viernes, 5 de marzo de 2010

Más (im)precisiones en la caso de A. Magdaleno

En la página de culmine, se publicó una nota, escrita por "un veterano saboteador", respecto al caso de Adrián Magdaleno, en el que se afirma que un par de latas de gas butano no podrían descarrilar el metro.

Debo precisar además que las latas de gas butano y artefacto explosivo jamás estuvieron en las vías (como publiqué en un post anterior). El artefacto fue colocado en uno de los vagones, como se publicó desde el principio en el periódico la Jornada. De acuerdo con cículos anarquistas relativamente cercanos a Adrián Magdaleno, la idea era detonar una bomba de humo, de esas que las porras de equipos de futbol detonan en los estadios.

Más aún, la Cruz Negra Anarquista ha añadido que Magdaleno no se ha declarado miembro de ninguna célula del FLA, como originalmente difundió la versión oficial.

A continuación, textual la nota del "veterano saboteador".
"Es obvia la desinformació n puramente propagandística y difamatoria en el caso de Adrián, también por el hecho de que algunas latas de gas butano ni siquiera le hacen las cosquillas a un tren o a unas vías. Sólo para darle un pliegue a una vía (tal vez capaz de procurar un descarrilamiento) , sirven al menos unos cientos de gramos de explosivos de alto potencial (en que el acoplamiento con el gas no tiene ningún sentido técnico) y si nosotros ponemos (el calcúlo será subestimado) que la superficie del corte de una vía es de 50 cm ², para cizallarla, el cálculo se hace fácilmente (25 gramos de explosivos de tipo militar por cada cm ²), que toma alrededor de 1,250 kilogramos de explosivos de alto potencial (militar).

"Si, luego, se calcula que, por ejemplo, la dinamita comercial es más débil y con la pólvora negra (la cual debe ser cuidadosamente direccionada a través de un envase de material estable, como una placa gruesa ya que adentro de una “lata” simplemente no haría otra cosa que una llamarada que ni cosquillas le hace a una varilla de 8 mm) para calcular hay que multiplicar por 6 veces para lograr el mismo efecto a nivel de destrozo, o sea por lo menos 6 o 7 kilos de pólvora negra, pues es claro desde ya la desinformació n de los “datos” del “articulo”.

"La hipótesis de que se usara contra las vías (implícita, en caso de chismes sobre el “descarrilamiento” ) no hubiera hecho detener ni por un momento el tráfico. Si fuera cierto la “noticia” del “humo en el tren” aun estaríamos frente a un fulminante de fabricación torpe y adelantada. Además, no es casualidad que una de las “reglas” de la guerrilla urbana es la de evitar lo más rígidamente posible el transporte de artefactos y/o explosivos en los medios públicos de masa por el peligro potencial muy grande para la gente “ajena a los hechos”, peligro ya lo suficientemente grande con todos los otros medios de transporte en un entorno poblado … un veterano saboteador. marco camenisch. Marzo 5, 2010