viernes, 5 de noviembre de 2010

La Policía Federal, ¿más honesta? Pregúntenle a Darío

El 22 de octubre un grupo armado asesinó a 14 jóvenes que celebraban un cumpleaños Ciudad Juárez.

A los dos días, mataron a 13 internos de un centro de desintoxicación en Tijuana.

El martes 26 de octubre, mataron a 13 jóvenes que trabajaban en un negocio de auto lavado de coches en la ciudad de Tepic, como parte de su rehabilitación por consumo de drogas. Ese mismo, en la capital del país, fueron asesinados siete jóvenes en Tepito.

El miércoles 27 de octubre dispararon contra un autobús de maquiladoras en Ciudad Juárez, murieron cinco personas.

En total 54 muertos en 5 asesinatos colectivos en seis días. La mayoría tenía entre 14 y 30 años.

A la muerte se ha sumado la campaña de desprestigio que las autoridades de seguridad lanzaron, contra varias de las víctimas, como una manera de mitigar la respuesta social. Que si los jóvenes de Tepito eran delincuentes, que si los lavacoches no serían en realidad miembros de algún grupo criminal…

El 28 de octubre, durante la 11 “Kaminata contra la muerte”, en Ciudad Juárez, que pretendía precisamente manifestarse en contra de los niveles de inseguridad y de violencia en esa ciudad, fue herido Darío Álvarez, estudiante de Sociología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), por Policías Federales.

Por cierto, la PF aseguró que sólo hizo disparos al aire.

El miércoles 3 de noviembre, Alice Arteaga, estudiante de la UACJ fue detenida por Policías Federales después de participar en la Marcha por Juárez, que condenaba el ataque a Darío.

La PF la acusó de estar en estado de ebriedad o intoxicada, pero, según la información que corrió entre las redes universitarias, esto no fue así. De hecho, advirtieron, la joven de 19 años habló durante el mitin que concluyó la marcha, y se manifestó en contra de la estrategia de seguridad (ver el video, la joven que habla, ¿está acaso intoxicada?).

Pero esa misma noche, tres estudiantes (dos de la UACJ y uno de la Universidad de Texas) fueron acribillados a las afueras del campus.

¿Qué es lo que está pasando?


En los años setenta se hablaba de la discriminación a todo aquel joven que se reivindicara como tal, que buscara una forma de vestir diferente a los estándares. Que buscara romper con las reglas establecidas.

Ese fenómeno dio movimientos interesantes, como el hippie, el punk… etcétera. Pero ¿qué está pasando ahora? No se trata de una discriminación por el vestuario o la ideología. Se trata de una criminalización que, en términos reales, encubre el fracaso de Estado para dar a los jóvenes de posibilidades de estudio, trabajo y desarrollo.

No es al hippie, al emo, al darketo. Es a los jóvenes. A los que se reúnen para echarse una chela banquetera. A los que marchan porque ya no aguantan la violencia. A los chavos de 15 que hacen una fiesterita un domingo por la tarde para festejar un cumpleaños.

Todos son daños colaterales, y a veces, si la familia no reacciona a tiempo, en la prensa se vuelven “sicarios”.


La respuesta

Estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM escribieron una carta en la que advierten que estas agresiones no pueden ni deben individualizarse.

“Hoy los agraviados somos todos y todos los estudiantes de todos los niveles de este país; la autonomía violada es la de todas las Universidades públicas y privadas”.

El próximo martes 9 de noviembre se realizará una caminata nocturna al interior de Ciudad Universitaria. Partirá desde la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales hacia los jardines frente a Rectoría, conocidos como “las Islas”.

Asimismo, el miércoles 10 de noviembre, bajo la consigna "Si nos dan a un@s, nos dan a todo@s ", marcharán desde el Hemiciclo a Juárez a la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP).

Otra marcha es convocada bajo el lema "Ni uno más", el jueves 11 de noviembre.


Colofón

Escuchaba en la radio el nuevo comercial que el gobierno federal ha realizado para promover la creación de una policía única. Una mujer decía a su hija: La nueva policía "será más honesta, como la Policía Federal". ¿Más honesta? Pregúntenle a Darío... o a Alice.




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