sábado, 30 de octubre de 2010

Qué El Infierno ni que ocho cuartos. El horror


Foto: ¿Disparos al aire?

Este viernes, en Ciudad Juárez, la Kaminata contra la muerte (programada dentro de las actividades del Foro Internacional contra la Militarización y la Violencia) fue atacada a balazos por la Policía Federal. Un estudiante, José Darío Álvarez Orrantia de la Facultad de Sociología de la UACJ, fue baleado. El proyectil entró en la parte superior del glúteo y provocó que sus vísceras estallaran por el frente.

Darío cayó herido al interior del terreno  universitario, de acuerdo con imágenes y testigos.

Dicen los médicos, según información de los medios, que se encuentra “grave pero estable”. Y que quizá quede con secuelas de por vida.


La unidad desde donde procedieron los disparos fue la No. 12428, y otra unidad que participó fue la No. 20401, de acuerdo a testimonios recabados.


La policía además sitió a los estudiantes y los manifestantes al interior del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB).


Al día siguiente (30 de octubre), la Secretaría de Seguridad Pública emitió el boletín de prensa número 619, en el que explicaba, los policías lanzaron disparos al aire, al ver a personas (manifestantes) con el rostro cubierto. La PF, en un comunicado, esbozó una especie de excusa, de justificación, alegó (sin decirlo claramente) que los policías venían exaltados, ya que acababan de enfrentarse con personas presuntamente involucradas en un homicidio, y a las que habían perseguido y con las cuales se habían enfrentado.





Según el boletín de prensa, ese viernes, personal de la Policía Federal adscrito a la seguridad y vigilancia de Ciudad Juárez, Chihuahua “recibió una llamada del Centro de Emergencia y Reacción Inmediata, donde informaron que sujetos armados a bordo de dos vehículos habían disparado a una persona privándolo de la vida. Es así que en las en las calles de Mayo esquina con Trece se localizó el cuerpo sin vida de una persona”.


“De inmediato se iniciaron labores de búsqueda y localización de los presuntos responsables, de quienes se sabía viajaban en una camioneta color guinda por lo que se procedió a efectuar reconocimientos a las inmediaciones de la colonia, cuando de manera intempestiva a la altura de la calle Presa de Calcitas y Tarahumara, el personal de la Policía Federal tuvo contacto visual con los presuntos homicidas quienes iniciaron la agresión con armas de fuego, ocasionando impactos en la unidad 11077”.


“Es así, que inicio la persecución, la cual culminó cuando los presuntos delincuentes chocaron contra un vehículo estacionado lográndose la captura de dos personas” (SIC).


“Una vez que fueron asegurados los presuntos responsables se solicitaron datos del vehículo obteniéndose que la camioneta Nissan color guinda, placas de circulación 609-SFW-6 cuenta con reporte de robo; en su interior se encontró una pistola escuadra calibre 40 mm, la cual fue utilizada para agredir a los elementos policiales”.


“Asimismo en la zona fue detenido un individuo de nombre José Manuel Gaona Montañez de 31 años de edad, con presunta participación con los hechos”.


“Una vez que fue asegurada el área, los individuos, el armamento y los vehículos, el personal procedió a retirarse para trasladarse hacia el Ministerio Público, para tal efecto el personal de las unidades policiales 12428 y 12401, participó en el traslado de uno de los detenidos”.


“En el trayecto, los agentes de las unidades 12428 y 12401 al circular a la altura de la avenida Plutarco Elías calles, con Hermanos Escobar, se encontraron a varias personas en el lugar, entre ellas algunas con el rostro cubierto, por tal motivo los elementos federales descendieron de las unidades y lanzaron disparos al aire de manera preventiva y de advertencia”.


Frente a esta excusa, cabe preguntarse:


*¿La PF no tenía acaso conocimiento de que había en proceso una marcha pacífica, llena de estudiantes en las inmediaciones?


* ¿No hay acaso un sistema de información entre los mandos policiales que advierten cuando hay una manifestación?


*¿Cuál es el nombre de la persona muerta, cuyo cuerpo fue localizado en las calles de Mayo esquina con Trece?


*¿Cuál es el nombre de los dos sospechosos que venían persiguiendo?


Quizá lo más grave de estos casos es la impunidad con la que podemos anticipar que saldrán estos policías que, por lo menos en este caso, pueden ser llamados asesinos, sin pudor alguno.

Martín y Bryan: su homicidio sigue impune
En México la palabra clave es impunidad, cuyo caso paradigmático es el del homicidio de los niños Martin y Bryan Almanza Salazar, de 9 y 5 años, el 3 de abril de 2010.

En el caso de Martín y Bryan, la CNDH documentó cómo el Ejército agredió el coche (en el que la familia de los niños se dirigía a la playa) con disparos de armas de fuego y granadas de fragmentación.


Pero la CNDH también documentó cómo la Sedena alteró la escena del crimen: colocó un carro extra y volvió a abrir fuego contra el vehículo en el que viajaba la familia. Todo ello con el fin de justificar que había disparado contra el vehículo familiar, en un fuego cruzado contra unos narcotraficantes.

Hasta la fecha no hay nadie procesado por el homicidio de los niños que, como consignaron diversos medios, ese día llevaban el traje de baño debajo de la ropa, emocionados por ir a la playa.


Lo que ocurre en México es una película de terror. Las autoridades (municipales, locales, federales, el Ejército) alteran, mienten y salen impunes en casos de la más diversa índole.


Pueden disparar y matar a dos niños que iban  de la playa con su familia y alegar que se trató de un fuego cruzado contra narcotraficantes.


Pueden disparar abiertamente contra una manifestación contra la militarización y decir que se confundieron porque los chavos venían con el rostro cubierto.


Pueden, en un caso más chiquito, como el de Victor Herrera, golpear y arrestar a un joven y decir que lo vieron robando un Oxxo. Una juez, a pesar de toda la evidencia en contra, dará la razón a los policías .
En este país hay delincuentes con placa y armas.

En México estamos secuestrados por unas autoridades corruptas y criminales. Y seguimos en la mentada guerra contra el narcotráfico. La excusa perfecta para dejar ir impunes a una parvada de delincuentes con licencia para matar.


En México, la muerte anda libre y se escuda detrás del discurso presidencial.





PD: Detalle importante. La fotografía con la que da inicio el post (que ha estado dando vueltas por las redes sociales), si es comparada con los diversos videos que hay sobre el ataque, fue tomada después de que hirieran a Darío. Y se aprecia cómo (después de herido Darío) la policía vuelve a disparar contra los jóvenes.









* Aclaración: la fotografía que encabeza el escrito fue tomada por estudiantes que participaron en la marcha y fue difundida en blogs, redes sociales y correo.