martes, 1 de septiembre de 2009

Un jinete llamado muerte



En “El jinete llamado muerte”, el conflicto moral y religioso de la Rusia que describía Dostoyevsky en Crimen y castigo no termina. Por el contrario persiste en el naciente siglo XX, cuando una ola de atentados terroristas sacudió a esa nación.

La película se centra en la figura de Zhorhz, líder de una célula terrorista u “organización de combate” que está bajo las órdenes del Comité Central.

Su frustración por amar a Helene –una mujer casada—se vuelca en la obsesión por matar al príncipe. Mientras, comparte la vida con Erna, su eterna enamorada, quien le reprocha siempre, dulcemente, que no la ama.

“El jinete llamado muerte” ilustra ese Moscú de las primeras décadas del siglo XX: calles rumorosas y transitadas, donde conviven el ropaje de los mujiks (campesinos rusos), la última moda francesa y los trajes tradicionales rusos. Donde las mujeres nobles o aquellas que aspiran a un mejor lugar en la sociedad se saludan en francés.

La música pasa del Can Cán de los teatros de variedad al ballet del teatro Bolshói. La trama transita desde el amor y el desamor, al conflicto persistente de la Rusia prerrevolucionaria: el socialismo y sus medios; la opulencia y la miseria; el porqué de la rebelión.

Pero al arrastrar ese conflicto permanente y oscuro del alma rusa, la película lo hace con una fotografía colorida, y con una rapidez fílmica cercana de algún modo al género policiaco o thriller estadunidense. Agilidad que se agradece.

Este conflicto se devela cuando Iván, un joven obrero que decide participar en el atentado terrorista contra el príncipe, enfrenta a Zhorhz y le dice: “Si no estás dispuesto a dar tu alma –no sólo tu vida--, entonces no somos diferentes de Smerdiakov” --en alusión al villano de Crimen y Castigo.

Pero para otros, el terror, el ser terrorista no es una cuestión de honor. Valentín, otro terrorista, explica: “El terror es la victoria de la persona contra el Estado”.

El jinete llamado muerte
2004, formato convencional, 106 min.
Director: Karén Shajnazarov
Guión: ALexandr Borodiniasky, Karén Shajnazarov


Publicado en El Periódico, lunes 30 de agosto 2009.