Mostrando las entradas con la etiqueta porrismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta porrismo. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de febrero de 2012

Petardazos: el quid del porrismo





*Columna publicada originalmente en El Gráfico el 22 de febrero de 2012




Lydiette Carrión


Deveras, deveritas, así de cuates, ¿alguien realmente cree que los porros del Bachilleres 3 puedan hostigar y talonear a su comunidad, sin la complicidad de alguna autoridad? ¿A poco la Secretaría de Seguridad Pública local es tan inepta como para permitir el segundo incidente con petardos en un metro, realizado por el mismo grupo, y en menos de cuatro meses?

Los porros no sólo son una pandilla; también constituyen un jugoso capital para políticos y autoridades, que los han aprovechado en campañas, como grupos de choque en movimientos sociales, etcétera.

El PRI, por ejemplo, en los años ochenta subsidió a los porros mediante la Comisión Nacional del Deporte.

A finales de los años noventa, los porros tuvieron un declive con el cambio de gobierno en el Distrito Federal... hasta que hallaron su entrada en la flamante administración de izquierda.

En los años 2004 y 2005, profesores del CCH Naucalpan documentaron con cámara oculta que los porros de su plantel eran “compitas” de los policías municipales. Por eso, éstos sólo los detenían brevemente cuando los estudiantes los acusaban de las golpizas que les propinaban. Ese mismo año, estudiantes de las prepas 5 y 6 cerraron sus escuelas para demandar la expulsión de los porros. Añadieron -pero nadie les quiso creer-que los porros estaban entregando propaganda de políticos del PRD.

Pero, por si había dudas, ya en 2006, chicos con jerseys de las vocacionales y la universidad acamparon en el plantón de Reforma en apoyo a López Obrador. Los porros siempre han estado cerca del poder institucional. Eso los distingue de las pandillas convencionales.

¿Cómo prevenir el porrismo? Paradójicamente, la solución pasa necesariamente por acabar la criminalización de la juventud.

En la mayoría de los casos, cuando un adolescente llega al porrismo, ya ha sido marginado de su comunidad, de su barrio, del estudio y el trabajo dignos (aunque vaya en una escuela, intuye que sus expectativas no son las de otros). Ya ha perdido la capacidad de soñar con su futuro.
Son varias las autoridades que deben garantizar un futuro a los jóvenes. Pero, cabe preguntarse: ¿Cuántos de esos políticos que han sido beneficiados por los porros realmente renunciarán a ese capital político?



jueves, 20 de octubre de 2011

Cocodrilos en el metro






El pasado viernes 14 de octubre, miembros de los llamados “Guerreros” del Colegio de Bachilleres 6 subieron a la línea ocho del metro en la estación del metro Constitución 1917. Cuando el tren se detuvo en Iztacalco, fueron atacados por otro grupo de porros llamados “Cocodrilos” del Bachilleres 3, quienes lanzaron petardos en los andenes del metro. Resultaron heridas cinco personas que nada tenían que ver.

Es posible identificar a cada grupo porril por las playeras o jerseys que portan, y que son visibles en los diversos videos que se han hecho públicos, tanto por autoridades, como por particulares.

Si bien los ataques y batallas porriles son cotidianos, el hecho de que los “Cocodrilos” aventaran petardos al interior de los andenes del metro le dio un carácter más grave y peligroso al asunto.

Los Cocodrilos pertenecen a un grupo porril más grande, la Organización Democrática de Estudiantes Técnicos (ODET), quienes tienen su origen desde 1975. La ODET nació vinculada al extinto Partido Socialista de los Trabajadores (PST), que era una organización satélite del PRI. Muchos de sus líderes, por cierto, ahora se encuentran en el PRD.

Los porros de todas las escuelas se distinguen de otras bandas de estudiantes y jóvenes porque en mayor o menor medida reciben protección, ya sea de un partido político, las propias autoridades escolares, o, más recientemente, de algunos grupos de la delincuencia organizada y el narcomenudeo local.

Si bien un número considerable de estudiantes se puede ver involucrado en un grupo porril por desorientación, o por la necesidad de los adolescentes de pertenecer a un grupo, los líderes de los porros no son ingenuos y logran lucrar con su capacidad de convocatoria y movilización. Muchos de ellos han estado en la cárcel por delitos tan graves como el robo, lesiones y hasta homicidio.

