sábado, 6 de noviembre de 2010

Manifiesto en defensa de la letra CH

¿Un reino por una che?, ¿por una equis? Durante cientos de años, hubo una discusión entre España y su excolonia, México. Los españoles, entonces, y hasta la fecha, insistían en escribir la palabra México con jota (Méjico).

Discusión absurda, dirán algunos. Pero no. El origen de un México con equis (desde ahora x) se debe a que esta letra, que podría parecer una cruz, un tache, refleja de forma más cercana el origen de México, cuya raíz es nahua, y que forzosamente refiere al imperio mexica (en la que esa x se pronuncia como la “sh” anglosajona). Si bien en "México", la x se pronuncia como una jota, su origen es suave. Y ese origen se halla dibujado en la x mexicana.


Esta semana (en medio de balaceras que cimbraron a México) la Real Academia Española hizo público el texto básico de la nueva “Ortografía de la lengua española”, en la que decretó una serie de disposiciones respecto al castellano. Entre ellas que las letras ch y ll dejarían de serlo.

“La "ch" y la "ll" dejan definitivamente de ser letras del alfabeto y se quedan en dígrafos (en la edición de 2001 del Diccionario ya no figuraban como letras independientes)”, advirtió una nota del diario EFE.

Hubo otras disposiciones, como dejar de usar el acento ortográfico (tilde) en adverbio como "solo" (“solo me como uno" en vez de sólo –únicamente-- me como uno”).

También se eliminará la tilde de pronombres demostrativos "incluso en casos de posible ambigüedad, como entre éste y este. “Pero no se condena su uso si alguien quiere utilizar la tilde”.

Además, los latinismos y las locuciones latinas serán tratados como extranjerismos puros y duros y, en aquellos casos en que no se hayan adaptado a las normas ortográficas del español, se escribirán en cursiva y sin tilde: "ex cathedra", "casus belli", "deus ex machina".

Más aún (¿estará mal este acento que diferencia un aún como sinónimo de todavía, de un aun sinónimo de incluso?), se establecería que la palabra quórum se escriba con “c”: "cuórum". “Quienes prefieran la grafía originaria, tendrán que hacerlo como si fueran extranjerismos crudos y escribirlas en cursiva y sin tilde” advierte la nota de EFE.

Paradójicamente, las nuevas disposiciones aceptan todo el léxico del narco, como una aportación para la lengua española.

MANIFIESTO URGENTE



El cerebro conspiracionista de este blog considera que el decreto de la extinción de la ch y la ll corresponde a una versión hipermoderna, posmoderna, que no atribuye a la letra y el sonido “ch” su verdadera importancia para las variantes del castellano que se hablan en Mesoamérica, en concreto el mexicano, el cual es fuertemente influenciado por la lengua nahua.

En el nahua (y en todas las palabras que de esa bellas lengua nutrieron el mexicano) la ch tiene un papel preponderante.

Toda proporción guardada, pareciera un símil de lo que relata George Orwell en la novela 1984, en la que los "expertos" se dedicaban a eliminar palabras del diccionario, bajo la premisa de simplificar, evitar confusiones, eliminando con ello todos los matices.

¿A quién hace daño la existencia de la CH y la Ll?, es decir, a pesar de que no deja de existir el sonido CH, por la falta de reconocimiento de la CH como letra en sí misma, su eliminación del alfabeto español no resuelve nada. Sólo propicia que nuestro alfabeto se parezca cada vez más al anglosajón.

Bajo esa misma lógica se puede eliminar a la letra Ñ, y después convertir a la ñ en un sonido

Las disposiciones van más allá. eliminar las funciones de la Q en palabras como "quòrum", que ahora sería cuórum es arrancar su raíz, su origen en una cultura latina, romana.

¿Acaso el latín no es la madre del español, el italiano, el francés y, en buena medida, el inglés?

¿Para qué? ¿para homologar? ¿Acaso todo tiene que homologarse? ¿Es acaso el fenómeno Starbucks de las lenguas de este mundo?

Por ello este blog se declara sitio en resistencia por la defensa de la ll y la ch como letras del mexicano, así como el uso de la q en las palabras como quórum (sin itálicas y con su acentote), y de paso, por si a alguien se le ocurre, en defensa de la letra "ñ".