miércoles, 16 de marzo de 2011

La XXII (oaxqueña)

*Publicado originalmente en Milenio Semanal


La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que existe en 2011 no es la misma que la de 2006. Así lo asegura Azael Santiago Chepín, secretario general de la agrupación. Sin embargo, los estruendos del movimiento social-magisterial de 2006 en Oaxaca parecieron resurgir íntegros el pasado martes 15 de febrero, durante la visita del presidente Felipe Calderón a la capital de la entidad.

Ese día, Calderón se presentó en Oaxaca por primera vez desde que tomó posesión como gobernador Gabino Cué. El Presidente asistió a la inauguración de la Universidad La Salle, campus Oaxaca, en Santa Cruz Xoxocotlán. Posteriormente, asistiría a presentar la ampliación del Hospital de la Niñez Oaxaqueña, en el municipio de San Bartolo Coyotepec donde, por cierto, se presentó una de las luchas más violentas durante el movimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) el 25 de noviembre de 2006. Más tarde, en la capital del estado, el Presidente encabezaría la firma del Acuerdo de Coordinación para la Ejecución de Infraestructura Básica a Pueblos Indígenas.

Los integrantes de la Sección 22 calificaron a Calderón como persona non grata, y salieron a las calles de la capital oaxaqueña. Durante la manifestación se presentaron trifulcas entre policías y manifestantes. El resultado: más de una decena de manifestantes heridos. El secretario de Seguridad Pública de la entidad, Marco Tulio López Escamilla, fue golpeado cuando salía del Palacio de Gobierno. En un video se aprecia cómo un hombre lo patea cuando el funcionario ya se encuentra en el suelo. Así mismo, dos mujeres policías federales fueron retenidas, y por lo menos una de ellas recibió un puñetazo en la cara.

Los manifestantes también sufrieron serios abusos. Según la prensa local, alrededor de 20 maestros resultaron heridos y algunos fueron intoxicados con gases lacrimógenos. Marcelino Coache Verano —quien fuera vocero de la APPO durante 2006 y que actualmente es delegado del Sindicato Independiente del Ayuntamiento de Oaxaca— resultó herido de gravedad: según reportes iniciales, recibió el impacto de un tiro de escopeta para gas lacrimógeno en la cabeza. Fue internado de emergencia en el Seguro Social y operado ese mismo día.

La Sección 22 impulsó un paro de labores al día siguiente. Los maestros realizaron bloqueos en algunas carreteras de la región del Istmo. Cerca de un millón 200 mil alumnos de educación básica se quedaron sin clases. De acuerdo con diarios locales, las manifestaciones también fueron apoyadas por ciudadanos y grupos de la sociedad civil, además de organizaciones sociales y algunos políticos. Ese mismo día, el secretario general de la Sección, Azael Santiago Chepi, exigió la renuncia del secretario de Seguridad Pública, Marco Tulio López Escamilla, y del secretario particular del gobernador, Benjamín Robles Montoya. Además, reiteró una exigencia del sindicato hecha desde que Cué anunció su gabinete, en diciembre pasado: la destitución de la secretaria de Gobierno del estado, Irma Piñeyro Arias.

Cabe recordar que Piñeyro Arias contendió por la gubernatura de Oaxaca por el Partido Nueva Alianza (PANAL) para luego declinar a favor de Gabino Cué. Es una persona cercana a Elba Esther Gordillo Morales, lideresa del SNTE, fuertemente repudiada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). El sábado 19 de febrero, durante la asamblea de la Sección 22, se exigió de nueva cuenta la destitución de Piñeiro Arias y Bernardo Vásquez Colmenares, director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), “por ser los operadores políticos de Elba Esther Gordillo”. También se reiteró “la destitución inmediata de Marco Tulio López Escamilla de la SSP, por ser el autor material de la represión del día 15 de febrero de 2011”. Según diarios oaxaqueños, a la asamblea asistieron 594 delegados de un total de 845.

EL SINDICATO MÁS FUERTE DE OAXACA
La veintidós (como muchos llaman a la sección sindical) es uno de los principales bastiones de la CNTE, junto con las secciones IX en el Distrito Federal y la XVIII en Michoacán. La CNTE se opone al liderazgo monolítico de Gordillo en el sindicato. A lo largo de los años ha tenido cercanía con diversos movimientos políticos y sociales en México, de los cuales el más relevante en la última década fue el de Oaxaca en 2006.