A partir de los petardazos recientes, varios estudiantes y ex alumnos del Bachilleres 3 manifestaron en redes sociales su cansancio por ser presa de las trifulcas entre porros. Muchos advirtieron la necesidad de colocar seguridad a las afueras de su plantel, en particular cada viernes, que es cuando se incrementan los ataques.

Un apunte final. Llama la atención que las autoridades hayan liberado a los 20 implicados que originalmente retuvieron, cuando en otras ocasiones, frente a hechos similares (por ejemplo cuando la policía ha aprehendido a jóvenes en marchas estudiantiles) los detenidos han pasado meses en la cárcel, enfrentando un proceso legal.

*Columna publicada originalmente en El Universal Gráfico el 19 de octubre de 2011. No hay versión electrónica

martes, 2 de junio de 2009

Denunció el narcomenudeo en su escuela. Su asesinato sigue impune

Después de denunciar repetidamente las redes de narcomenudeo y porrismo en la escuela que dirigía, el profesor Edmundo Nava Mota fue asesinado el 28 de mayo de 2007. Dos años después, el crimen sigue impune, y por lo menos tres policías que han trabajado en el caso han estado involucrados con el crimen organizado.

Hace un par de meses las autoridades aseguraron a los familiares que ya se tiene ubicado al presunto autor material del homicidio. Se trataría de un sicario profesional. Sin embargo, no se le ha aprehendido.

***

Edmundo Nava Mota Álvarez fue fundador y director de la Preparatoria número 115 “Emiliano Zapata”, en Ecatepec, Estado de México. Desde hacía muchos años también era activista y pertenecía a la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ). Él, junto con su organización, llegó a fundar 15 escuelas en la zona.

Entre 2003 y 2004, el narcomenudeo y el porrismo se gestaban alrededor de la escuela. Se presentaron casos severos. Por ejemplo, hubo dos intentos de secuestro con fines de violación; los porros de la FENET “115” (Federación Nacional de Estudiantes Tecnológicos, una porra que tiene sus orígenes en el IPN) asaltaban y golpeaban a estudiantes afuera de la escuela y se comenzaba a vender droga al interior del plantel, explican familiares del profesor.

En 2006, Edmundo Nava Mota se reunió con el entonces subprocurador de Justicia de Ecatepec, Eduardo Villalobos, y el presidente municipal de Ecatepec, José Luis Gutiérrez Cureño, entre otros.

Señaló directamente a tres ex alumnos, cuyos alias son “La chocolata”, “El tosco” y “Padilla”. Eduardo Villalobos aseguró que conocía a los ex alumnos señalados por el profesor, y eran jóvenes “honorables”.

El narcomenudeo, el vandalismo y los problemas continuaron. Y el director del plantel siguió exigiendo que la policía hiciera algo. Pero el 19 de diciembre de 2006 sufrió un atentado al salir de la escuela. Mientras viajaba con otro profesor en una camioneta, un joven le disparó con un arma calibre 45, de uso exclusivo del Ejército.

Al día siguiente el profesor y sus familiares levantaron la denuncia EM/AMOD/1/4152/06.

Se efectuó una nueva entrevista el 8 de enero de 2007, con el subprocurador José Luis Villalobos. El profesor entregó un manojo de pruebas de la criminalidad alrededor del plantel: fotografías, rutas, mapas hechos a mano en los que señalaba las “tienditas” de la zona, nombres de ex alumnos, alumnos y gente vinculada a la distribución de droga.

Las autoridades aseguraron que toda la información que el profesor había entregado sería anexada a la denuncia del atentado. Posteriormente, la familia y los abogados que coadyuvan en el caso se darían cuenta de que toda esa información desapareció o nunca fue incorporada al expediente.

El 28 de mayo de 2007, Edmundo Nava Mota fue asesinado entre las 6:30 y 6:45 de la mañana, cuando se dirigía a su escuela a bordo de su vehículo, en compañía de su pareja sentimental. De nuevo se utilizó un arma calibre 45. Murió casi de inmediato.

