jueves, 26 de enero de 2012

El delito de la vergüenza





Columna publicada originalmente el 18 de enero de 2012 en El Universal Gráfico


Cuando se trata de violación o abuso sexual, las víctimas se enfrentan, quizá, a una de las decisiones más difíciles de sus vidas: denunciar o no hacerlo. Mientras algunas oficinas de derechos humanos y de ayuda a las mujeres instan a lo primero, la familia y los amigos en ocasiones recomiendan no hacerlo. Aquí dos historias que ilustran las dos opciones.

Cuando tenía 16 años, Marianela (no es su verdadero nombre, para proteger su identidad) sufrió un intento de violación, por parte de un desconocido que la subió a fuerza a su camioneta. Decidió denunciar. Cuando lo hicieron se dio cuenta que el suyo era uno de muchos casos similares que se habían dado por donde ella vivía, en el sur de la ciudad de México: andaba suelto un violador serial.

Pero, al buscar al agresor, Marianela lo confundió con otra persona. No sólo fue ella. Otras dos niñas también lo identificaron erróneamente. El parecido entre un inocente y el culpable era sorprendente. Cuando se dieron cuenta, lo enmendaron. Lograron sacar al hombre que habían confundido de la cárcel, pero se pasaron tres años más en procesos legales. Gracias a ella el verdadero culpable está en la cárcel. Pero Marianela dice que no volvería a denunciar.

Segundo caso: En el Estado de México, Rocío (tampoco es su verdadero nombre) fue atacada junto con otra amiga cuando regresaban iban rumbo a su domicilio. Decidieron no denunciar. Pero Rocío quedó embarazada. Actualmente se encuentra envuelta en una serie de procesos: está tratando de probar su residencia en el Distrito Federal para acceder a la práctica de un legrado. Tuvo que presentar la denuncia.

El delito de violación es el que más vergüenza causa a la víctima. Y se complica más cuando el agresor es algún conocido, lo cual ocurre -según varios estudios- en más de la mitad de los casos. Las víctimas más frecuentes son menores de edad, quienes tienen menos herramientas para enfrentar esta situación.

La opción de denunciar no es fácil. En ocasiones, el paso por los ministerios públicos y los juzgados es casi una segunda vejación. Por ello nadie puede decirle a una víctima qué hacer. Lo cierto es que la denuncia permite tener más posibilidades de detener a culpables y transformar una sociedad que sigue echando la culpa a las víctimas de su propia violación.

miércoles, 18 de enero de 2012

Anexos y desamparo


*Columna "La Rendija", publicada en el Gráfico el 11 de enero de 2012


Hay una frase que queda grabada en la memoria de todo egresado de anexo en el país: “A ver, hijo de su pinche madre”.
A los anexos —que se ofertan como centros de recuperación para adictos y el que es internado ahí no puede salir por propio pie— caen todos aquellos que se han convertido en “problema” para alguien.
Se trata de población que nadie quiere atender. Muchos son adictos a las drogas o el alcohol; una gran mayoría tiene algún tipo de enfermedad psiquiátrica; otros fueron expulsados del núcleo familiar desde muy pequeños y no tienen herramientas para mantenerse.
La familia se pregunta, ¿cómo ayudar a un hijo adicto, que no quiere buscar ayuda? La oferta del gobierno local y federal en atención de adicciones y enfermedades mentales es escasa y parcial.
Entonces, después de un viacrucis, la familia decide internarlo en un anexo. Parece que la policía capitalina también tomó la misma decisión.
Estos lugares no cuentan con ningún tipo de control. No tienen expertos sobre salud mental y son frecuentes las quejas por maltrato y tortura. Vaya, ni siquiera están reconocidos por los grupos de 12 pasos, de donde sacan su nombre.
En diciembre de 2009, se dio a conocer que el anexo "Los Elegidos de Dios", en Iztapalapa, mantenía a sus “pacientes” a la fuerza: bajo condiciones infrahumanas, los obligaban a trabajar sin sueldo. Era todo un negocio y la policía y funcionarios de la delegación Venustiano Carranza colaboran en los operativos para “internar” a más indigentes.
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal acaba de emitir su recomendación 13/2011 al respecto. Pero no son sólo los anexos.
En el caso de Casitas del Sur se dio el mismo mecanismo. La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal enviaba a esta instancia privada a los niños que estaban en medio de alguna querella legal. Las autoridades no realizaron nunca un seguimiento de las condiciones del albergue. En 2009 se dio a conocer la desaparición de 11 niños.
El problema central es que no existe presupuesto y políticas para atender a la población vulnerable: niños abandonados, jóvenes adictos, población callejera. El gobierno deja el asunto a las instituciones privadas y no sistematiza ningún tipo de supervisión.
Hasta que no se resuelva el problema de fondo, seguiremos leyendo estas historias de terror.

viernes, 6 de enero de 2012

Marichal y el elefante


Cuando se equivoca, la Procuraduría del DF se comporta como gato panza pa´ arriba.

La semana pasada, después de anunciar la detención de Pedro Castellanos González y Ana Betsaida Duarte Acosta como -ahora sí- los presuntos responsables del feminicidio de Julia Marichal, el procurador Miguel Mancera anunció que se pondría en libertad al sobrino de Julia, Mauricio, quien llevaba arraigado casi un mes.

A la hora de anunciar su libertad, el procurador enfatizó que Mauricio fue detenido porque habían sido hallados elementos en su contra: que se contradijo al ser interrogado, que entró a la casa de Julia en su ausencia, que hay correos electrónicos que dan cuenta de peleas entre sobrino y tía. En otras palabras, la procu no ofreció ni un "usted disculpe".

Lo que no dijo Mancera ante los medios es que, antes de ser liberado, Mauricio fue amenazado: policías ministeriales le dijeron que, si emprendía algún tipo de acción legal o mediática en contra de las autoridades, lo pasaría mal. Incluso podría ser secuestrado.

También olvidó mencionar las irregularidades de procedimiento en las que cayeron las autoridades: las trabas que pusieron a la familia para acreditar una abogada particular (le dijeron que para qué, si ya tenía un defensor de oficio), quien jamás tuvo acceso al expediente de 1800 fojas; la presión sicológica a la que fue sometido Mauricio; la intención de hacerlo firmar comparecencias sin fecha ni hora...

En la conferencia no se mencionó el golpe económico que significó la defensa de Mauricio o el hecho de que la familia quedó devastada y pulverizada.
No se trata de pasar por alto los aciertos de la Procuraduría: los actuales sospechosos se encuentran detenidos porque las autoridades emplearon adecuadas herramientas de investigación: rastreo de tarjetas y llamadas, búsqueda de pruebas científicas, móvil y oportunidad.

Sin embargo, parece que sus primeros reflejos siempre son primitivos: presionar a los seres cercanos de la víctima (e incluso llegar hasta la tortura) para buscar confesiones.

Como en el chiste: hay un concurso mundial de policías, ganará el departamento que encuentre a la zorra primero, y los judiciales mexicanos presentan un elefante todo golpeado, con tehuacán chorreándole por la trompa, que grita a todo pulmón: "¡yo soy la zorra, soy la zorra!".


Columna "Rendija", publicada en El Gráfico el miércoles 4 de enero de 2012.


También: Claroscuros del caso Marichal


martes, 3 de enero de 2012

El año en que Elizabeth Short se convirtió en perfume


El hallazgo fue combustible para una ciudad que había encontrado un placer compulsivo en su propia decadencia. El cuerpo de la mujer, colocado en un terreno baldío sobre la Avenida South Norton de Los Ángeles, fue descubierto primero por Betty Bersinger, una mujer que caminaba con su hijita de tres años.

La “chica muerta” estaba diseccionada en dos por la cintura. Las dos mitades de su cuerpo, drenadas de sangre y lavadas, colocadas de forma cuidadosa sobre la hierba. Su rostro desfigurado por los golpes mostraba una sonrisa macabra: dos heridas que partían desde las comisuras de la boca se prolongaban hasta casi hasta las orejas. La nariz rota a puñetazos. Los que alguna vez fueron unos bellos ojos azules estaban desfigurados por los golpes. Los senos ostentaban quemaduras de cigarros. Uno de ellos cortado, casi desprendido del pecho.


 La segunda parte del cuerpo se encontraba unos centímetros más abajo. Sus piernas estaban separadas de forma pornográfica; pero sus rodillas habían sido fracturadas. Sus órganos reproductivos, extirpados y desaparecidos para siempre. Un pedazo de piel en forma de triángulo había sido removido de su muslo izquierdo.

 Pocos días después, el cuerpo que Betty Bersinger confundió de primera impresión con un maniquí fue identificado como Elizabeth Short, de veintidós años, aspirante a actriz, conocida en el mundillo periférico a Hollywood. La prensa la bautizó como la “Dalia Negra”, ya que tenía un atractivo look tipo mujer fatal, con un lustroso cabello negro, y le gustaba vestir ropa ajustada.

 El asesino o los asesinos de Elizabeth Short nunca fueron detenidos. Existen decenas de libros que claman haber desentrañado el misterio. La historia también ha inspirado imágenes, una que otra banda de rock, libros. El más notorio de estos últimos es La Dalia Negra, de James Ellroy (1987), que a su vez inspiró él filme de Brian de Palma con el mismo nombre (2006). (En 2005, Donald H. Wolfe publicó el libro de no ficción Los archivos de la Dalia Negra, el cual es considerado por muchos una de las investigaciones más rigurosas, ya que reveló, por primera vez desde el asesinato en 1947, documentos que nunca fueron hechos públicos. Entre ellos, una nota médica que advierte que Betty Short estaba embarazada al momento de su muerte. Wolfe concluye que la banda del mafioso Bugsy Siegel mató a la Dalia Negra, por órdenes del magnate Norman Chandler, quien la habría dejado embarazada y quería librarse de ella cuando aquélla se negó a abortar.)

