lunes, 1 de abril de 2013

Qué pasa en Ecatepec




Lydiette Carrión

Los vecinos de Santa María Chiconautla y alrededores dicen que en las últimas semanas han sido levantadas al menos seis jovencitas. Con certeza, nombre y apellido, se sabe de tres casos recientes.

La semana pasada, varios padres pactaron una reunión con la nueva fiscal para trata de personas de la Procuraduría del Estado de México, Guillermina Cabrera Figueroa. La fecha señalada: Sábado 16 de marzo a las 9:30 en el auditorio de Santa  María Chiconautla, Ecatepec, Estado de México.

Pero días antes, vecinos enfurecidos se manifestaron, vandalizaron la estación del Mexibús Las Torres y casi matan a golpes a un joven acusado de participar en las desapariciones.

Los familiares de las jóvenes ausentes se deslindaron. Pero la reunión se canceló.

Cuando una jovencita desaparece, lo primero que dicen las autoridades es que “se fue con el novio”. Y en ocasiones así es; efectivamente niñas de 13, 14 años se escapan. Algunas regresan tras un par de días. Otras no. Más del 60 por ciento de las víctimas de trata fueron enganchadas así: se fueron de sus casas por propia voluntad. No midieron los riesgos, estaban enamoradas. Estos casos, si se investigaran a las pocas horas, serían los más fáciles de resolver. Mas si pasan semanas, meses, el rescate se complica.

Pero en Ecatepec parece que hay otro fenómeno.

El caso de la pequeña Arisbeth, quien fue levantada con violencia por un hombre moreno, con corte tipo militar, devela que en la zona están utilizando métodos similares a los practicados en regiones donde operan carteles como los Zetas, el Golfo, la Familia Michoacana. Esto revela que existen estructuras criminales fortalecidas y con margen para operar con impunidad.

Glosario de supervivencia (para sobrevivir al DF y área metropolitana)

Estiaje: Temporada del año en que la ciudad se vuelve una nube de polvo y sequedad. Debido a la falta de agua, las autoridades hacen cortes al suministro únicamente en las colonias donde ya sufren escasez todo el año. Quizá se deba a una evaluación de impacto sicológico: como en Iztapalapa o en Tlalpan ya han aprendido a vivir con la angustia de no tener agua, sus pobladores pueden tolerar más. En cambio, la misma situación generaría estados de sicosis colectiva Coyoacán o la Del Valle, por ejemplo. 

Columna Rendija publicada en El Universal Gráfico el 20 de marzo de 2013