En un primer momento la pareja del profesor reconoció a un exalumno de la preparatoria como el que había disparado y así lo denunció ante el MP. Pero semanas después, se retractó de lo dicho. El menor de edad quedó en libertad.

¿UN POLICÍA EN QUIÉN CONFIAR?

El 17 de enero de 2008, Leonel Rivero, abogado de la familia Nava Mota Álvarez, asumió la coadyuvancia con el Ministerio Público.

El 26 de febrero siguiente, Guillermo Nava Mota González, padre de la víctima, amplió su declaración ante el Ministerio Público José Luis Razo Martínez. De nuevo presentó las pruebas documentales. Razo Martínez posteriormente sería encarcelado por vender información de la procuraduría.


La Procuraduría General de la República conoció del caso. Alrededor de mayo de 2008, los familiares se reunieron con el delegado estatal de la PGR en el Estado de México, José Manzur Ocaña, y con el comandante regional de la AFI en el Estado de México, Milton Guerrero Cristóbal. Los familiares entregaron de nueva cuenta la información que el profesor había recabado: copias fotostáticas que lograron rescatar, después de que el primer manojo de pruebas “desapareciera” del expediente.

En octubre siguiente, medios de comunicación revelaron que José Manzur Ocaña era prófugo de la justicia, ya que el ex delegado protegía a los zetas en el Estado de México. Hasta la fecha nadie sabe dónde está.

Milton Guerrero fue “levantado” el 28 de agosto de ese mismo año, junto con su segundo al mando. Su cadáver fue hallado en octubre, en severo estado de descomposición y con huellas de tortura. En los medios de comunicación se mencionó que, presuntamente, guerrero Cristóbal trabajaba para el cartel de “La Familia” de Michoacán.

Ni las muertes ni la situación del exdelegado o la aprehensión de Rizo Martínez estaban relacionadas con el asesinato de Edmundo Nava Mota. Pero los familiares del profesor cayeron en la cuenta de que, por lo menos en tres ocasiones, habían entregado esa información a policías corruptos.


AVANZA EL CASO

En los primeros meses de 2008, la averiguación registró un impulso importante. La policía ministerial identificó a un menor de edad, internado en la Escuela de Rehabilitación para Menores Infractores “Quinta del Bosque”, como probable copartícipe en el asesinato.

El 15 de septiembre de ese año, el menor rindió su declaración, y confesó su participación. Mencionó que una persona le propuso participar en el homicidio, por cierta cantidad de dinero.

Actualmente hay varias líneas de investigación. Una de ellas apunta a uno de los cárteles que se han asentado en el oriente del Estado de México. (Esta línea de investigación, apenas dibujada, sería el eslabón perdido entre el porrismo y los cárteles de la droga.) Ahora, aunque la policía ya ha ubicado a un sospechoso, todavía no lo han detenido.

Al respecto dice su padre: "También me deben la muerte de mi esposa, que se dejó morir de tristeza".


*Publicado en "El Periódico", 1 de junio de 2009.

miércoles, 27 de mayo de 2009

El Partido Social Demócrata candidatea porros

Alfredo Margarito Benítez González, alias He Man, líder del grupo de porros “3 de marzo” del CCH-Vallejo, es candidato a diputado por el distrito VII local, de la delegación Gustavo A. Madero, por el Partido Socialdemócrata.

Margarito Benítez ganó su reputación en los años noventa, cuando creó junto con otros el “3 de marzo,”, uno de los grupos porriles más violentos de la Universidad en ese tiempo.

Benítez González estuvo cuatro años en Reclusorio Norte, por los delitos de lesiones y robo con violencia, del año 1997 a 2000, cuando un grupo de estudiantes lo denunció ante las autoridades. La UNAM lo expulsó en 1999, pero ganó un amparo y fue reinstalado en el 2000 en la Facultad de Derecho.

No todo es malo en el He Man. Ese mismo año, por defender a sus amigos a las afueras del CCH Vallejo recibió dos balazos por delincuentes de la colonia. Estuvo a punto de morir y perdió varios centímetros de intestino.

El “3 de marzo” se convirtió en el eje de la Alianza Universitaria, que aglutinó a la mayor parte de los grupos porriles de la UNAM. Pero en los primeros años de 2000, se escindió. Reportes indican que Margarito Benítez quedó al frente de la Federación de Estudiantes Universitarios, que aglutinó en su momento a porros de las preparatorias 1, 3, 4, 5, 6 y 8, y de los Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco y Sur.