  Del crimen al sexo 

El fenómeno más perturbador en torno a la Dalia Negra no es lo intrincado de su asesinato, sino la devastadora certeza de que esta joven que siempre aspiró a la fama, a convertirse en objeto de fama y deseo, sólo consiguió su objetivo debido a su muerte: a la forma en que fue torturada durante días debido a la exposición pública de su cadáver y a la develación sistemática de su intimidad que hizo la prensa.

 La Dalia Negra se convirtió paulatinamente en la pin-up girl de esa oscura ciudad de Los Ángeles en los años cuarenta. Su historia truculenta y oscurecida, con grandes lagunas narrativas que sólo echaban a volar la imaginación del público fue convirtiéndola en ese oscuro objeto de deseo. Y es que la prensa contó por entregas su historia: una más del inmenso ejército de jovencitas que llegaban a Los Ángeles con la esperanza de convertirse en estrellas; sin un trabajo fijo, con una debilidad por los hombres en uniformes; visitadora asidua de bares; con muchos conocidos, pero sin amigos cercanos; prostituta eventual… La Dalia Negra se convirtió paulatinamente en la pin-up girl de esa oscura ciudad de Los Ángeles en los años cuarenta. Su historia truculenta y oscurecida, con grandes lagunas narrativas que sólo echaban a volar la imaginación del público fue convirtiéndola en ese oscuro objeto de deseo.

 Pocos parecen sentirse realmente incómodos con el uso público, el encumbramiento de la Dalia Negra como inspiración de fantasías oscuras, en las que se entremezclan sexo y muerte; sexo y tortura; sexo y crimen. En su novela, James Ellroy relata cómo en los clubes más oscuros e infames la población femenina comienza a imitar el estilo de la Dalia Negra: su ropa entallada, su cabello. Sólo se alza una voz que recrimina, que apunta lo que todos parecen no advertir: una mujer le dice a su pareja, a quien encuentra con otra, una dalia negra wannabe: “Ella luce como la chica muerta”, le dice: “Qué tan enfermo puede ser eso?” 


Pero la pin-up girl cumple demasiado bien con las aspiraciones dramáticas y estéticas de la época: bella… de una forma extraña, torcida. Llena de claroscuros y altos contrastes, moralmente ambivalente, prostituta amateur, aspirante a estrella del cine, rodeada del bullicioso mundo nocturno de Los Ángeles, sus grandes magnates, sus mafiosos… Mas no es posible dejar de preguntarse si Elizabeth Short supiera de los sueños húmedos que su historia causó, ¿no se sentiría doblemente vejada? En la actualidad el de Short sería calificado como un feminicidio. Más aún, sería el feminicidio perfecto, ya que cumple, como si se tratara de un caso para manuales, con cada una de las aristas de la tipificación legal: crimen con carga discriminatoria, utilización del cuerpo como forma de castigo contra la mujer, violencia sexual, tortura, disposición y exposición del cuerpo en la vía pública.

 Sueños en botella 


 Este año, la casa de moda Givenchy anunció con bombo y platillo, la creación de su nueva fragancia femenina “Dahlia Noir” (Dalia Negra). Los perfumes siempre venden sueños, anhelos, encerrados en botellitas de cristal. Dahlia Noir no es la excepción.

La imagen del perfume está personificado por la modelo Mariacarla Boscono, con cabello y ropa negros, quien mira a la cámara con ojos mórbidos, envuelta en oscuras telas vaporosas. El perfume está dirigido a la mujer.

¿Qué sueños compra una mujer en esta botellita? ¿Hay alguna pulsión oculta —de esas que tanto gustaban a Freud— que la hace aspirante a ser una víctima pública del sadismo? No es la primera vez que una casa de modas se basa en la muerte sádica de mujeres para lanzar un producto dirigido a las propias mujeres. El año pasado la casa Mac Rodarte lanzó una línea de cosméticos inspirada en las muertas de Juárez. Pero, debido a las protestas públicas, la línea fue cancelada en México.

 Sin embargo, el asesinato de Elizabeth Short está demasiado lejano en el tiempo para inspirar indignación social. Desde 1947 la Dalia Negra inició su viaje para ser despojada, capa por capa, de su condición de sujeto y alcanzar por completo el de objeto de deseo. No es casualidad que sea poco lo que se sabe acerca de Elizabeth cuando era niña, cuando era adolescente: qué postres le gustaban o si tenía una mascota. Los detalles de su vida que no están vinculados con el escándalo y con el sexo han sido poco a poco borrados de su biografía “oficial”, hasta convertirse en un maniquí que sólo caminaba por las calles de Los Ángeles de los años cuarenta.

 Y en esta mecánica, el infortunio final, la tortura, la pulsión del sexo entremezclada con la muerte, es el detonante clave para volverse en objeto de deseo y como estadio final, en mercancía (es “redituable” ser víctima de un asesinato violento). Elizabeth Short, en términos reales, se convirtió en perfume.

 *Publicado en Replicante
** Imagen del inicio fue tomada de este sitio

 Para leer más sobre moda y sadismo: Muertas de Juárez: Deathfashion



 **La fotocomposición final  fue tomada de este blog

viernes, 30 de diciembre de 2011

La muerte del chaneque




Gente del campo y la ciudad. Abogados y campesinos. Indígenas nahuas y mestizos universitarios. Todos tienen algo qué decir de los chaneques y los aluxes. Unos creen declaradamente; otros más creen... pero nomás poquito. Los más dirán que no creen, pero relatarán, con voz emocionada, alguna historia de primera, segunda o tercera mano, que “les consta” y no pueden explicar... Y, con amargura en la voz, acusan los viejos: los niños de hoy ya no creen en chaneques.

Sierra Negra de Puebla. Un universitario mira las cimas de los cerros elevarse triunfantes sobre la niebla. Se siente “como en la isla de King Kong”, dice. No es un lugar para científicos rabiosos. La montaña es cerrada, húmeda y fría. Exacerba los sentidos. Un grupo de espeleólogos lleva varios años explorando las cavernas de la zona: Los Chaneques, La Casa de Niebla, La Casa de Cristal, La Cueva de Agua y El Encanto. Geólogos, universitarios y espeleólogos despliegan el rigor técnico de sus mapas topográficos y mediciones del subsuelo. Pero el manto citadino no los protege del mito de los chaneques o “los innombrables”, como les dicen en Iztaxochitla.

En ocasiones —relatan uno, dos, tres universitarios— se han perdido a tres pasos de la vereda. Algunos dirán que son las condiciones climatológicas: con lluvia o neblina el paisaje se vuelve extraño. A veces no se alcanza a ver más de medio metro enfrente de uno. Pero la mayoría coincide: no sólo es eso. Porque, después de verse perdido por horas, alguno realizará el ritual que les mostró Juanita, una señora del lugar, para cuando hayan entrado a la dimensión de los chaneques y no puedan salir: una oración en nahua a “los innombrables”, y luego partir una hoja con un machete o navaja... el camino, dicen, se muestra de inmediato.

Arturo, un biólogo de 37 años, cuenta una historia más. No fue el protagonista, sino, asegura, testigo directo. Hace unos seis años, el 23 de diciembre, dos espeleólogos, Lorenzo y Gabriela, caminaban por la sierra. Iban a alcanzar a sus compañeros, que acampaban en el paraje El Chantoro, pero se proponían antes explorar una cueva llamada El Encanto. Antes de llegar a la comunidad más cercana, Iztaxochitla, se encontraron con unas señoras vestidas “de manera peculiar” —como citadinas, pues. Una de ellas le dijo a Lencho: “Yo a ti te conozco: te gusta visitar cuevas, pero en esta ocasión no vas a entrar. Ni te lo imagines que vas a entrar”. Lo mismo le dijeron a Gabriela.

Cuando llegaron a Iztaxochitla le contaron lo sucedido a Juanita. Ésta les dijo: “Yo que ustedes les hacía caso, porque esas mujeres son los enviados de ‘los innombrables’”. Gabriela y Lencho prosiguieron su camino. Llegaron al campamento al anochecer. Al día siguiente Gaby amaneció muy enferma; tanto, que no pudo ni salir de su tienda. Los demás comenzaron a prepararse para ingresar a El Encanto: casco, arnés, cabos de seguridad. Debajo del overol llevaban un traje de neopreno, ya que la cueva lleva mucha agua, y muy fría. Cuando comenzaron a descender, Lencho sintió un terrible dolor en el vientre. Como de apendicitis, pensó, consternado. Salió de inmediato. En cuanto se quitó el neopreno se dio cuenta de que una piedrita de carburo (el combustible que antes se utilizaba en las lámparas para cuevas) había caído entre el neopreno y su piel; con el sudor, el carburo hizo reacción y le quemó el vientre y parte del pecho.

Ni Gaby ni Lorenzo bajaron ese día a las cuevas. Entre los compañeros se cuestionaban, entre broma y no broma: ¿fue coincidencia o fueron los chaneques?

EL GRAN CHANEQUE
En 1897, el topógrafo Ismael Loya descubrió una gran estatua en la cima del volcán San Martín Pajapan, del sistema montañoso de los Tuxtlas, Veracruz; sobre ella, en 1968 el arqueólogo veracruzano Alfonso Medellín escribió que los indígenas popolucas y nahuas siempre supieron de su existencia, y que la “nombraban Chane, ‘el chaneque’ o nuestro ‘padre San Martín’ (...) algo que se respeta, se teme, se propicia y se venera”.

En los Tuxtlas la gente del campo relata cómo en los caminos solitarios, cerca de la laguna Encantada de la Cueva del Diablo, todavía se siguen escuchando las voces de niños pequeños. Pero no hay nadie. Son los chaneques, dicen. Elsa, instructora de yoga de 58 años, vive en Cancún, Quintana Roo, pero creció en Veracruz: Xalapa, Santiago y San Andrés Tuxtla. En su primera infancia vivió en el rancho Perseverancia, Loma Bonita (colindando con Oaxaca). Ahí, asegura, conoció un chaneque. Tendría unos cuatro años cuando, cuenta, hizo un amiguito. Era un hombrecito negro, del tamaño de ella misma, sin camisa y con pantalón azul. “Me platicaba que había personas que vivían debajo del agua”. Cuancuanco era su nombre.

