domingo, 7 de noviembre de 2010

A la cárcel 24 trabajadores, por un celular

Una historia de tantas que me fusilo del blog “Comité de Resistencia Clasista” y del diario El Norte, de Monterrey.


El domingo 24 de octubre, a las 16:24 horas, Simona Rocha Leal, de 47 años, denunció que el día anterior, le habían robado un celular que tenía guardado en la guantera de su camioneta Toyota, cuando lo llevó al car wash XTreme, ubicado en Manuel L. Barragán y Palacio de Justicia, en la Colonia Anáhuac, Monterrey.

La denuncia fue levantada en el Ministerio Público Especializado en Robos de San Nicolás, a cargo del fiscal Alejandro Martínez Gaytán.

Tres empleados se encargaron de darle el servicio y tardaron unos 20 minutos.

El valor del celular era alrededor de mil 800 pesos. Sin embargo, la dueña advirtió que, debido a que tenía su agenda telefónica en el aparato, el daño era fuerte.

La mujer regresó por la tarde al negocio para reclamar el celular, pero supuestamente el encargado Jacinto Flores Santos le aseguró que no sabía nada del aparato y que le hiciera como quisiera.

El domingo el fiscal giró un oficio de investigación, con el que los agentes detuvieron a 24 trabajadores del car wash el lunes alrededor de las 11:00 horas.

Según El Norte, ese domingo el dueño del negocio, Vital Garza Rodríguez, le dio a los agentes los nombres de los tres empleados que atendieron el carro de la demandante, pero aun así no quisieron liberar a los restantes.

Por el contrario, denunció en ese momento el dueño a la prensa, los agentes exigieron al empresario 75 mil pesos a cambio de la libertad de sus trabajadores.

Como los agentes ministeriales no consiguieron el dinero, liberaron a uno de los trabajadores y a los otros 24 los pusieron a disposición del fiscal: 18 adultos y seis menores de edad.

“El lunes por la tarde, Garza Rodríguez acudió al edificio de la Agencia Estatal de Investigaciones para denunciar la extorsión de los ministeriales, pero ayer la Procuraduría estatal no había actuado y no sabían qué fiscal iba a investigar el caso”.

Los trabajadores fueron presentados a declarar esposados de pies y manos.

Al final, debido a que el caso se ventiló en los medios, los 24 trabajadores –seis de ellos menores de edad—fueron liberados por el pago de 6 mil pesos a la dueña del celular perdido, después de dos días de detención.


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Mientras los 24 trabajadores eran tratados como criminales peligrosos, ¿qué pasaba en Monterrey?


De acuerdo con la página Alerta periodística, el 24 de octubre hubo un “reporte de balaceras en los alrededores del Palacio Municipal, en la calle Morelos y Padre Mier, en pleno centro de la ciudad de Monterrey, provocó pánico entre comerciantes y empleados que se vieron obligados al cierre de los negocios una ahora antes para resguardarse”.

Era la segunda balacera del mes en la ciudad.