domingo, 1 de noviembre de 2009

Morgan defiende a su hermano






Lydiette Carrión

Alí Dessiré Cuevas Castrejón fue asesinada presuntamente por Osvaldo Morgan, quien fue su novio y se encuentra detenido en el Reclusorio Norte.

La familia de Alí manifestó tener temor de que el proceso no sea justo, debido a que Osvaldo es hermano de un ex diputado local, Humberto Morgan, por lo que denunció diversas irregularidades en el proceso.

El ex diputado –ahora funcionario de la Secretaría de Educación Pública del Distrito Federal–, accede a fijar su postura respecto de un hecho que, explica, devastó a su familia.

“Algo que tenemos que agradecer es que organizaciones de diversa índole se hayan involucrado en el caso, y se cuide, para ambos lados, que haya certeza, que haya objetividad en las investigaciones. Y a mí me parece que este tema que es muy fácil de pervertirse, cuando especialmente es narrado de una manera mal intencionada”, afirma

Niega que la joven haya sido asesinada de 25 puñaladas, como informó el hermano de la joven, Erick Monterrosas.

– ¿Por qué es una falsedad?
– Porque si tú ves los expedientes y analizas los peritajes, a los cuales nadie tiene acceso, te darás cuenta que no es así.
– Entonces, usted vio los expedientes. ¿Cuántas puñaladas fueron entonces?
– Los hechos sucedieron el 20 de septiembre. Mi hermano fue consignado al sexto día, después de salir de la Cruz Roja, de las lesiones que tuvo, y que evidentemente fueron hechas por Alí. Se abre un proceso en el que se presentan los primeros alegatos, se presentan las pruebas, y el 5 de noviembre es la primera audiencia, en la cual se van a presentar testigos.

“Habrá una segunda audiencia, el 9 de noviembre y de esos elementos de los testigos, de los hechos, los jueces determinarán cuáles fueron las circunstancias, o con base en toda esta información, cuáles son los resultados preliminares.

“Después de eso viene un espacio de calificación. Pero ese espacio de calificación de las circunstancias, de los hechos, de los peritajes, son los que van a dar los resultados.

“Cuando tú ves, porque tampoco necesitas ser perito ni sicólogo, ves a una persona, y la encuadras, y ves lo que ha venido haciendo en su vida, y dices cómo es posible que haya respondido de esa manera, que para nosotros es brutal”.

Morgan relató lo que conoció de primera mano de la tragedia.

“El sábado 19 de septiembre, a las 7 de la noche, Alí, Alejandro (que es uno de los testigos), Osvaldo y otra persona presentaron en el teatro del pueblo una lectura de poesía.

“Yo fui con mi hija de 19, (porque con ella tenían mucha comunicación tanto Alí como Osvaldo) y pasamos a dejarlos al departamento de Osvaldo… Al día siguiente, me habla mi hermana y me dice: ‘oye hay una situación, tremenda. Pasó algo verdaderamente grave. Hay que acudir al MP de la Cuauhtémoc’.

“A la una y media estaba en el MP. Y me dicen, sí efectivamente, que hay el asesinato de una mujer. Y un hombre que está en este momento en la Cruz Roja. Era Osvaldo, que estaba ahí”.

“Durante todo su estado de gravedad”, continuó, “estuvo incluso esposado a la cama de la Cruz Roja. Nosotros lo entendimos porque así era. Al sexto día, lo trasladó una patrulla de la judicial. Yo personalmente fui al reclusorio. Evidentemente eso lo haces como familiar para ubicar que quede en un área [del penal].

“El reporte de la Cruz Roja [lo describía] como de gravedad. Fue ubicado en el área de servicios médicos y ahí se quedó dos semanas. Ahora ya está en población. Y bueno, Ya empezó el proceso”.

“Es un proceso muy joven, apenas empieza con la comparecencia de testigos… y ya vendrá toda esta parte... y yo sigo alegando, que, primero, aunque se dé una apariencia de impunidad, no es cierto, porque ahí está, este hombre [Osvaldo], preso; segundo, estamos en una fase primaria del proceso, donde los jueces no han podido ni siquiera tener la relación propia sino de lo que son las primeras impresiones”.

Humberto Morgan sigue hablando, parece olvidarse que está en una entrevista. Parece desahogarse. Alejandro, explicó, en sus primeras declaraciones afirma que “él se fue a dormir, y otra persona que se llama Samaria, y que ellos no escucharon nada. [Hasta que] Osvaldo llama a Alejandro y le dice: ‘oye, ya maté a Alí… llámale a la policía’, y ‘te dije que esto en algún momento iba a pasar’. Alejandro habla con su mamá, le dice: ‘oye mamá, necesito que llames a la policía’”.

Osvaldo le dice a Alejandro: “ ‘Oye, ¿verdad que ya no me voy a salvar [refiriéndose a estar herido de gravedad]?’, y Alejandro le dice: ‘sí te vas a salvar’ y le habla a la Cruz Roja”.

LOS HECHOS

Alí Cuevas Castrejón murió asesinada el pasado 20 de septiembre, un día después de su cumpleaños 24.

En el departamento de Osvaldo se llevó a cabo la fiesta de cumpleaños de Alí. Al mediodía después de la fiesta, Osvaldo despertó a su amigo Alejandro, quien se había quedado a dormir en el departamento. De acuerdo con la familia de Alí, Osvaldo confesó su crimen y trató de matarse. La defensa de Osvaldo afirma que Alí atacó a Osvaldo.

La familia de Alí denunció diversas irregularidades en el caso. Por ejemplo, en el expediente del caso la fotografía del acusado no correspondía al ex novio de Alí, Osvaldo, por lo que temieron que éste ni siquiera estuviera en la cárcel. Esto fue corregido recientemente, pero quedaron ambas fotografías en el expediente.

* Publicado en El Periódico, el viernes 30 de octubre de 2009.


* Un feminicidio más, la sombra de la impunidad