martes, 27 de julio de 2010

¿El #JefeDiego y la guerrilla?

El secuestro de Diego Fernández de Cevallos volvió a ocupar las primeras planas, la radio y la televisión.

Una foto recién difundida, un “boletín” firmado por los “misteriosos desaparecedores”. Una carta presuntamente enviada por el propio Jefe Diego a su hijo mayor.

A partir de ahí, en el noticiero de Pepe Cárdenas, fue entrevistado Raymundo Riva Palacio y el propio Pepe Cárdenas aprovechó para confirmar la participación de la guerrilla en el secuestro de Fernández de Cevallos.

Días antes, en su columna en El Universal, José Cárdenas aseguró:

1. El grupo que secuestró a Diego es un grupo guerrillero llamado Tendencia Democrática Revolucionaria (TDR)
2. Que recibiría órdenes del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).
3. Que TDR llevaría operando en el Bajío desde hace 20 años
4. Que estaría además financiado o respaldado por un grupo empresarial de Quintana Roo.


La información revelada el día de ayer, de acuerdo con Cárdenas, confirmaría, mediante positiva ficta (es decir, como los secuestradores no lo desmintieron, lo confirmaron) todo lo anterior.

Raymundo Riva Palacio añadió otra aseveración:

*El secuestro del Jefe Diego revela el mismo modus operandi que los casos de Harp Helu (atribuido al EPR) y Paola Gallo (al ERPI), por lo que se confirmaría que se trata de guerrilla.

Aquí algunos apuntes.


TDR, subordinado al ERPI y con 20 años en el Bajío


Tendencia Democrática Revolucionaria es una escisión del EPR que se separó en 1999. Son lo que llamé en una nota publicada en Milenio hace muchos años la “guerrilla ilustrada”, debido a que citan escritores de literatura y premios Nóbel en sus comunicados.

No han mostrado presencia en la zona del Bajío. Mucho menos desde hace 20 años, ya que como grupo llevan operando poco más 10 años, y principalmente en la zona de Guerrero y el Distrito Federal.


Si bien, TDR y ERPI pueden parecer cercanas en el espectro de las guerrillas, hay diferencias ideológicas importantes. Entre ellas que TDR reivindica todas las formas de lucha y transformación social, incluso la electoral.

El ERPI es cada vez más cercano a la ideología zapatista, hacia abajo y a la izquierda, lo cual hace descartar el tema electoral.

Pero más aún, encuentro difícil que TDR (que se coordina con varios comandos guerrilleros en el estado de Guerrero) reciba órdenes del ERPI, grupo que desde hace diez años ha sufrido una serie de golpes a sus líderes, lo que ha desmembrado profundamente su capacidad de acción:

Primero, con la aprehensión de Jacobo y Gloria (quienes por fin este salieron libres y se han declarado adherentes de la Otra Campaña) en 1999.

Luego, con la ejecución de su líder Ramiro, el año pasado, en Guerrero.

Me cuesta trabajo creer que una coordinadora guerrillera reciba órdenes de un grupo desmembrado.

El secuestro del jefe Diego presenta similitudes con el de Paola Gallo, realizado por el ERPI

El secuestro de Paola Gallo, que terminó trágicamente con su asesinato , no puede tener nada en común con el del jefe Diego. Para empezar porque Paola Gallo era una joven de unos 25 años, una persona de a pie, cercana a la clase media.

Su secuestro fue realizado por delincuentes comunes que fueron reclutados por el ERPI y tenían poco tiempo de ser “guerrilleros”. Actualmente se encuentran en el penal de Morelos.

El papá de Paola, que era judicial retirado, logró dar con ellos fácilmente, ya que dejaron un rastro fácil que llevó al padre de Paola hasta Guerrero.

¿En qué puede parecerse un secuestro así al de hacer desaparecer a un ex candidato presidencial, del cual conocían incluso hasta la localización del chip antisecuestros, y que todas las fuerzas de inteligencia no pueden dar con su paradero?

Apéndice:

A inicios del caso, Raymundo Riva Palacio dio a conocer otra versión sobre la posible presencia de grupos guerrilleros en el secuestro del jefe Diego. Primero atribuyó el secuestro al EPR, que desmintió en una serie de comunicado. Posteriormente, fuentes de inteligencia dirían que sería el ELN.

Alejandro Jiménez escribió de ello en su columna. Según la información de Raymundo, el ELN sería “una escisión del EPR, que actúa en el centro del país, especialmente en el estado de Querétaro, con un bajo perfil, no protagónico, lo que justificaría el que hasta ahora no hayan reivindicado la acción. Refiere que el ELN ha realizado cuando menos otro secuestro de alto impacto, el de Nelly Esper Sulaimán”.

Lo curioso es que sólo los aparatos de inteligencia tienen conocimiento del ELN. No existen comunicados regulares, su historia no es rastreable desde las organizaciones que típicamente alimentaron la creación de grupos armados mexicanos. Para muchos, el ELN es un grupo ficticio.

Finalmente, todas estos apuntes no pretenden refutar que haya sido un grupo armado el responsable del secuestro del jefe Diego. No tengo elementos para negarlo o asegurarlo. Pero sí me queda claro que la construcción de esta versión, a partir de las fuentes anónimas, es contradictoria con los hechos de los que sí hay evidencia de facto en el tema de las guerrillas mexicanas.



Para leer más: Jorge Lofredo, en Cedema.