En aquella entidad, muchos consideran a La veintidós la fuerza política más grande, ya que, mediante sus 70 mil agremiados, tiene presencia en las ocho regiones de Oaxaca, y su capacidad de movilización afecta a todo el estado. Rubén González, colaborador de Radio Plantón (la estación de radio de la Sección 22) y ex miembro de la APPO, advierte: “Oaxaca sigue siendo rural en su mayor parte (a excepción de la capital y algunos municipios), y existen tres autoridades morales altamente respetadas en las comunidades: los médicos, los sacerdotes y los maestros. Por ello, el sindicato influye de forma importante en la forma de ver la vida en las comunidades”. Pero el poder magisterial —y del sindicato— no es sólo moral o formativo. Tiene un fuerte componente político y económico.


Al día siguiente del enfrentamiento del martes 15, los maestros suspendieron las clases y se manifestaron contra el nuevo gobernador.
De acuerdo con el ensayo “Movimiento sindical en México, el caso de Oaxaca”, escrito por el sociólogo brasileño Julián Gindin, la Sección 22 se inició en la oposición y fue obtuvo cada vez más poder hasta que, en 1992, mediante la firma de un acuerdo con el gobierno estatal, la sección obtuvo una importante influencia en la toma de decisiones políticas y en la designación de funcionarios de la educación. Durante los años ochenta, los maestros opositores oaxaqueños fueron reconocidos (junto con los profesores de Chiapas) por la dirección nacional del SNTE como dirigentes oficiales en sus entidades. Con ello, la oposición tuvo acceso al dinero de las cuotas sindicales y a poder de negociación con las autoridades locales. Cabe mencionar que la 22 es la única de las 55 secciones del SNTE que desde 1982 ha sido controlada de forma continua por docentes opositores.

En los años noventa la Sección tuvo, además, una victoria que definiría para siempre la relación del gobierno del estado con la disidencia: se firmó un acuerdo que comprometió al gobierno de la entidad a que “la selección y nombramiento futuro de funcionarios del IEEPO, como resultado de las propuestas de la representación sindical, serán respetadas en la forma y términos acordados con antelación, aun cuando cambie la estructura orgánica del Instituto”. En otras palabras, la Sección 22 tiene, por ley, derecho a decidir dentro de este organismo.

PRIISMO, MARXISMO, SOCIALDEMOCRACIA
A pesar de aparentar lo contrario, La veintidós no es una organización con una ideología homogénea o monolítica. En su interior conviven diversas corrientes ideológicas, políticas y partidistas. A inicios del siglo XXI, la principal corriente de la Sección era la Coordinadora Magisterial Oaxaqueña (Comao), que ocupó el secretariado general en 2001. La Comao mantuvo una relación relativamente cercana con el entonces gobernador José Murat (electo en 1998), enemigo político de Elba Esther Gordillo.

Pero a finales de 2004, la Coordinadora Democrática del Magisterio Oaxaqueño (Codemo), la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Praxis-Coalición Obrero Campesina Estudiantil del Istmo (COCEI) y otras impulsaron a Enrique Rueda Pacheco en la dirección del Comité Ejecutivo Seccional (CES). Dentro de las organizaciones que formaron la APPO, se considera a Codemo y Praxis como cercanas al Partido de la Revolución Democrática (PRD). La UTE, por su parte, es percibida como la corriente más radical de la Sección, cercana al marxismo.

En 2005, Ulises Ruiz Ortiz tomó posesión como gobernador de Oaxaca y, de acuerdo con la prensa, buscó fortalecer al interior de la Sección 22 a la Comao, más afín a su gobierno y al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Comenzaron a destaparse acusaciones de corrupción en contra de Rueda Pacheco: la entonces tesorera, Erika Rapp Soto, lo acusó de haber exigido que las empresas comercializadoras, proveedoras del sindicato, le dieran seis millones de pesos para renovar sus convenios. Sin embargo, las acusaciones no fortalecieron la postura de la Comao al interior de la sección. Por el contrario, esto enfrentó aún más a la dirigencia sindical con el gobierno de Ulises Ruiz, y las corrientes opositoras a Rueda Pacheco terminaron por separarse de la sección; formaron la sección 59 del SNTE, con Rapp Soto como secretaria general. Este conflicto sindical y el enfrentamiento con Ruiz sirvieron como combustible para el movimiento social-magisterial más relevante de la década.

Meses más tarde, y conforme la APPO sufría de desgaste y radicalización por una parte, y era sujeta a una fuerte represión a manos del gobierno, Rueda Pacheco fue acusado de intentar boicotear el movimiento. Lo negó, pero el 17 de febrero de 2007 presentó su renuncia como secretario general. El entonces secretario de Organización, Ezequiel Rosales Carreño, quedó al frente. Con una sección enfrentada al interior el magisterio, tuvo que rearticularse. En septiembre de 2008, Santiago Chepi tomó posesión como nuevo secretario general.


