miércoles, 2 de junio de 2010

Anarquismo y conflicto permanente (Cartas desde la clandestinidad)

En días recientes llegó un correo que habría sido enviado por miembros de las Células Autónomas de Revolución Inmediata Práxedis Guerrero (CARI).

Antes de hacerlo público, decidí platicarlo un poco con el confundador del Cedema, Jorge Lofredo, para asegurar, en la medida de lo posible, la autenticidad de la misiva. De acuerdo con el investigador, sería auténtico, entre otras razones, porque no involucra a nadie de forma personal.

El objetivo del correo era establecer algún contacto con una revista semanal, un diario nacional y con este blog para explicar un poco sobre su organización.

El escritor anónimo recapitulaba: las CARI han reivindicado tres de de las últimas explosiones en México DF y Atizapan contra Santander, BBVA y el Banamex que antes sabotearon las FARC (SIC. Con toda seguridad se refieren más bien a las FARP)

Las Células Autónomas de Revolucion inmediata son "grupos informales pero coordinados que actuamos bajo una estrategia llamada ‘conflicto permanente’ que es algo parecido a la "guerra popular prolongada" [teoría pilar de los grupos revolucionarios asiáticos y que, cabe mencionar, en México ha sido retomado por el EPR]. Pero que, en ésta nuestra estrategia, y a la vez principio de combate, no es necesario que exista el apoyo popular para llevar adelante la guerra".

“Con esto no decimos que no lo buscamos sólo que por el momento las células estamos conformadas como grupos de Sabotaje y Ofensiva confluyendo en una organización autónoma, pero que en medida del crecimiento estamos dispuestos a adoptar nuevas estrategias”.

El correo continúa: “nuestra intención es no dejar los actos de sabotaje para un grupo de vanguardia sino que estos actos los puedan realizar tod@s, y que tambien le apostamos a una mayor organización conformada por diversos sectores explotad@s y orpimid@s”.


Las CARI relatan que su primer atentado fue el del 8 de septiembre de 2009.


“Lo hicimos con lo que teníamos al momento pero felices quedamos".

“Las células ya nos veníamos formando desde un tiempo antes de ese septiembre, solo que con el estallar de la bomba reivindicada por el f.s.l.g. vimos que era el momento de lanzar una ofensiva anarquista que se enmarque más por el entorno de lo social y las luchas que en México llevan diversos movimientos sociales con los que simpatizamos”.


Es decir: con la efervescencia que ese septiembre tuvieron los grupos de corte ecoanarquista, decidieron que era necesaria la presencia de un grupo anarquista con una vocación social más amplia y enmarcada en los movimientos sociales del país.


“A diferencia de los demás grupos de acción en México, las CARI estamos muy dispuestas a trabajar en el ámbito de la organización social, con el pueblo, es por esos que nosotr@s decimos anarquía sí, y anarquismo también”.


Las CARI añaden que dentro de su organización hay principios básicos: mantener relaciones de igualdad, solidaridad y apoyo mutuos “y sobre todo respeto a las decisiones de l@s demás y su autonomía”. La organización es no jerárquica, y no hay cargos militares”. En otras palabras, son anarquistas y evaden la organización típica de las guerrillas de corte marxista.