En 2005 se le identificó en un grupo del PRI del Estado de México. Posteriormente, en 2006, fue parte del cuerpo de seguridad del candidato priista a la presidencia, Roberto Madrazo.

En marzo de 2008, volvió a aparecer públicamente. Fue identificado entre los que sacaron a golpes a los simpatizantes de Patricia Mercado durante el Congreso Nacional del entonces Partido Alternativa Socialdemócrata. El congreso en el que el partido perdió hasta el nombre. Con esta cadidatura, es que gane.

*Publicado en El Periódico en Línea: elperiodicoenlinea.com.mx

miércoles, 22 de abril de 2009

Memorias de un porro viejo

Sergio Cedillo tiene alrededor de 37 años. Es un líder “viejo” del grupo Pedro de Alba –de la preparatoria nueve, uno de los más temidos durante los años noventa en la universidad y cercano al grupo 3 de marzo, de CCH Vallejo—. Ahora, accede a rememorar sus andanzas cuando formaba parte de una porra que era el azote de los CCHs, de las prepas, de las facultades y el botín político de los partidos. Él asegura que ya no está en el jale. Ahora –eso dice--busca reducir la violencia. Aunque hay grupos y estudiantes que lo siguen relacionando con el porrismo.

La entrevista ocurre en el Sanborns de los azulejos, un domingo en la mañana. Junto a las familias extensas y ruidosas desayunando y los globos de las mesas, llega Cedillo. Chamarra verde militar. Moreno, no muy alto, sólido. Nervioso. Durante toda la entrevista jamás se quita la chamarra, aunque no deja de sudar. Como buen maloso (o ex maloso), su plática es amena. Tiene personalidad. Por algo, en sus tiempos, lograba movilizar a miles de jóvenes.


LA HUELGA

Sergio Cedillo fue testigo de cómo diversos grupos porriles de varias prepas y facultades de la UNAM se aglutinaron en la Alianza Universitaria (AU), en 1998. Este grupo definió el actuar de los porros de la UNAM a finales de los noventa.

La AU estaba formada, entre otros, por el 3 de Marzo, del CCH Vallejo; el Pedro de Alba, de Prepa 9 –del cual formaba parte Sergio Cedillo; Los Bohemios, de la ENP 3; y los porros de Prepa 8.

Poco después inició la huelga del Consejo General de Huelga (CGH), en la UNAM, que duraría casi 10 meses. Y en ese entonces el porrismo tuvo un papel periférico pero constante.

“Hubo un grupo de la facultad de Derecho, que quería abrir las escuelas, y traían apoyo de la Rectoría”—recuerda Cedillo. Su voz se vuelve nostálgica.
--¿Apocalipsis?
--Apocalipsis era un grupo, con Salvador Naza, que era uno de sus dirigentes… Pero había otros grupos que traían planos [de las facultades de CU] y que decían: ‘no, pues vamos sobre de ellos’, ‘vamos a abrir las escuelas’. Entonces nosotros les decíamos, ‘buenos, pues van a abrir las escuelas, ¿y luego qué?’”.

Porque los porros ya habían tenido una “experiencia negativa” al tomar una escuela durante la huelga: la Facultad de Estudios Superiores Acatlán.

“Había el caso de Acatlan. Llega un grupo [de porros], abre la escuela, llega un grupo del CGH y [los porros] salen por atrás. Entonces nosotros decíamos, ‘pues es que, ¿qué va a pasar?, ¿vamos a abrir un plantel -- teníamos la capacidad de abrir varios planteles-, ¿y luego?, ¿va a llegar la PFP, o la Policía Federal o la AFI y se va aquedar adentro a resguardar, o qué sigue?’ Y, pues, no nos sabían decir … ¿Tomarlos para qué, si la autoridad universitaria no va a responder?”

Incluso, explica Sergio Cedillo, J. Narro, un alto funcionario de la UNAM les decía: “‘No, pues lo que hay que hacer es entrar a las asambleas, mayoritear y ganarles en las asambleas para que se abran las escuelas’. Pero eso no se dio”.

