lunes, 5 de abril de 2010

Víctima, topo o lesbiana (los pasos oscuros de Ruth)

La de Ruth es una historia que he querido contar muchas veces, y siempre me he detenido.

Esta mujer, odiada por los activistas de la UNAM, señalada por los grupos armados como informante y de la cual el status quo siempre ha guardado silencio, ¿quién es en realidad?


Hace un par de años, el Centro de Documentación de los Movimientos Armados hizo público un documento (escrito por “Francisco” un ex guerrillero del Ejército Popular Revolucionario, y del cual Proceso y El Sur habían publicado ya algunos fragmentos) en el que relata la manera en la que Ruth Judith Ortega Orozco presuntamente se habría infiltrado a los movimientos sociales y, posteriormente, a los movimientos armados, en particular al Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente.

Ruth o la juchiteca habría contactado a finales de los años noventa a Jacobo Silva (comandante Antonio), entonces principal líder del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente y pareja de Gloria Arenas.

“Francisco” advierte al ERPI que Ruth podría ser informante de las autoridades desde antes. Pero el líder erpista no hizo caso.

Ruth había prometido al Comandante Antonio que lo pondría en contacto con otra agrupación armada (un ficticio EVLN, que incluso “envió” falsos comunicados durante meses). Y es que, en ese entonces, el ERPI acababa de escindirse del EPR, y quería ganar fortaleza. Pero, han afirmado los familiares de Jacobo en diversas entrevistas a medios de comunicación, se trató de una celada.

Lo cierto es que Jacobo fue aprehendido en compañía de “la juchiteca”, a la que dejaron libre a las pocas horas. Cuatro días después, Gloria Arenas también cayó presa. Ambos fueron torturados.


Y desde entonces Ruth, que los comunicados guerrilleros describieron como una “joven morena de pelo negro", se dio a la fuga.

Trascendió que la juchiteca era en realidad sobrina de un entonces senador del PRD oaxaqueño, y que había estudiado en el CCH Azcapotzalco y… ahí es donde comienzan nuevas imprecisiones, contradicciones, respecto a la identidad de Ruth.

Existen personas que asistieron al CCH Azcapotzalco o al Sur en los noventa que aseguran haber tomado clases con ella.

¿Ruth se identificaba como estudiante de ambos planteles? ¿Estaba acaso inscrita en ambos? ¿es posible esto?

Pero todos coinciden en describirla como una joven muy alta, más alta que el promedio de las mujeres mexicanas, muy morena, de rasgos indígenas, poco agraciada y más bien obesa.


Después de que Jacobo y Gloria fueron encarcelados, otros rumores se esparcieron por la universidad: Ruth conocía a Ricardo Zavala (quien perdió la vida en la masacre del Charco. Muchos estudiantes o personas cercanas al CEM así lo aseguran.

EXILIO A DOS TIEMPOS

Después del dramático caso de la aprehensión de los líderes del ERPI, Ruth o la juchiteca salió del país; se refugió en Canadá y solicitó asilo político. No se lo dieron.

El juicio duró bastante tiempo, y a pesar de que ella alegó que su vida estaba en peligro debido a los grupos armados y la policía, las pequeñas comunidades de exiliados políticos en Canadá se opusieron a ello.

Entonces Ruth regresó a México.

Pocos saben que la juchiteca estuvo en nuestro país por dos años, antes de volver a intentar conseguir la residencia canadiense. En ese tiempo, solicitó ayuda y respaldo de perredistas, priistas, activistas de a pie… nadie se lo dio. Su presencia causaba repulsión incluso entre los priistas, y entre los activistas que más han repudiado a los grupos armados. algunos llegaron a decir: "odio la guerrilla, pero una traidora, no".

Con todos dijo variables del mismo discurso: ella era inocente. Ella no era una topo, no era informante. Era una víctima. Nadie le creyó. Entonces volvió a irse.

En su nuevo intento por ser recibida en Canadá, Ruth cambió la estrategia: dejó de lado los motivos políticos, y, con sus dos hijos de la mano, solicitó el apoyo de las feministas y defensoras de género en ese país. Alegó que era una mujer indígena, lesbiana y madre soltera, y que su país (México) no garantizaba sus derechos como ser humano.

Las mismas organizaciones se opusieron, pero, en esta ocasión, las organizaciones feministas y por los derechos de las personas homosexuales la respaldaron. Ruth ganó el juicio y obtuvo la residencia. Paradójicamente (o no tanto) ahora ella pertenece a una organización que se encarga de recibir a refugiados por motivos políticos… esta organización da asesoría legal a personas que vienen huyendo por motivos políticos o sociales, de las autoridades mexicanas...