martes, 9 de febrero de 2010

La vindicación de los antihéroes

El viernes pasado, varias corrientes del otrora CGH convocaron a una breve marcha para conmemorar los X años de la entrada de la PFP a la UNAM. Dicen que estuvo desangelada.

El mentado aniversario era un buen momento para analizar y reflexionar sobre la huelga estudiantil de 1999-2000. Hasta la fecha, esta reflexión sigue pendiente (excepto por algunos trabajos aislados). Por un lado, los entonces estudiantes que reivindicaron la huelga no han hecho un ejercicio profundo de autocrítica. Y para el status quo, es mejor no hablar de la huelga. Hacerlo es reconocer su influencia.

Curioso, porque muchas de las situaciones que se presentan en los movimientos sociales actuales, y en toda una generación que en este momento incide en toma de decisiones, se gestó en la huelga. Matemáticos, abogados, ingenieros, escritores, talleristas, maestros, pedagogos, fotógrafos, actrices, policías, becarios, muchos de ellos (lo admitan o no) pasaron por la huelga.

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Pero mientras los académicos, los editorialistas callan, se ha gestado un fenómeno interesante entre los nuevos estudiantes; sobre todo los adolescentes que acaban de ingresar a bachillerato.

Para ellos, los rumores que llegan del movimiento de 1999 son más bien heroicos (provenientes de aquellos activistas profesionales que estaban en 2000 y continúan hasta la fecha). A las nuevas generaciones, sólo llega la “visión de los vencidos”, la versión de los remanentes del CGH. Para ellos, la universidad sigue siendo lo que es gracias al CGH.

De pronto se cuelan algunas otras versiones, los otros problemas que trajo la huelga: el desprestigio de los movimientos sociales, la inmovilidad estudiantil. Pero frente a la nebulosidad de la información respecto a la huelga, pervive la visión de los antihéroes (entre la población que quiere hacer la diferencia. los inmóviles... pues están en otras cosas).

Me pregunto qué pasará dentro de unos años. Cómo se habrá transformado la percepción del movimiento estudiantil de 1999-2000 entre la población menor de 20 años. Será interesante ver qué opinan los editorialistas.

3 comentarios:

  1. Chale sisierto!

    En primera, ya ni me acordaba que hubo huelga en el '99 y eso que en ese año entré al CCH.

    Y si yo ya no lo recordaba, las generaciones posteriores ¡menos!

    Para los "chavos" (ya estoy viejo), la huelga sólo se trató de un montón de marihuanos que cerraron los planteles para hacer su desmadre adentro. Me consta porque esa es la versión de mi hermano que acaba de entrar a la facultad.

    Incluso, la versión de los vencidos está muy distorcionada porque en muchos casos, ni ellos mismos sabes lo que pasó.

    Quizá es un movimiento que está condenado al olvido porque al final no tuvo los tintes de tragédia que muchos buscaban.

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  2. Y es que es la neta, hace poco me tocó leer el trabajo de Cadena-Roa, Jorge (2008) "Evaluación del desempeño de los movimientos sociales", en Acción colectiva y organización. Estudios sobre el desempeño asociativo, coordinado por C. Puga y M. Luna. México: IIS / UNAM. en "http://cursos.iteso.mx/moodle/file.php/4679/Lecturas_2/Cadena-Roa_2008.pdf"
    y la neta su visión define a la huelga como un rapto del movimiento por un/os grupo/s, osea, los ultras vetando a la banda y, construyendo una visión del movimiento monolítica. Igual no me termina de gustar del todo el trabajo de Cárdena-Roa, tiene sus detalles, lo que sí, no encontré muchos argumentos como para echar abajo su percepción del movimiento estudiantil de la huelga de 1999 en la Unam. "Todo ello dio argumentos y tiempo a los grupos radicales para que desplazaran del liderazgo del movimiento, primero, y de toda participación después, a los moderados. Las asambleas se convirtieron en reuniones de quienes estaban de acuerdo con la huelga y el pliego petitorio confeccionado con los paristas; quienes se inclinaban por una solución negociada con las autoridades fueron proscritos del movimiento, lo que se tradujo en la aparición de paristas en el exilio".
    Creo también que el movimiento tuvo sus cosas interesantes, como el rompimiento con el PRD, quizás no completo pero manifiesto por buena parte, sin embargo, considero que la huelga pudo haber alcanzado cauces distintos más benéficos para la Unam. Otra cosa interesante del texto de Cárdena es la necesaria dosis de discenso y de posiciones diferenciadas en un movimiento, según su punto esto permite conseguir los objetivos que el movimiento busca de una manera más eficiente. Raro su planteamiento de administrador de empresas para un movimiento social.
    Por cierto, estaría reinteresante una reconstrucción de la huelga desde quienes la vivieron, hablar de fuera es re-sencillo y muchas de las veces, hace falta el que haya información de primera mano de lo sucedido.

    Saludos y buen post.

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  3. El asunto que sigue sin respuesta es por qué en 1999. La ultra estuvo siempre en la Universidad. No hay respuesta a cuál fue la conjunción de fuerzas, la coyuntura que permitió que un grupo tan radical se impusiera sobre los demás. Esa es la pregunta que sigue hasta la fecha sin respuesta. Saludos

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