Durante la huelga, enfrentamientos entre porros y activistas (o mugrosos, como los porros llaman a los cegeacheros) no faltaron. “Hubo varios enfrentamientos allá en CU cuando se quiso retomar Ciudad Universitaria. Por Copilco….
--¿Y esos quienes fueron?
--Varios grupos de la Facultad de Derecho. Lo que pasa es que en Derecho pues siempre ha habido mucho priista, mucho niño… gente con recursos, funcionarios públicos, notarios… Si ves ahí, el CGH no tiene mucha fuerza. Aunque había un grupo [del CGH] ahí, pues era aplacado… Y aparte las autoridades de la facultad apoyaban mucho [a los grupos anti CGH]… inclusive una vez hubo una quemazón, quemaron un cubículo…”.

Sergio Cedillo se refiere a lo ocurrido en el año 2004, cuando un cubículo de activistas que participaron en el CGH fue incendiado.

--Dicen que fue Apocalipsis--, dice la reportera.
-- Decían que eran ellos, pero no me consta--revira Cedillo. --Pero sí los conocía bien a todos ellos, sí los conocía--. En su voz, se escapa un dejo de nostalgia--.

“Los famosos Apocalipsis”, continúa, “que últimamente perdieron sus consejos técnicos, pero como por ocho años ganaron los consejos universitarios, los consejos técnicos.
“Ellos tuvieron mucha fuerza, mucha presencia… Ganaron muchos espacios. Sí, conocí a muchos de ellos. Andaban por el Estado de México, apoyaban a Peña Nieto. [Ahora gobernador del Edomex], andaban trabajando para la presidencia.

LOS PARTIDOS Y EL FIN DE LA ALIANZA

--¿Cuando se fractura la Alianza Universitaria?
--Después del 2000, unos dicen: ‘No, pues hay que apoyar a Madrazo en las internas, no?’… otros: ‘hay que apoyar a Labastida’... Y pues, por las diferencias, unos se van por diferentes grupos, o más bien los divide a quién apoyar, pues porque [los políticos] bajan recursos. Entonces se da una división. No se si te acuerdes que se formó el Partido Liberal Mexicano.
--Eran como fachos, ¿no?
--Eran como liberales, porque estaba…estaba este…quién era el presidente… inclusive este Joaquín Dávalos Pasos, él creo que tenía un cargo dentro de la estructura.

Entonces, empieza a decirle a los chavos: ‘Vas a ser candidato por el distrito XX’. Entonces a mí me dicen: ‘Oye, pues es que ya voy a ser candidato a diputado’, y pues les dije: ‘No, pues, qué bueno, hay que échale ganas… aunque, pues no creo que tengas muchas esperanzas de ganar, pero bueno’.

“Y entonces ahí como que se empieza a hacer una división, pues porque ellos se van por otro lado, se van por el Partido Liberal… les dan cargos, gobernaturas...”

“Otros decidimos no participar. Vamos a dedicarnos a los partidos de americano y de futbol… y no nos metemos en eso”.

Los porros eran y siguen siendo un capital político suculento, porque “había mucha capacidad de movilización. O sea, en un evento podíamos mover cuatro mil gentes. O traer cincuenta camiones a un partido de fut americano, en un clásico. Y todo eso era apetito político para muchos”.

--Finalmente en un momento dado sí aceptaste participar en la política.
--Lo que pasa es que, también, por parte de la FEP del Politécnico [otro grupo porril], recibíamos invitaciones, porque ellos estaban con [Roberto] Madrazo. Entonces hubo ahí como una confusión. Los de la facultad, con Labastida. Todos querían ir con diferentes candidatos. Por decir, allá en el CCH Naucalpan, estaban apoyando pues al candidato para gobernador, y para las elecciones municipales de Tlanepantla y de Naucalpan. Entonces hubo ahí unas pequeñas diferencias”.

Y los recursos del PRI, del PRD; del Partido Liberal marcaron el fin de la Alianza Universitaria.