Un día la mamá de Elsa se dio cuenta de esto y se lo platicó a su compadre, un señor de apellido Navarrete. “Esto es muy peligroso”, le dijo el señor, “porque los chaneques pierden a los niños”. La familia mandó traer un cura y fueron exorcizados el rancho, la casa señorial y los alrededores. Desde entonces, cuenta Elsa, no volvió a ver a Cuancuanco.

—¿Y los aluxes?

—Son iguales que los chaneques. Cuidan la milpa, pero también debes pedirles permiso para entrar al monte. Cuando acá (en la Península) se pierde una persona en el campo, antes de llamar a Protección Civil, la mayoría llama a un curandero para pedirle permiso a los aluxes de pasar a buscar. De otra forma, aunque esa persona esté enfrente de ti, no la podrás ver.

UNA TACITA DE CAFÉ
La señora Teresa es una abogada originaria del Distrito Federal (DF) que vivió varios años en Mérida. “En la zona maya, nadie duda de la existencia de los aluxes”, sentencia. “No importa la clase social a la que pertenezca la gente”. Del DF se llevó, entre otras cosas, un horno de microondas que “no funcionó cuando llegué a Mérida. Originalmente pensé que se había estropeado con el viaje. Así que lo regalé. Y un día, en un Carrefour, ofrecían unos hornitos de microondas y me compré uno. Llegué con mi nuera a la casa. Pusimos dos tazas de agua para hacernos un té y funcionó. Pero a la mañana siguiente ya no encendió. Lo regresamos a la tienda, pero ahí funcionaba perfectamente”.

Llamaron a un electricista. La instalación eléctrica de la casa estaba bien; el horno estaba bien. El electricista concluyó: son los aluxes. Recomendó a Teresa que se deshiciera del horno. Si los aluxes no quieren horno, mejor no tenerlo. Llamaron a un segundo electricista. Recomendó lo mismo. Teresa se deshizo del horno y no volvió a tener problemas. Fue muy feliz durante su estancia en Mérida, y su jardín siempre estuvo esplendoroso. Ya de regreso en el DF una vez compró una figurita de un aluxe en una feria: “Todos los días le sirvo una tacita de café. Y todos los días se evapora”.

BOSQUE AGONIZANTE
El historiador rumano Mircea Eliade escribió en El mito del eterno retorno (1951) que los mitos siguen vigentes porque en ellos el hombre repite el acto de fundación, elevándolo a acto cosmogónico mediante los ritos de los objetos venerados. Así, los mitos y leyendas populares —en este caso prehispánicas— no son sólo historias, sino que forman parte del cemento que cohesiona un pacto social y un elemento que lo renueva. La antropóloga Luisa Paré Ouellet y la bióloga Elena Lazos escribieron en el año 2000 el estudio Miradas indígenas sobre una naturaleza entristecida. Percepciones del deterioro ambiental entre nahuas del sur de Veracruz, donde concluyen que el mito de los chaneques controlaba socialmente el cuidado de los recursos naturales, los bosques y selvas, e imponía normas de sustentabilidad para los pobladores. “Estos duendes no sólo existen en los Tuxtlas, zona famosa por sus brujos y chaneques; son comunes a prácticamente todas las regiones boscosas de América Latina e incluso del mundo. Aparecen en muchas culturas bajo distintos nombres, con una heterogeneidad de formas y actitudes, pero todas sus expresiones nos reflejan parte del espíritu humano”. Pero “Ora ya nadie cree”, relata el testimonio de don Hilario, recopilado por las investigadoras. “Antes para agarrar agua había que pedir permiso. Sus dueños (en alusión a los chaneques) ya no quieren que mates animales. No puedes matar hembras, ni pequeñitos. Pobres venados, cómo se han acabado”.

Si bien los chaneques y los aluxes permanecen, algo se trastoca al desvanecerse las selvas y bosques que una vez protegieron: la Sierra Negra sufre un deterioro irreversible, y los ediles de la región han identificado como delitos más frecuentes el robo de vehículos y la tala clandestina. Los espeleólogos advierten de la tala sistemática de la sierra para la siembra de maíz, cultivo que deja yerma la tierra en una o dos temporadas.

En Los Tuxtlas está la selva húmeda localizada más al norte del continente americano. Desde 1980 la sierra de Santa Marta o de Soteapan —ahí donde reinaba en la cima del volcán el Gran Chaneque— fue declarada Zona de Protección Ambiental, y en 1998 fue reclasificada como reserva de la biósfera; sin embargo, la deforestación, debida sobre todo a actividades de ganadería, nunca se detuvo. Estudios de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) consideran que se ha perdido el 90 por ciento de las selvas y bosques de niebla de Los Tuxtlas. Y los núcleos de bosque que quedan se encuentran fragmentados: porciones de bosque aquí y allá divididas por pastizales. Esta fragmentación ha provocado la desaparición de unas 10 especies de anfibios y reptiles en los últimos 10 años, como lo anunció en abril pasado un comunicado de la UNAM. También ha desaparecido el jaguar, que no cuenta con el espacio necesario para sobrevivir: el Gran Chaneque que dejó de caminar su sierra.

CREENCIA QUE SE RECICLA
El antropólogo Elio Masferrer Kan es quizá uno de los más reconocidos expertos sobre antropología de las religiones. Es Presidente de la Asociación Latinoamericana para el Estudio de las Religiones, y de 1979 a 1984 ocupó el cargo de Investigador Asociado del Instituto Indigenista Interamericano, organismo especializado de la Organización de los Estados Americanos. Masferrer Kan relata que los chaneques tenían la función de cuidar el bosque, pero que ya no hay bosque, y entonces han pasado de ser protectores a ser figuras amenazantes. Lo mismo ha ocurrido con otro personaje de la sierra norte de Puebla: Juan del Bosque.

—¿Qué tipo de problemas conlleva esto?

—De tipo sociológico. Un personaje que antes se veía protector ahora es amenazante. Está molesto porque destruyeron el ecosistema que tenía que proteger. Lo mismo pasa con los nahuales. Hay algunos antropólogos que investigaron a los nahuales en la ciudad, donde también pasaron de ser figuras muy poderosas a ser muy amenazantes. Se encontraron relatos en las colonias populares que atribuían a los nahuales el robo de tubería, por ejemplo. Todo esto forma parte del proceso de reciclaje de los personajes.

—¿Por qué personas de la ciudad también relatan historias de chaneques?

—Lo que pasa es que muchas veces la gente puede tener determinadas creencias, pero no las quiere hacer explícitas. A un científico le dará pena creer en esas cosas, por lo que tendrá un comportamiento totalmente ambiguo. Pero son un conjunto de creencias compartidas por todos los mexicanos.

—Entonces ¿está vigente el mito del chaneque?

—Sí. Por supuesto. Y hay otros: los que se van de rodillas, pidiendo a la Virgen, o los que creen en San Judas Tadeo. La gente cree, y esto sigue regulando los comportamientos en el país. Hay un dicho popular que dice: “Las brujas no existen; pero de que las hay, las hay”.

LA CASA DE NIEBLA
Iztaxochitla, Sierra Negra de Puebla, abril de 2011. Édgar, Omar y Ulises, jóvenes universitarios, quieren explorar una cueva. La entrada (un hoyo que desemboca a lo desconocido) se encuentra junto a un cerro. Deben descender una suerte de rampa natural para acercarse a la entrada. La estrategia: colocar una cuerda para recorrer con seguridad la rampa y colocar una segunda cuerda para el tiro de la entrada. Mientras están colocando la cuerda de la rampa el cielo se nubla por completo y empieza a llover. Unos minutos después, a unos 30 metros de distancia, cae un árbol. El ruido los asusta. La lluvia los cala, la niebla desciende, todo el ambiente se enrarece, pero siguen trabajando. Omar conecta su descensor (comúnmente llamado “marimba”) a la cuerda y comienza a bajar por la rampa. Se está acercando al tiro de entrada cuando, a unos cuantos metros de él, se desgaja un pedazo del cerro y cae en la cueva. El ruido es ensordecedor. Omar relata: “Termina el bullicio, ¿sigo aquí? La conciencia vuelve, pero se va y da paso al pánico (...) Salgo como puedo, con lo que puedo...”.

Abandonaron la exploración. Conforme se fueron alejando del lugar, dicen, la lluvia cesó, salió el sol y vieron un arcoiris. Al día siguiente regresaron. Pudieron entrar. Nombraron al sitio “La Casa de Niebla”, porque la neblina desciende y parece ser tragada por la cueva. Cuando regresaron a Iztaxochitla, Juanita les dijo que lo que pasó fue que en las cuevas donde hay neblina viven “los innombrables”: los chaneques.

Lydiette Carrión

*Publicado en Milenio Semanal

jueves, 22 de diciembre de 2011

Luto y tortura. Las dos caras del 2 de octubre

Lydiette Carrión


A partir de ahora es oficial: la bandera mexicana deberá izarse a media asta cada 2 de octubre, en señal de luto por los estudiantes asesinados en la plaza de las Tres Culturas en 1968. Pero el tema de los estudiantes y la represión no termina.

Este martes, el mismo día en que se publicó el decreto del 2 de octubre en Diario Oficial de la Federación, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) emitió la recomendación 10/2011, en el que documenta los casos de cinco personas que sufrieron tortura en manos de la policía capitalina. Uno de ellos es Víctor Herrera Govea, golpeado primero por granaderos y después por policías judiciales durante la marcha del 2 de octubre de 2009.

