martes, 21 de febrero de 2012

Tomás: un final feliz





*Imagen tomada de la página de Facebook de la organización Por Nuestros hermanos sin voz. 

** Columna "La Rendija" publicada en el Universal Gráfico el miércoles 15 de febrero de 2012


El señor Tomás es como casi cualquier otro ser humano: con virtudes y defectos, y lleno de afecto para su familia. Sin embargo, en su caso, esta familia no es humana; se compone por perros y gatos que, junto a él, comparten la dura realidad de vivir en la calle.

Tomás -que también responde al nombre de Agustín o Pablo- es un hombre mayor en situación de calle. Por años ha sido conocido entre las organizaciones protectoras de animales, ya que desde su situación de calle, ha rescatado a decenas de animales de Tultitlán, Estado de México.

A mediados de enero, sin embargo, el antirrábico y la policía municipal realizaron un extenso operativo para llevarse a sus perros. Un policía amagó al señor Tomás con una pistola. Las autoridades alegaron que había una queja de los vecinos y que los perros habían atacado a personas. Sin embargo, nunca se aportaron evidencias o casos.

Los perros iban a ser sacrificados el 31 de enero. Pero la asociación Nuestros Hermanos sin Voz coordinó una movilización en la que participaron otras organizaciones. Al final, entre todos lograron negociar con las autoridades municipales, y acordaron que los perros serían trasladados a un albergue en el estado de Hidalgo. Al señor Tomás se le permitiría conservar cuatro de ellos en el terreno donde vive.

Durante el tiempo en que Tomás estuvo separado de sus perros, su salud se deterioró bastante. Ahora, los esfuerzos se concentran para que la recupere. La solidaridad que le ha demostrado es el mejor regalo del Día de la Amistad que pudo haber tenido.

Esta historia, hasta ahora, ha tenido un final feliz. Sin embargo, cuando se trata de mascotas, casi nunca lo es. Según protectoras de animales, siete de cada 10 perros regalados -en fechas como Navidad o San Valentín- terminan en las calles. Ni hablar de la suerte de los gatos.

Veterinarios han detectado que la Marquesa es lugar favorito de familias para abandonar a aquellos cachorros que les regalaron en Navidad. Para Semana Santa, los perritos que fueron regalados el 25 de diciembre están vagando por la carretera. Muchos mueren atropellados. Y mientras sufren muchísimo. Además, se genera un problema de salud y seguridad pública.

La solución jamás será la crueldad hacia perros y gatos, sino ser responsables. Empezar por no adoptar una mascota si no se tiene la verdadera intención de que forme parte de nuestra familia por toda la vida.