“Unos decidieron irse por su lado. Decidimos que cada quien tomara la decisión de irse con quien quisiera. Porque se daban los casos. En el caso del CCH de Azcapotzalco, pues el diputado local o el jefe delegacional me invitó. Y así. En el CCH oriente, ‘no, pues yo voy a apoyar al presidente municipal de Neza y a una diputada de Iztapalapa’. Entonces cada quien empezó a apoyar a candidatos y a partidos distintos, siempre y cuando a los partidos nos fuéramos siempre juntos…. a los partidos de americano”, aclara. Y [al final] eso fue lo que nos unió: el futbol”.



EL FUT , LOS SECUESTROS Y LA DELINCUENCIA COMÚN

Sergio Cedillo dice que se retiró del porrismo después de la huelga. “Yo tuve un accidente en el 97 y después una operación y yo me retiré. Pero, pues, yo los veo en los estadios. Ahora que venga el partido de Pumas-América, pues llegan muchos compañeros, muchos amigos.
“Aunque todavía sigue la Alianza, hay unas escuelas que dicen: ‘yo soy independiente. Pero cuando vengan los partidos de fut americano, yo me voy con ustedes’”, relata.
--¿Y tú sigues yendo a las fiestas del 3 de marzo?
--No. O sea, me han invitado, pero no. Porque luego hasta me han regalado sus playeras, sus jerseys, ¿no? Y pues haz de cuenta que les digo: ‘ya no me regales porque ya no sé dónde meter tantos jerseys.
“Durante mucho tiempo, cada año, antes de la temporada de los partidos, se sacaba un jersey. Y pues haz de cuenta que yo ya tengo muchos en mi casa y que ni me los pongo porque nunca me gusta ponérmelos. Y pues yo ya les digo que voy a hacer una rifa de mis 20 jerseys, que tengo ahí, porque también me esposa ya me dice: ‘oye, qué onda, ni te los pones, nomás hace bulto’. Entonces lo que voy a hacer es regalarlo.


--Oye, este rollo de los secuestros y el grupo Pedro de Alba. En el 2003, 2004 se mencionó en la prensa que el Pedro de Alba secuestraba estudiantes…
--Se mencionó mucho pero… Mira, yo tengo esa nota, ¿no? Se mencionaba pero… los grupos porriles siempre han estado... pues cómo son como el grupo vulnerable… que dicen: ‘ah, pues si hubo un secuestro, no, pues fueron el grupo de Alba’. Pero pues no eran ellos. Era la delincuencia que se da en la ciudad… pero sí, había unas notas… si hubiera secuestros exprés y si hubieran denunciado, pues habría detenidos. Pero si de veras hubieran sido ellos, si hubiera una denuncia.. porque, por ejemplo, sí hubo casos de robos, y pues ahí sí se los llevaban [a los porros] al reclusorio.

“Nosotros les decíamos que no robaran… Que es un caso muy diferente al del CCH Vallejo. Porque en el CCH está enfrente de la colonia panamericana. Y si ubicas a la panamericana, es una de las colonias con más ventas de droga.

“Entonces hubo un momento en el CCH Vallejo que la gente de la Panamericana, la delincuencia organizada, los vendedores de la Panamericana, pedían una lana a los ‘3 de marzo’ para que no los robara. Entonces la autoridad decía: ‘no, pues quien robó fue el 3 de marzo’. Y cuando se hacía la denuncia no se detectaba a nadie del 3 de marzo. Pero la colonia está muy pesada... A Alfredo, Margarito [alias He man] recibió ahí dos balazos y estuvo a punto de morir. Porque un día los de la Panamericana asaltaron a unos chavos, Margarito quiso ser el héroe, le dieron dos balazos y le cortaron varios metros de intestino. Estuvo ahí en coma. Alfredo, te digo, tenemos diferencias, pero en aquellas épocas (en el 97, me acuerdo) lo fui a ver al hospital”.

Al final, Sergio asegura que los porros ya son algo bien diferente. Menos violentos, dice. Muchos de los porros de antaño, dice, han trabajado para bajar el nivel de violencia en las escuelas. Y, aunque los siguen mencionando como líderes, la verdad es que los que mueven las escuelas son otros: más jóvenes, formados de forma diferente… eso dice… lo cierto en que las escuelas los porros siguen siendo temidos y odiados.


*Un extracto de esta entrevista fue publicada en "El Periódico", el 20 de abril de 2009.