Víctor es un chavo de ideas anarquistas, que ese año (2009) fue a la marcha de los estudiantes. A la altura de Bellas Artes, varios manifestantes comenzaron a apedrear las vitrinas de un Oxxo y se enfrentaron con granaderos. Hay videos de los hechos, y en ellos nunca aparece Víctor. En cambio sí se aprecia a otro joven vestido de amarillo, quien fue detenido por policías y casi inmediatamente soltado.

Si bien no se comprobó la participación de Víctor, los granaderos lo detuvieron y lo golpearon. Los hechos fueron grabados por estudiantes. El video fue subido a Youtube. Ahí se aprecia a Víctor con el rostro, la playera y el pelo llenos de sangre, agarrado del cinturón por un policía; de frente a las cámaras lo deja ir.

Sin embargo, después de la marcha, judiciales vestidos de civil lo arrestaron. Éstos declararon que lo habían detenido infraganti robando el Oxxo. Lo volvieron a golpear. Según la recomendación de la CDHDF, uno de ellos le golpeó la cabeza en una jardinera, cuando ya estaba detenido.

A pesar de que Víctor no aparece en ninguno de los videos del saqueo al Oxxo, en 2010 una juez determinó que Víctor era culpable. Lo condenó a dos años 9 meses de cárcel y 90 días de multa (4 mil 932 pesos), además de 6 mil 500 por los daños a la tienda Oxxo y 2 mil 2 pesos por el valor de los objetos “robados”.

La familia de Víctor decidió no impugnar la sentencia para sacar a su hijo de la cárcel. Llevaba ya un año preso en el Reclusorio Norte. La recomendación de la CDHDF es un poco de justicia frente al abuso que jueces y policías cometieron contra Víctor.

Columna "rendija" publicada en El Universal Gráfico el 22 de diciembre de 2011

También:

Víctor Herrera y Emmanuel: breve historia de terror sobre los penales del Distrito Federal
Víctor Herrera Govea: sentencia condenatoria
Víctor y la acción directa

martes, 20 de diciembre de 2011

Claroscuros del caso Marichal


*Imagen tomada de Facebook. Perfil "Palo de Ron".


Torcer un poquito las palabras ayuda a generar “presuntos culpables”.

Con el nuevo tipo penal que sanciona el delito de feminicidio en el Distrito Federal, las autoridades han buscado ser eficientes. No cabe duda, por ejemplo, que hicieron un buen trabajo en el caso de las periodistas Marcela Yarce y Rocío González, quienes el pasado 31 de agosto fueron asesinadas.

Pero ese éxito puede impulsar a las autoridades a violar los procedimientos penales y los derechos de los implicados, en aras de seguir presentando ante la prensa un récord de “eficiencia”.

El caso del feminicidio de Julia Marichal, actriz destacada en el ámbito artístico e intelectual de nuestro país, parece ser campo fértil para que la procuraduría sienta la necesidad de presentar un culpable lo más pronto posible.

Mauricio Marichal, de 30 años, era sobrino de Julia, y trabajaba para ordenar el archivo Juan de la Cabada, padre de Julia y quien fue un relevante escritor e intelectual.

Mauricio fue arraigado. El procurador Miguel Ángel Mancera informó que “es investigado por los objetos que se le encontraron entre sus pertenencias como bolsas de plástico, cinta canela, un cuchillo y un cúter”.

Sin embargo, la declaración de Mancera es, en el mejor de los casos, imprecisa. Estos objetos fueron hallados en el hogar de Julia Marichal, en el archivo donde Mauricio trabajaba. Pero Mauricio no vivía ahí; no se hallaron estas cosas en su mochila, ni en su hogar.

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal formuló medidas precautorias dirigidas al juez que emitió la orden de arraigo contra Mauricio. Si bien, sólo un juez puede determinar si Mauricio es culpable o inocente, todos debemos exigir un proceso justo, porque cualquiera puede verse involucrado en una situación similar. Basta recordar el caso de la estudiante Mariel Solís, quien fue presentada a los medios acusada de homicidio, y posteriormente se demostró su inocencia.

La familia de Julia y Mauricio ha estado marcada por el talento, pero también ha sido víctima de la violencia con anterioridad. Diez años atrás, otro primo de Mauricio fue asesinado. Nunca hallaron al culpable.

PD

Las otras víctimas del asesinato de Julia fueron sus mascotas: 4 perros y 4 gatitos pasaron casi 10 días sin comida o agua, ya que las autoridades impedían su auxilio. Finalmente, defensores de los animales solicitaron el apoyo de Hugo Camacho, jefe de la Brigada de Vigilancia Animal de la SSP del GDF. Los perritos fueron felizmente rescatados. Pero los gatos de Julia se escaparon; nadie sabe dónde están.

*Columna "Rendija" publicada en el Universal Gráfico el miércoles 14 de diciembre de 2011.




Leer también: "Marichal y el elefante"

domingo, 11 de diciembre de 2011

La desaparición de Fanny



*Texto publicado originalmente en Milenio Semanal.


Una noche de hace siete años Silvia Stephanie Sánchez fue aparentemente secuestrada. Hasta hoy se ignora su paradero. Ante la indolencia de las autoridades, su madre prosigue su búsqueda.


Lydiette Carrión

A siete años de que su hija Fanny fuera raptada, Silvia Elida Ortiz está cansada. Pero las mantas que ha colocado por la ciudad de Torreón aún le ruegan a su captor: “Sabemos que las autoridades no harán nada... Que nos deje verla si está viva. Si le hizo un daño mayor que me lo diga también. Ya no le diremos nada. Sólo déjanos verla de nuevo”.

El cinco de noviembre de 2004, Silvia Stephanie Sánchez-Viesca Ortiz, entonces de 16 años, salió de un juego de basquetbol en el Colegio Español. Para devolver un discman se dirigió, con su mochila rosa en forma de conejo al hombro, a casa de un amigo del barrio donde había vivido hasta un par de meses antes, cuando se mudó junto con su familia a las afueras de Torreón. No lo encontró. Se dirigió a casa de otra amiga del rumbo y le pidió dos pesos a la mamá para el camión de regreso: le habían robado su monedero en la escuela. La señora vio a la chica dirigirse hacia la parada de la calle 28 y Matamoros. Eran cerca de las 20:30 horas. Desde entonces nadie sabe de ella.

La hipótesis más aceptada por las autoridades federales apunta a que Fanny fue secuestrada por gente del crimen organizado y vive actualmente como mujer de algún mafioso, aunque no se descartan otras líneas de investigación.

En marzo de 2010, Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña, titular entonces de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con Actos de Violencia en Contra de las Mujeres (Fevim), describió la historia de Fanny como un caso “paradigmático”. Frente a medios locales, Pérez Duarte declaró: “Hasta donde yo lo conocí no es un asunto de tráfico propiamente, pero es muy similar a eso sacar a una niña menor de edad de su medio para que sea compañera, concubina de una bola de mafiosos”, dijo, y añadió: “¿Para qué se la llevaron? Para ser la concubina de uno de estos desgraciados. A mí no me pueden decir que ella se fue sola”.

VICIADO DE ORIGEN

Uno por uno, los individuos señalados por las investigaciones como responsables del secuestro han sido vinculados con actos legalmente comprometedores o han sido asesinados. Alfredo García, El Gigio, falleció en una balacera en Nuevo Laredo, se relata en el Diagnóstico de las Condiciones de Vulnerabilidad que Propician la Trata de Personas en México, realizado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social en 2009, aunque el principal sospechoso es Jesús Ramón Ruelas García, El Moyo o Chuyín, quien hace unos años fue detenido en Nuevo Laredo por la portación de armas de fuego, de acuerdo con Silvia Elida Ortiz, aunque rápidamente fue puesto en libertad. El Moyo era sobrino de Rodolfo García Vargas, El Rudy, y de la hermana de éste, La Cony, quienes han sido señalados por medios locales como los responsables de abrir la plaza a uno de los cárteles de la droga en Torreón.

La misma noche en que Fanny desapareció El Rudy y La Cony preinauguraron el bar Club Fox en la esquina donde la niña fue vista por última vez. Había muchas camionetas con placas de Tamaulipas. En una de éstas, apuntan las investigaciones, se la llevaron.

En el diagnóstico referido se advierte que la encargada del bar tenía relación con “el comandante René de León, del Grupo Antisecuestros de Torreón, y que es tía del Moyo o Chuyín. La averiguación se vició y no tuvo frutos en el grupo antisecuestros, que por cierto tuvo un gran descalabro” cuando su director, Enrique Ruiz Arévalo, fue secuestrado el 15 de mayo de 2007 y no se volvió a saber de él sino hasta que apareció en un video, torturado y declarando sobre presuntos vínculos de autoridades locales con integrantes del crimen organizado.

El Moyo y miembros de su familia asediaban a Fanny cuando ella vivía en esa zona de la ciudad. Le gritaban cuando la veían en la calle y la llamaban “presumida” y “altanera” porque no les respondía. También la llamaban por teléfono. Seis meses antes de su desaparición, desde un coche, le sacaron fotografías. Una vez la defendió nada menos que el boxeador Marco Antonio Veneno Rubio, quien, al ser testigo del hostigamiento que sufría la niña en la calle, los increpó: “A ella no”. Y, por esa vez, la dejaron en paz. En otra ocasión Fanny fue a la tienda en compañía de un amigo de su hermano. Comenzaron a molestarla y el joven también trató de defenderla. Hasta que le rompieron el brazo.

PRIMEROS INDICIOS

El Moyo fue llamado a declarar. De acuerdo con el reportaje del periodista Quitzé Fernández, “La niña a quien se tragó la noche” —publicado en Semanario del diario localVanguardia en 2007—, Jesús Ramón Ruelas García declaró por primera vez el 27 de diciembre de 2004. Entonces El Moyo dijo que ese cinco de noviembre de 2004 había estado en el Sams Club haciendo compras con su esposa. Pero durante su segunda declaración, el 29 de octubre de 2005, aseguró que sólo había dicho eso por presión de las autoridades. Testigos que presentó El Moyo en descargo desmintieron posteriormente haber estado con él la noche del cinco de noviembre.