El secretario de Seguridad Pública del Oaxaca, Marco Tulio Escamilla, sufrió agresiones directas de los maestros durante el choque.
Actualmente las dos corrientes más relevantes son la UTE que, de acuerdo a sus estatutos, enarbola un sindicalismo “de clase”, y la corriente Sangre Nueva, que se formó hace aproximadamente año y medio, y de la cual Chepi forma parte. Otras corrientes son el Bloque Democrático (también de reciente creación), el Frente Magisterial Independiente y la Codemo, cuyo papel actualmente no es tan preponderante como el que jugó en 2006.

La Sección 59, formada en oposición a Rueda Pacheco, se encuentra disminuida. Incluso, Santiago Chepi comenta que “la 59 está en agonía”. Día con día, miembros de la 59 regresan a la 22. Incluso, asegura, “los padres de familia están exigiendo que la 22 recupere el asunto educativo”.

2011 NO ES 2006
En entrevista telefónica, Santiago Chepi advierte que los hechos del 15 de febrero no pueden dar paso a un movimiento similar al de 2006. “No puede ser de tal magnitud, porque en 2006 las circunstancias eran distintas. Era un gobierno distinto, una represión mucho más intensa de que la que se vivió el martes 15”. Sin embargo, añade, la jornada de lucha del movimiento magisterial ha iniciado ya. La agenda incluye temas como detener la privatización de la educación pública que, alegan los maestros, tiene como punta de lanza el decreto de Felipe Calderón sobre la deducibilidad de impuestos para la educación privada.

También están presentes temas como la propuesta alternativa educativa, que la CNTE impulsa, como contraparte a la Alianza por la Calidad de la Educación (pactada por Elba Esther Gordillo y el gobierno federal), además de otros aspectos de índole social, sindical, etcétera. El calendario ya está listo. En marzo “habrá una marcha en la capital oaxaqueña y habrá también movilizaciones en la región del Itsmo”, advierte. Viene además una ronda de asambleas regionales: “Los 70 mil trabajadores de la educación revisarán el plan de acción, un pliego petitiorio, netamente social, que rebasa los intereses sindicales”.

LC: ¿Qué diferencias hay entre la Sección 22 de 2006 y la de 2011?
SC: Hay una diferencia muy marcada. Ha habido experiencia respecto a lo que era el 2006, existe una discusión más consciente con los compañeros. Hemos superado la ruptura que se presentó al interior de la sección en 2006.

LC: ¿Cómo se imagina el movimiento magisterial en los próximos meses?
SC: Un movimiento álgido, con mucha participación. Viene una situación de defensa, (los maestros se encuentran) en expectativa y en alerta máxima.

LC: ¿Qué tal la relación con Gabino Cué?
SC: Ha sido respetuosa, ha habido apertura y avances en algunos rubros.

Pero no todos los miembros de la sección 22 comparten esta idea.

Para el profesor Adrián García, perteneciente a la Sección, los hechos del 15 de febrero se pueden enfocar desde dos perspectivas: la que tiene el Estado mexicano y la de la Sección. “En el primer aspecto, significa que quien gobierna en Oaxaca es el PAN, a pesar de que Gabino Cué llegó como una coalición de partidos. En ese sentido el hecho de que Calderón haya venido a Oaxaca no representa más que una actitud de soberbia (...) y una evidencia más de que quien gobierna en Oaxaca es la derecha”.

Ahora bien, “para la Sección 22 representa que no hemos podido rebasar el sentido de lo inmediato de las cosas. Lo reducimos a momentos de catarsis en los que aflora nuestra inconformidad (...) no hemos podido dar el salto cualitativo en el que podamos entender que la lucha debe ser política, y que nosotros como sindicato tenemos una función distinta”.

Para Rubén González, de Radio Plantón, los hechos del pasado 15 y 16 de febrero no implican un regreso al 2006. “La APPO está muerta”, sentencia en entrevista telefónica. Por el contrario, esos sucesos se enmarcan en un calendario muy definido de la Sección 22: “Por ejemplo, el 15 de mayo siempre se han movilizado de manera casi mecánica, y cada mes se hacen las asambleas estatales”.

LC: ¿Qué es lo que sigue en el movimiento social de Oaxaca?
SC: Que se convoque a un nuevo esfuerzo de unidad, no ya en torno a unos caciques locales. No ya en torno a Gabino, no ya (contra) Ulises, sino en torno a objetivos concretos.