jueves, 19 de noviembre de 2009

La maté, pero...

Lydiette Carrión

Ciudad de México



Osvaldo Morgan, el homicida confeso de Alí Cuevas, aseguró estar “sumamente arrepentido” de haber matado a la joven. Al ampliar su declaración dijo: “Si no hubiéramos discutido, si no me hubiera atacado, esta circunstancia tan grave no hubiera ocurrido”.

Este miércoles se efectuó la ampliación de declaración de Osvaldo Morgan, y un careo entre él y el hermano de Alí Cuevas, Erick Monterrosas, así como tres testigos de la fiesta. El careo fue solicitado por la defensa. En él Osvaldo cuestionó que éste haya ventilado información respecto al tipo de noviazgo entre Osvaldo y Alí. A lo que Erick Monterrosas advirtió que si en al algún momento se han aportado cuestiones de violencia en el noviazgo, por ejemplo, e mails impresos, es porque “se nos ha asesorado en el sentido de su pertinencia para sustentar el carácter de la relación entre Alí y tú, un sentido más amplio".

Durante la ampliación de declaración, Osvaldo también reprochó a Erick el haber denunciado ante los medios de comunicación una serie de irregularidades en el proceso. A lo que posteriormente Erick respondió que todas las irregularidades denunciadas están debidamente documentadas. Tal es el caso de que, en el expediente al principio obró una ficha signalética que, donde debería llevar la fotografía de Osvaldo, llevaba la de otra persona.

Al ampliar su declaración, Osvaldo Morgan relató: que por la mañana (sin tener claro qué hora era) Alí quería limpiar el departamento, y le preguntaba que dónde estaba la escoba… comenzó una discusión donde ambos alegaron problemas familiares… Todo se volcó en eso. Ella se acercó mucho a mi persona y me dijo que era un chaparro, yo la retiré, la empujé le toqué la cabeza y fue cuando sentí la primera puñalada. No sentí ningún dolor. La miré a los ojos y estaba pálida…” Osvaldo dijo que forcejeó con ella “y el cuchillo se fue directo a su ojo, recuerdo que le arrebaté el cuchillo y le piqué el estómago […] no recuerdo hasta que me veo flagelando mi brazo y haciendo consciente […] estaba tirada enfrente de mí”.

La defensa de Osvaldo ha planteado su estrategia en alegar defensa propia y un problema pasional. La familia de la joven ha negado lo anterior. Y advirtió que, suponiendo sin conceder, que Alí lo hubiera atacado, la respuesta de Osvaldo fue completamente desproporcionada. Los peritajes forenses (a los que El Periódico tuvo acceso) dan cuenta de hasta 25 puñaladas en el cuerpo de Alí.

Y es que, explica Rosaura Ramírez de Inmujeres, en México, la justicia generalmente justifica los asesinatos de mujeres por un problema pasional, se alega un "estado de emoción violenta". Pero no se aplica la misma justicia a las mujeres cuando éstas son procesadas. Por ello, es un sistema de justicia patriarcal. Por lo general se trata de desvirtuar a la víctima, justificar la agresión.

El pasado 9 de noviembre se efectuó la segunda audiencia del caso, en el que Asael Ramírez Soriano y José Alfredo de la Torre Caudillo (quienes asistieron a la fiesta) ratificaron su declaración del 21 de septiembre pasado, al afirmar que al despedirse, notaron que había actitudes agresivas de Osvaldo hacia Alí.

Alí Cuevas Castrejón murió asesinada el pasado 20 de septiembre, un día después de su cumpleaños 24.

En el departamento de Osvaldo se llevó a cabo la fiesta de cumpleaños de Alí. Al mediodía después de la fiesta, Osvaldo despertó a su amigo Alejandro, quien se había quedado a dormir en el departamento. De acuerdo con la familia de Alí, Osvaldo confesó su crimen y trató de matarse. La defensa de Osvaldo afirma que Alí atacó a Osvaldo.

Publicado en El periódico el 19 de noviembre de 2009