La procuraduría estatal inició hasta 2006 la averiguación previa L1-AE-004/2006. Con el paso del tiempo formularon tres hipótesis: que Fanny fue asesinada y sepultada en el fraccionamiento San Rodolfo, propiedad de El Rudy, en Torreón; que es víctima de explotación sexual comercial y, finalmente, que fue secuestrada para ser pareja de un importante líder de la delincuencia organizada. Esta última versión ha sido fortalecida por las investigaciones federales.

Hasta mayo de 2007, tres años después de su desaparición, la entonces Fevim (ahora Fevimtra) atrajo por fin la investigación para dar con Fanny. Ese mismo año miembros de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) que participaban en el caso se trasladaron a Torreón. Un día, relata Silvia Elida Ortiz, los agentes se fueron a comer unas gorditas. Cuando regresaron al carro les habían dejado un sobre en el parabrisas. Dentro había una foto con un mensaje: “Ya no la busquen, ya no se llama Stephanie. Ahora se llama Claudia”.

Silvia Elida Ortiz explica que se hicieron estudios de la fotografía y determinaron que sí se trataba de Fanny. “Sin embargo, yo no la reconozco”, dice la madre. En septiembre de 2007 Alicia Pérez Duarte les informó que Fanny había sido ubicada en un condado de Texas, Estados Unidos, y que era madre de una niña. Agentes federales incluso dijeron verla en persona. Sólo los separaba una calle. “Ella (Pérez Duarte) me dijo: ‘Tu hija la tiene uno de los jefes del cártel. La tiene como su mujer’. Y yo le dije: ‘Pues tráiganla’. Pero me respondieron que era muy peligroso”. Y añade: “¿Cómo pueden decirme eso? ¿A quién recurro entonces?”.

En el mes de octubre Pérez Duarte citó a los padres para pedirles que arreglaran sus papeles para viajar a Estados Unidos. Pero cuando todo estaba listo la fiscal les dijo que esperaran un poco más, que iba a solicitar apoyo de Eduardo Medina Mora, en ese entonces titular de la Procuradoría General de la República. La ayuda nunca llegó.

En diciembre de ese 2007 la madre de Fanny le envió un mensaje de texto a la fiscal y ésta le regresó el nombre de la comunidad en la que se suponía se hallaba Fanny: Pharr, Texas. “Vayan ustedes”, decía el mensaje. Y los padres fueron, solos y con sus medios personales. Pharr resultó una población de 46 mil personas. No encontraron nada. De regreso a México, cuando intentaron comunicarse con Pérez Duarte, se enteraron que había renunciado.

Texas no fue la única línea de investigación de las autoridades federales. En agosto de 2007, la SIEDO envió el oficio número SIEDO/UEIS/7882/2007, donde se informó que un testigo había tenido comunicación con una persona que se hizo llamar Jenny y cuyos rasgos físicos eran los de Silvia Stephanie, en el negocio One Mart, ubicado en la Avenida 71, Indian School, en Phoenix, Arizona, aunque la familia jamás lo supo. Hoy la Procuraduría de Coahuila lleva el caso. Desde 2008, Fevimtra sólo es coadyuvante.


MUERTE EN EL DF

Desde hace unos unos cuatro años las autoridades le dijeron que buscaban a Rodolfo García Vargas, El Rudy, tío del principal sospechoso y dueño del bar en cuyos alrededoresFanny fue vista por última vez, explica Elida Ortiz,. Pero el nueve de julio de 2009, El Rudy, entonces de 40 años de edad, fue asesinado en la Ciudad de México. Entonces los medios reportaron que las autoridades lo encontraron agonizando al interior de un domicilio en la colonia San Juan de Aragón, delegación Gustavo A. Madero. Había sido baleado en la cabeza, una pierna y un brazo. Fue trasladado al Hospital General Balbuena por la ambulancia A8066 del ERUM. Murió minutos después. Junto a él había un recado que decía: “Pinole por harina”. Las autoridades lo atribuyeron a un asunto de drogas, pero en la casa había una serie de fotografías de una mujer descuartizada. La Fiscalía de Homicidios de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal lleva el caso de El Rudy; en tanto, Elida Ortiz advierte que hasta la fecha las autoridades a cargo de investigar la desaparición de su hija no han tenido acceso a esas fotografías: la policía del Distrito Federal no se las ha dado.

“A mí estas cosas no se me hacen razonables”, dice Silvia Elida. “Entiendo que cada estado tiene libertad de investigación. Pero aquí estamos hablando de delincuencia organizada”. Apenas hace ocho meses agentes trasladaron a la mamá de Fanny a las oficinas de la SIEDO en la Ciudad de México para reconfirmar declaraciones, datos y nombres de posibles responsables. A estos últimos ni siquiera los han llamado a declarar.

Así llegó el séptimo aniversario del secuestro de su hija. A la familia Sánchez-Viesca Ortiz sólo le quedó poner sus lonas en Torreón, con un mensaje a los responsables. Una de ellas fue colocada en el lugar donde desapareció su hija y otras dos en las salidas de la ciudad. La primera no duró más que un día. Alguien la retiró: los familiares de los presuntos responsables siguen viviendo en esa zona.

EL PEOR DESENLACE

“Yo tuve a mi hija hasta los 16 años”, dice Silvia. “Yo sé quién es mi hija hasta los 16 años: una muchachita que estaba en su casa, que odiaba que le tiraran piropos. Ella mandaba al carajo a los muchachos. Era una chamaquita que tenía miedo de tener una relación; demasiado seria, que ni siquiera bailaba en las fiestas”.

Silvia Elida relata que los hermanos de Fanny le dicen: “Hay que ser positivos”, cuando ella externa la posibilidad de que su hija esté muerta. “Sí, hay que ser positivos”, añade la mamá. “Pero ella no hubiera aguantado esa clase de vida. Sé del síndrome de Estocolmo. Ella (podría) estar con un canijo que la tuviera bien sometida. Pero también pudo estar con un canijo que la pudo haber matado. Y, bueno, me dicen las autoridades: está viva. ¿Cómo se atreven a decir que está viva y no me la traen?”.

“Con estos señalamientos, ¿no le da miedo que pueda haber represalias contra su familia?”, pregunta la reportera. “¿Tú crees que yo tengo miedo? No tengo miedo. Ni mi familia tiene miedo. Pero a la fecha no creo que (a los responsables) les vayan a hacer nada. La maestra Teresa Ulloa, de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres (y Niñas en América Latina), me está ayudando con el caso. Independientemente de eso, yo voy a seguir pegando mantas en esta área”.


Posts relacionados:

Coahuila, zona del silencio

Reportaje: Fanny, la niña a quien se tragó la noche. Vanguardia Por Quitzé Fernández.


viernes, 9 de diciembre de 2011

DF: Batallas por el agua




*Columna publicada en El Universal Gráfico el Miércoles 8 de diciembre de 2011



Dicen que, en el futuro, las guerras en el mundo serán por el agua. En la Ciudad de México han comenzado los primeros escarceos.

Está el caso de Iztapalapa, de la que literalmente bebió la ciudad de México (pues el agua se extraía del subsuelo de la demarcación) durante muchos años. Ahora, en época de estío, cada día se vuelve una batalla por conseguir los litros mínimos necesarios para beber, mantener una casa medianamente limpia, lavarse...

Quizá sea el caso más conocido. Pero no es el único. En el sur de la ciudad se encuentran el Ajusco y sus pobladores: una mezcla de pueblos originarios y asentamientos más o menos irregulares, regiones semi rurales; algunos fraccionamientos clasemedieros; y un par de enormes mansiones.

El nombre Ajusco proviene de la palabra náhuatl “Axochco”, que significa floresta de Agua. El parque nacional del Ajusco sigue siendo una importante zona de recarga de mantos acuíferos; si bien ha sido deforestado.

En los años setenta, que comenzaron a multiplicarse los asentamientos en esa zona, se inició la construcción de tuberías para proveer agua potable a la zona. Sin embargo, éstas nunca se terminaron. Quizá era demasiado caro inviable. Lo cierto es que quedaron ahí, a la intemperie, arterias que llegaban a ninguna parte, relatan los vecinos. Desde entonces, hace cuarenta años, cada semana, o cada tercer día, pipas de agua suben a abastecer a los habitantes.

La semana pasada, los pobladores del Ajusco y los piperos unieron causas; cerraron la carretera México-Cuernavaca para exigir a la delegación Tlalpan, que saldara el adeudo de seis meses que tiene con los piperos y, de paso, les aumentara la paga, ya que el combustible se ha encarecido demasiado. Los manifestantes se enfrentaron con policías, debido al cierre de la carretera. El resultado, anunciaron autoridades dos pobladores y 26 policías heridos.

A raíz de la trifulca, las autoridades se comprometieron a pagar los adeudos. Pero lo cierto es que ninguna administración -priista o perredista- ha atacado el origen del problema: la instalación de tuberías de agua potable y contención efectiva de los asentamientos en áreas naturales.

El de Tlalpan es un caso más de los diversos fenómenos que cada vez se acentuarán más en la Ciudad de México: estiaje, escasez de agua y, paradójicamente, inundaciones y hundiemientos. Se trata no sólo de un problema ecológico o de servicios. La provisión de agua es un asunto de seguridad nacional. El Distrito Federal será el epicentro.


* Twitter @lydicar

jueves, 1 de diciembre de 2011

Tortura en Tepito, ¿un hecho aislado?




*Columna "Rendija" publicada en El Universal Gráfico el 30 de noviembre de 2011.

El caso del operativo en Tepito -el sábado 19 de noviembre- evidencia las redes de crimen organizado instaladas en el que es quizá el barrio más antiguo de la Ciudad de México. Pero también describe otra plaga: la práctica de la tortura en la Ciudad de México.

Cinco policías han sido detenidos a raíz de un video que mostraba a servidores públicos haciendo “pocito” a detenidos. Vecinos y autoridades han advertido que los policías se encolerizaron, porque uno de sus compañeros que participó en el operativo recibió un balazo en el rostro.

El titular de la SSP capitalina, Manuel Mondragón ha asegurado que el de la tortura en Tepito es un caso aislado. Los organismos de derechos humanos no lo consideran así.

De acuerdo con Mario Patrón, primer visitador de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), este año se han emitido dos recomendaciones por tortura, y están en proceso otras tres (Desde 1994 a la fecha, ha emitido 37 recomendaciones similares).

Entre 2010 y lo que va de 2011, se han acumulado 141 expedientes por tortura en la ciudad.

A pesar de que el DF tiene normas progresistas al respecto, “el patrón común en estos casos es la impunidad” advierte Mario Patrón”.

Como muestra un botón, relatado en la recomendación 8/2011 de la CDHDF: el caso de Yasser Serna Flores, Sinhué Peralta Gómez y Oscar Barrera Reyes, quienes fueron detenidos de forma ilegal y torturados por seis policías judiciales en mayo de 2008.

Los policías les exigieron dinero para dejar de torturarlos. Los golpearon desde el momento de la detención hasta su puesta a disposición ante el Ministerio Público. Los jóvenes permanecieron en el reclusorio ocho meses, antes de ser exonerados.

Hasta el momento, el caso se encuentra impune.

De los seis policías involucrados, dos fueron destituidos por el Consejo de Honor y Justicia. Aunque se quedaron sin trabajo, no fueron sancionados penalmente. Otros dos agentes son procesados por el delito de extorsión, por otros hechos. Un quinto policía ya fue jubilado, relata Mario Patrón.

Ninguno fue procesado por el delito de tortura. La procuraduría capitalina sólo emitió una consignación a un juzgado de paz por delitos “contra la procuración de la justicia”. Pero el juez regresó el expediente por no estar debidamente integrado.

Con el caso de Tepito, las autoridades del Distrito Federal tienen la oportunidad de demostrar que pueden acabar con la impunidad.


Para leer más: "Un mall para Tepito?"

¿Un "mall" para tepito?


*Columna "Rendija", publicada en El Universal Gráfico el 23 de noviembre de 2011


Tepito se debate entre balas y proyectos para centros comerciales.

El sábado 19 de noviembre, una balacera entre presuntos delincuentes y elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF), dejó como saldo dos personas muertas, 13 detenidos -uno de ellos menor de edad y otro lesionado- y dos policías heridos de gravedad.

Nueve de los detenidos fueron remitidos a la Procuraduría General de la República. Además, el procurador capitalino, Miguel Ángel Mancera, informó que una vez que entren en vigor las reformas a la Ley de Extinción de Dominio del DF, se analizará la posibilidad de expropiar la vecindad donde ocurrieron los hechos.

Mientras, en los pasillos del GDF, se conversa sobre un posible plan para desarticular la mecánica de violencia y narcomenudeo que existe en uno de los barrios más antiguos y emblemáticos de la ciudad: cambiar el perfil socioecónomico del barrio bravo.

Agustín Torres, delegado de Cuauhtémoco relata que, si bien, nadie ha presentado en su escritorio un estudio por escrito para transformar Tepito (como sí hay para otras colonias), sí ha escuchado conversaciones al respecto en el GDF. Incluso, se ha planteando que este cambio tenga como columna vertebral la construcción de varios centros comerciales.

Los predios que podrían ser enajenados a raíz del incidente del sábado pasado serían los números 17, 21 y 25 de Tenochtitlán, según vecinos de Tepitos. Una vecina del barrio, Rosario, señala que algunos de estos espacios ya habían sido expropiados en el 85, después del temblor, debido a que sufrieron daños estructurales. En ese momento, casi el 60 por ciento de los espacios habitacionales de Tepito pasaron a ser propiedad del entonces Departamento del Distrito Federal. Sin embargo, en la operación, muchos de sus antiguos dueños se quedaron sin nada.

A esto se suma el anuncio que hizo Protección Civil en octubre pasado: el GDF acordó facilitar la expropiación de todos aquellos inmuebles que se encuentran en situación de alto riesgo sísmico. Entre las colonias contempladas se encuentran: la San Rafael, Guerrero, Santa María, y, por supuesto, Tepito.

Si bien esto puede ser una respuesta a un problema real de delincuencia y crimen organizado, también afectaría de forma directa a los habitantes de Tepito que viven de forma honesta. Tepito es uno de los barrios más antiguos no sólo de la ciudad, sino del país (algunos cronistas advierten que existía ya desde la época prehispánica), que ha conservado la estructura clásica de la vecindad: espacios comunes y fuertes vínculos sociales entre los vecinos. Cuna de boxeadores y emprendedores, ha sido afectada de forma cada vez más profunda por la violencia y la corrupción que acompaña a la delincuencia organizada. ¿Existirá una forma de combatir este problema sin afectar estas raíces y el orgullo de sus habitantes?

miércoles, 16 de noviembre de 2011

jueves, 20 de octubre de 2011

Cocodrilos en el metro






El pasado viernes 14 de octubre, miembros de los llamados “Guerreros” del Colegio de Bachilleres 6 subieron a la línea ocho del metro en la estación del metro Constitución 1917. Cuando el tren se detuvo en Iztacalco, fueron atacados por otro grupo de porros llamados “Cocodrilos” del Bachilleres 3, quienes lanzaron petardos en los andenes del metro. Resultaron heridas cinco personas que nada tenían que ver.

Es posible identificar a cada grupo porril por las playeras o jerseys que portan, y que son visibles en los diversos videos que se han hecho públicos, tanto por autoridades, como por particulares.

Si bien los ataques y batallas porriles son cotidianos, el hecho de que los “Cocodrilos” aventaran petardos al interior de los andenes del metro le dio un carácter más grave y peligroso al asunto.

Los Cocodrilos pertenecen a un grupo porril más grande, la Organización Democrática de Estudiantes Técnicos (ODET), quienes tienen su origen desde 1975. La ODET nació vinculada al extinto Partido Socialista de los Trabajadores (PST), que era una organización satélite del PRI. Muchos de sus líderes, por cierto, ahora se encuentran en el PRD.

Los porros de todas las escuelas se distinguen de otras bandas de estudiantes y jóvenes porque en mayor o menor medida reciben protección, ya sea de un partido político, las propias autoridades escolares, o, más recientemente, de algunos grupos de la delincuencia organizada y el narcomenudeo local.

Si bien un número considerable de estudiantes se puede ver involucrado en un grupo porril por desorientación, o por la necesidad de los adolescentes de pertenecer a un grupo, los líderes de los porros no son ingenuos y logran lucrar con su capacidad de convocatoria y movilización. Muchos de ellos han estado en la cárcel por delitos tan graves como el robo, lesiones y hasta homicidio.

A partir de los petardazos recientes, varios estudiantes y ex alumnos del Bachilleres 3 manifestaron en redes sociales su cansancio por ser presa de las trifulcas entre porros. Muchos advirtieron la necesidad de colocar seguridad a las afueras de su plantel, en particular cada viernes, que es cuando se incrementan los ataques.

Un apunte final. Llama la atención que las autoridades hayan liberado a los 20 implicados que originalmente retuvieron, cuando en otras ocasiones, frente a hechos similares (por ejemplo cuando la policía ha aprehendido a jóvenes en marchas estudiantiles) los detenidos han pasado meses en la cárcel, enfrentando un proceso legal.

*Columna publicada originalmente en El Universal Gráfico el 19 de octubre de 2011. No hay versión electrónica

lunes, 17 de octubre de 2011

La maldad femenina



*Imagen proveniente de este sitio

El “Monstruo de Iztapalapa” y su mujer

*Texto originalmente publicado en Replicante

Por Lydiette Carrión

Dicen que la violencia activa es masculina. Las estadísticas parecen confirmarlo. Pero ello no quiere decir que la maldad femenina no exista.

Una de las historias más leídas en los portales de noticias mexicanos al inicio de septiembre fue la del “Monstruo de Iztapalapa”. “En 2004 empezó la pesadilla de Clara”, decía un diario de circulación nacional.

Clara se enamoró de Jorge Iniestra Salas, doce años menor que ella. Le entregó sus ahorros, su sueldo íntegro como intendente de una escuela primaria y le entregó a sus hijas Gabriela y Rebeca, que entonces tenían catorce y doce años. También le dio la posibilidad de hacer lo que quisiera con su hijo Ricardo, de entonces diez años de edad.

Jorge sacó a las adolescentes de la escuela en 2006 y las mantuvo cautivas en la conserjería de la primaria en la trabajaba que su mamá. Al hijo de Clara, Ricardo, lo obligaba a trabajar como pepenador, y si no cumplía con una cuota determinada de dinero era obligado a dormir desnudo, con la cabeza en un charco de agua.

Clara accedió a dormir en un salón de la escuela, con su hijo, para que el marido estuviera solo con sus hijas. Pero no fue suficiente. Jorge Iniestra se llevó a las niñas a vivir a casa de su madre en junio de 2009.

El procurador de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, relató que al pequeño Ricardo, aunque no vivía ahí, era obligado a limpiar los desechos de sus hermanas. Clara dijo que no volvió a saber nada de ellas, hasta julio de 2011, cuando interpuso una denuncia por violencia familiar. Para entonces una de sus hijas, Gabriela, ya había sido asesinada.

En noviembre de 2009 Iniestra mató a golpes a Rebeca, que ya contaba 19 años. Para intentar revivirla, relató el “monstruo de Iztapalapa”, le colocó en el pecho a Ashley, hija de Gabriela, quien tenía tres meses de edad, con tanta fuerza que también la sofocó.

“El monstruo” y ¿la víctima?


Clara Tapia relata su versión de la historia, en una irregular rueda de prensa, en la que los detenidos contestan sin límite de tiempo a las preguntas atrabancadas de los reporteros: “Conocí a ese tipo que al principio se portó muy amable y decía que amaba a mis hijos y que a mí me quería. Al poco tiempo en verdad sacó lo que es: un maldito”.

En el circo de la prensa y la televisión Claudia lloró solamente en una ocasión: “Mi hijo Ricardo y yo comíamos de la maldita basura. Y él se la pasaba encerrado en el cuarto con mis hijas. Y nosotros le tocábamos: ‘Jorge, es que tenemos hambre’, y él nunca salía”.

En su relato parece asomarse la emoción de los celos. Clara añade: “Ese tipo nos hizo creer que todo era normal. Que él era de clase media, y que en la clase media ven la vida de otra forma. Que un hombre puede tener las mujeres que quiera”.

El procurador Mancera declaró a la prensa que el comportamiento de Clara se debe probablemente al llamado síndrome de Estocolmo. Al inicio de sus primeras declaraciones, dijo, lo poco que alcanzaba a articular es que al principio estaba muy enamorada de él.

“Yo tenía que hacer lo que él decía… porque decía que al que le hiciera algo a él o a su familia, él era capaz de matar. Y eso nos lo decía, dos o tres veces por semana”.

La omisión criminal, ¿por amor?
Existen pocos documentos sobre la complicidad de las madres en el abuso sexual contra sus propios hijos. Sorprendentemente, pocos artículos o estudios, si se tiene en cuenta la relativa frecuencia con la que pasa este fenómeno. Uno de los pocos textos hallados es el de un reportaje español que trata de explicarse un caso que conmocionó a España en 2008: una mujer arrojó ácido a su hija porque ésta llevó a los tribunales a su padre, quien abusaba de ella desde que tenía tres años.

La abogada de la joven víctima, se cuenta en el reportaje, advierte: “Las madres cómplices son excepciones. Pero eso no te deja tranquila, porque es una excepción mientras no te toca y son excepciones que existen”.

En muchas ocasiones, continúa el texto, la madre calla o solapa a un violador por razones económicas, sociales. El hombre es el único sustento de la familia. En otras ocasiones puede más la vergüenza… y, sin embargo, no es posible dejar de pensar que existe por lo menos un poco de lo que en Occidente se conoce como maldad cuando una madre decide entregar a sus hijos.

Maldad femenina
De acuerdo con los estudios sobre asesinos seriales, la gran mayoría de estas bestias míticas de nueva generación son hombres. Un porcentaje mínimo se compone mujeres, y de éste, una parte considerable se trata de mujeres que actúan en mancuerna con sus parejas.

Cuando se revelan casos de mujeres asesinas, si bien en general causan un escándalo inicial, pronto son olvidados por la prensa. El mundo del entretenimiento tampoco parece estar interesado en ellas. No hay asesinas trascendentes en el cine, como Hannibal Lecter. Los pocos asomos son versiones grotescas y caricaturizadas de la historia de la prostituta criminal, como el caso de la estadunidense Aileen Wuornos, llevado al cine. Parece que para ser una mala mujer hay que ser prostituta. Las madres, aunque sean asesinas, no lo son.

En su texto Aproximación al perfil de la mujer asesina en serie, las psicólogas Sandra Milena Arango Agualimpia, de la Universidad Católica de Colombia, y Andrea Guerrero Zapata, de la Universidad de Los Andes, advierten que “las mujeres cometen sólo 15 por ciento de todos los crímenes violentos y 28 por ciento de todos los crímenes. Pero las mujeres tienden a abusar de aquellos que dependen de ellas: las mujeres son las responsables de la mayoría de los homicidios de lactantes y niños, de la mayor parte de los malos tratos físicos a niños y de la cuarta parte de los abusos infantiles, según el estudio citado.

Incluso cuando se destapan hechos de esta naturaleza, el público parece poner más atención a su pasado como víctima que como agente activa del mal. Y es que la mujer, cuando delinque, suele considerarse víctima a sí misma y usa esto en su defensa: “Se sienten autorizadas a utilizar la violencia ya que les han inculcado profundamente la idea de su propia victimización. En cuanto al síndrome de la mujer maltratada, que supuestamente actúa para evitar agresiones previsibles, en realidad, todas las personas que comenten un crimen violento suelen considerarse a sí mismas amenazadas, incluso los asesinos en serie” [en el estudio citado].

Esta tendencia social a cerrar los ojos ante lo que se puede llamar maldad femenina es ilustrada en la última gran historia de horror del Distrito Federal, la referida del “monstruo de Iztapalapa”.

Medios y autoridades se ocuparon en detallar la maldad homicida de Jorge Antonio Iniestra Salas, de 32 años, acusado de los delitos de secuestro, homicidio calificado, homicidio en razón de parentesco, lesiones calificadas en razón de parentesco, corrupción de menores, trata en su modalidad de explotación laboral de menores y violencia familiar.

Los medios olvidan que el “monstruo” no actuó a escondidas. Su madre, Soledad Salas Torres, de 55 años, y sus hermanas Claudia, de 29 años, y Ana Laura Iniestra, de 28, vivían en el hogar en el que murieron Rebeca y la lactante (así como su hermano Juan Carlos, de 31 años, y otro pariente: un menor de edad de catorce años). La madre del monstruo declaró que no se metían en la vida de Jorge porque lo quieren mucho. Clara permitió que violaran a sus hijas en su hogar y que sufrieran todo tipo de vejaciones durante por lo menos cinco años. Lo permitió, dice, por amor.

jueves, 6 de octubre de 2011

Las CARI, hace un año

Se trata de una entrevista que se mosqueaba en mi computadora. Primero la propuse en una revista, luego el tiempo me comió la entrega. Luego estuve en otros temas. Ahora, que los medios vuelven a hablar de anarquistas en el Distrito Federal, creo que es oportuno desempolvarla y presentarla (sin nada de edición), antes de que vuelva a quedar sepultada en mi desorden laboral.

Aclaro que hubo dos preguntas que las CARI optaron por no responder. Una sobre su postura, lejanía o cercanía a grupos de corte marxista. La otra pregunta quedará como información reservada.



--De acuerdo con lo que he leído en sus comunicados, son el grupo más cercano a un anarquismo encaminado a movimientos sociales. No reivindican necesariamente el concepto de ecoanarquismo, el cual sería el más popular (aparentemente) entre los jóvenes mexicanos que han optado por abrazar esa ideología.

Sí pues por ese lado podríamos decir que las CARI/PGG somos una organización clandestina que nos manejamos con base en la afinidad, practicando y llevando un anarquismo colectivista-individualista-individualista-colectivista; ya que para nosotr@s no existe diferencia entre estas dos posturas pues pensamos que se retroalimentan por sí mismas.

Para nosotr@s es importante que exista una organización social que se [fundamente] más bien en los principios libertarios de organización y que esta organización no sólo se estanque en consignas y marchas de petición; sino que se radicalice de modo que derive en una organización que no abogue por reformas; sino que, desde la base y desde el aquí y ahora, se disponga a construir un mundo autónomo y libre. [Es decir, que implemente la] autonomía a nivel de individu@ y de comunidad pero que también se disponga a destruir el estado actual de las cosas, que no es más que la dictadura del capitalismo.

Esa organización y ese mundo libre los debemos construir, no con discursos vacíos como si fuéramos cualquier político, sino que se debe construir en la práctica misma, en la vida cotidiana, desde el cambio individual; es decir, sacando de nuestras personas los vicios de la sociedad como el machismo, el sexismo, la homofobia, el autoritarismo etc. no enseñando sino mas bien impulsando y contribuyendo a un verdadero cambio.

Por otro lado para nosotr@s también es de suma importancia la destrucción de lo que nos oprime, de lo que nos explota y nos intenta transformar en sus esclav@s del capital y de sus vicios sociales, en esclav@s del trabajo, de la moral burguesa. Para nosotr@s es importante impulsar la insurrección colectiva, así como practicar nuestra insurrección individual, porque no estamos dispuest@s a seguir soportando sus humillaciones, sus torturas, sus golpes, su mundo mercantilizado, porque sabemos que cada ataque vengativo contra la policía o sus instituciones es un ataque solidario con quienes están tras las rejas por luchar, independientemente de que o porque están pres@s, cada ataque es un claro mensaje a l@s poderos@s de que cada abuso, tortura, encarcelamiento o destrucción de la naturaleza será devuelto con la misma fuerza. Se acabo el tiempo de poner la otra mejilla para recibir el segundo golpe.

Esa construcción y esa destrucción depende de nuestro esfuerzo.

Sobre por qué no nos decimos eco-anarquistas. Es porque decidimos reivindicarnos solamente anarquistas como una identidad general del grupo, aunque también nos preocupamos por la destrucción de la naturaleza, en estos tiempos la lucha ecologista también se ha convertido en una consigna o lucha social, como por ejemplo la lucha contra la línea 12 del metro, la lucha contra la supervía poniente o las acciones emprendidas en Guerrero por la defensa de los bosques, de nosotr@s y de much@s otr@s ecologistas radicales (públicos o clandestin@s) depende que esta idea de ecologismo social avance y se radicalice así como en los métodos de lucha también.

Sobre los movimientos sociales, podemos decir que hemos aprendido de ellos así como también hemos tenido desilusiones, pero somos auto-críticos y en general decimos que [...] algunas cosas no son de nuestro completo agrado o afinidad pero tampoco queremos ser jueces y condenar algo que a nosotr@s no nos cuesta trabajo o desgaste llevar a cabo. Hemos estado en las insurrecciones sociales y lo continuaremos haciendo, contribuyendo en la medida de nuestras posibilidades y conocimientos a que el conflicto se expanda y de golpes mas fuertes, claro siempre con el rostro cubierto símbolo de la clandestinidad que amenaza al estado.

Que quede claro, nosotr@s no pretendemos organizar a las “masas” ni dirigirlas, ni defenderlas, sino más bien contribuir a la organización y mostrar una orientación y una propuesta absolutamente libertaria.



--¿Cuál es su postura respecto a los grupos ecoanarquistas?

Pues en general pensamos que es necesario que existan grupos que luchen de manera objetiva contra la destrucción de los ecosistemas, ya que nosotr@s también pensamos en general que un mundo libre no podría existir si todavía se practica la explotación y el dominio sobre animales y naturaleza.

Por eso es necesario que grupos de sabotaje y acción directa trabajen a fondo el tema de la ecología, de una manera meramente objetiva como sucedió por ejemplo con la operación Bite Back del ALF de Estados Unidos y Rod coronado en donde con base en estrategia, técnica y objetividad se logró atacar la industria de la explotación animal dando una serie de golpes certeros a centros de investigación; y ocasionando con ello pérdidas irrecuperables de mas de 30 años de información obtenida a partir del asesinato de miles de animales y además de los daños físicos a los inmuebles que albergaban dichas instituciones. Por esta operación, la industria de la peletería estuvo al filo de venirse abajo.

Otros ejemplos podrían ser las acciones contra campos de experimentación de transgénicos, bio y nano tecnología, sabotajes realizados alrededor del mundo como en Suiza o Alemania, o campañas objetivas que han rendido muchos frutos como la campaña SHAC en Inglaterra que combina toda una serie de estrategias en acciones tanto públicas como clandestinas y que de este modo el laboratorio de vivisección contra el cual se dirige la campaña que es Huntington Life Sciences que ha estado a un pelo de claudicar, esta campaña es una mezcla de acciones descentralizadas y objetivas tanto publicas como clandestinas.

El movimiento por la liberación de la tierra en muchos países fuera de México nos ha ensañado que con estrategia, objetividad, dirección y sobre todo una reivindicación directa centrada y bien dirigida se puedo lograr mucho. Nosotr@s tomamos de esto lo que nos parece importante.

--¿Cuál es su postura frente a los movimientos de solidaridad entre anarquistas de varias naciones?

Claro que esto está muy bien. En los últimos años se ha incrementado en un fuerte nivel, tanto de calidad como de cantidad las acciones solidarias entre anarquistas en el mundo.


Para algun@s esto puede parecer algo nuevo o algo que se está poniendo de moda, pero recordemos que en la historia del movimiento anarquista, acciones similares como las que se registran ahora se realizaron en la campaña de solidaridad con los anarquistas Sacco y Vanzetti quienes fueron asesinados por el estado norteamericano y que desde Italia hasta Argentina se realizo una fuerte campaña de solidaridad, marchas, meetings numerosos, pero sobre todo explosiones y atentados --como los realizados por Severino Di Giovanni en Argentina--formaron parte de las protestas.

En México en los tiempos finales del magonismo (por identificar de alguna manera la lucha anarquista de 1906 a 1911) cuando much@s en México y el mundo les negaron el apoyo, simplemente por mantenerse firmes en sus convicciones, también se manifestó la solidaridad internacional en la cual anarquistas reconocidos emitieron textos en apoyo a l@s anarquistas mexican@s y su lucha local, por ejemplo Enrico Malatesta. Todo esto, tanto en la historia como en el presente demuestran el carácter internacionalista del anarquismo, dejando en claro que no reconocemos fronteras ni bandera alguna mas que la que expresa la libertad, porque prensamos que para que un mundo libre exista, debe de haber el derecho de auto-determinación, pero también debe de haber abolición de las fronteras. En México y el mundo se ha demostrado que cuando alguien sea asesinad@, encarcelad@, torturad@, en cada lugar donde halla gente libre se atacaran los intereses de los gobiernos internacionales, e incluso atentados contra los representantes políticos de las naciones se verán venir. Para nosotr@s como anarquistas revolucionari@s que somos la solidaridad no solo se manifiesta en actos que recauden fondos monetarios para una u otra causa, para nosotr@s la solidaridad se manifiesta permanentemente, no es una lucha aislada, sino que la lucha misma. Emitimos solidaridad con la Federación Anarquista Informal de Italia, los grupos anarquistas griegos: Lucha revolucionaria, Conspiración de las células del fuego y La secta de los revolucionarios, Giannis Dimitrakis e individu@s ácratas pres@s por acciones individuales y con nuestr@s compañer@s revolucionari@s en Chile, Argentina, Barcelona, España y el resto del mundo.

--¿Cómo describen a su organización?

Somos una organización clandestina anarquista revolucionaria que nos organizamos bajo los principios ácratas, no mantenemos un método jerárquico ni centralista y mucho menos vanguardista de organización, nos preparamos física y psicológicamente para la guerra que está presente y para lo más difícil que está por venirse, no tenemos cargos militares y no los necesitamos porque estamos contra cualquier tipo de control y dominio, y porque confiamos en la responsabilidad que cada un@ de nosotr@s ha asumido individualmente y en nuestra responsabilidad colectiva, con el fin de organizar y contribuir al avance y el mantenimiento de esta organización anarquista insurgente.

--¿Por qué consideran que después de un año efervescente en anarquismo --como fue 2009--, ahora existe una especie de calma?

Al respecto pensamos que una de las causas de que el presente año se ha visto más seco en cuanto al accionar de los grupos anarquistas y eco-anarquistas es porque en el 2009 las acciones más fuertes de ese año se centralizaron durante todo el mes de Septiembre y en Diciembre en una sola noche se detonaron 13 explosivos siendo los más fuertes los de Toluca y Metepec. Pero si hacemos el conteo en este año se registraron más sabotajes que el año pasado. Otra causa es que en tanto la lucha anarquista se encrudeció, el Estado aumentó su control y parece ser que no tod@s están dispuest@s a arriesgarse por cosas pequeñas (importantes también), también los grupos parece ser que entraron en otra etapa de lucha mas fuerte y más directa. La lucha necesita de más estrategia y objetividad. De nuestra parte podríamos decir que también la preparación es un factor que toma tiempo, pero que rinde frutos y da pie a hacer cada vez cosas mejores.

--¿Lo achacarían a las detenciones, a la caída de diversos blogs que informaban sobre los movimientos o a otras causas?

Pensamos que por una parte las detenciones debilitan, porque es verdad que pensar en un compañer@ encarcelad@ duele, pero por lo que se ha demostrado las detenciones no han sido un factor que [impida que] la lucha continúe , sino mas bien algo que impulsa a continuar esta lucha también por la libertad de nuestr@s compas. Lo que el estado busca es que con pres@s en sus cárceles a l@s combatientes ácratas les dé miedo o que se centralice la acción en sólo por la libertad de l@spres@s, descuidando otros campos de la lucha, pero le salieron las cosas al revés. Al menos la parte anarquista ha demostrado que, en vez de hacer una lucha aparte es mejor incluir a l@s pres@s en la lucha misma. En Grecia por ejemplo durante el mes de noviembre-diciembre hubo redadas y detenciones y aun así el 30 de diciembre hubo una explosión de gran potencia en pleno centro de Atenas. Esto es la guerra social.

--¿Algo más que quieran agregar?

Nos gustaría exponer de alguna manera la situación degradante de violencia sexual en la que se encuentra la ciudad de México y el país entero, porque ese rollo de la socialdemocracia y de Marcelo Ebrad al que irónicamente llamaron el mejor alcalde del mundo por su supuesto apoyo a las mujeres es pura hipocresía permisiva, porque mientras se inventan leyes y más leyes de proteccionismo o de supuestas más libertades, por otro lado los mass media sensacionalistas siguen incitando y contribuyendo a la violencia sexual contra mujeres y homosexuales. Es degradante que cada día a manera de morbo se muestren [imágenes de cadáveres] sin cabeza, descuartizados y mujeres violadas o ultrajadas.

Esto en vez de crear conciencia sólo crea que cada día mas los sentimientos de misoginia aumenten. Esto en vez de mostrar la realidad que se vive en el país solo crea una realidad de acoso sexual, discriminación, patriarcado y misoginia, porque cuando por un lado el gobierno del GDF inventa leyes y organismos que beneficien a las mujeres, la dominación patriarcal sigue manteniéndose vigente gracias a este tipo de periódicos, revistas, vídeos y demás así el problema no se ataca de la raíz que es en la cultura y en los sentimientos de poder o de dominación. Por otro lado a este personaje de caricatura llamado Marcelo también se le dio ese membrete del mejor alcalde supuestamente por apoyar a las “clases desprotegidas”, cuando por otro lado, Marcelo Ebrad en vez de proteger a lo pobres los deja en la calle, desaloja gente de sus viviendas y destruye muchas hectáreas de hermosos bosques con la única finalidad de beneficiar al sector empresarial y a la ciudad de la vanguardia, o sea satisfaciendo sus planes especulativos como lo son la supervía poniente y la Línea 12 del metro. Apoyamos las movilizaciones de protesta contra la súper vía poniente.

Por otro lado sabemos que el corrupto procurador de “justicia” del Distrito Federal, [Miguel] Mancera ha puesto a l@s pres@s anarquistas bajo consigna dando todas las trabas posibles para que l@s pres@s salgan de las cárceles, alargando procesos, interrogándolos continuamente etc. Sabemos que Mancera está contra l@s anarquistas y los quiere aplastar a como dé lugar, sean de acción pública o clandestina. Un ejemplo claro fue la marcha del 2 de octubre, donde el cuerpo de Granaderos del DF intentó encapsular al contingente libertario e impedir su paso. Por eso en octubre pasado nos reímos en su cara y en la de sus inútiles policías al atacar un camión del represivo cuerpo de Granaderos. A Mancera le queremos decir que NO VA A PODER CON NOSOTR@S, que no va a poder parar la ofensiva y nos sentimos orgullos@s de que nos odie tanto. Él puede estar seguro ese odio es mutuo.