En cualquier marcha o plantón, las cosas parecían pintar de mejor manera, cuando llegaba el contingente caqui del Sindicato Mexicano de Electricistas.
Además de numerosos, los del SME siempre tenían los elementos para ayudar: imprenta, apoyo logístico, etcétera. Finalmente, por la trayectoria, antigüedad y reconocimiento internacional del Mexicano de Electricistas, cualquier lucha que se viera apoyada resultaba más válida.
Me platicaba un ex dirigente estudiantil, que por ahí del quinto mes de la huelga de la UNAM en 1999, los dirigentes del SME se reunieron con las diversas fracciones y corrientes que conformaban al Consejo General de Huelga: moderados, perredistas, “independientes”, radicales, ultras, etcétera.
EL SME reiteró su apoyo al CGH. Subrayó que jamás se metería en las decisiones del CGH. Sin embargo, sus líderes se permitieron compartir una pequeña frase de sabiduría, que ellos habían aprendido durante décadas de lucha sindical y social: “negociación no es claudicación”.
Me platicó el ex dirigente que los del SME explicaron que todos los movimientos sociales tienen una fase de crecimiento, una cima, y, después, una caída (hasta una posible sima). No es lo mismo negociar en la cúspide de un movimiento, que cuando ya perdiste todo, explicaron a los huelguistas.
Por supuesto, todos sabemos que el CGH apostó al alargamiento de la huelga. Los del SME ahí estuvieron siempre, observando, apoyando en lo que estaba en sus manos. Jamás se entrometieron.
***
Después de la huelga del CGH, la UNAM quedó vacunada contra el activismo estudiantil.
Han pasado 10 años desde el inicio de la huelga; y, durante todo este tiempo, sólo hubo un movimiento (a nivel medio superior y no a nivel de estudios superiores) que logró tener fuerza suficiente para alcanzar objetivos determinados: el movimiento antiporril en 2004.
Mientras tanto, en el casco, en las facultades, los pequeños cubículos (la huelga tuvo ese efecto: los estudiantes “tomaron” muchos espacios que persisten en la actualidad), el activismo se redujo a los estudiantes-ahora-fósiles de siempre. La comunidad se sentía ajena a los restos del CGH.
Un caso paradigmático es el del Auditorio Che Guevara. Después de la huelga, el Che quedó en manos de uno de los grupos más difíciles que participaron en la huelga. Cercanos a Rocco (encarcelado por años por narcomenudeo), pretendidamente radicales, en realidad, los que quedaron a cargo del Che estaban más cerca del lumpen proletariado y la delincuencia menor que del activismo estudiantil.
Recuerdo que daban un taller de tambores. Una amiga lo tomaba. Yo sólo me atrevía a entrar al Che con ella, porque cualquiera que llegara y no era conocido por ellos era tachado de policía.
La manera en que el Che fue usado después de la huelga era radicalmente distinto de lo que yo conocía.
Antes, durante los años ochenta y noventa, el Che siempre estuvo cerca del activismo estudiantil pero el auditorio pertenecía a la comunidad más amplia. Cuando yo iba al CCH Sur, recuerdo que por la mañana podía uno asistir a una asamblea convocada por el grupo más radical de la universidad. Por la tarde, algún cineclub presentaba una película. Por la noche, los estudiantes de Arte Dramático y Teatro lo usarían para ensayar o presentar alguna obra.
Los anexos del Che sí estaban tomados por algún colectivo casi todo el tiempo. De esta forma el Che siempre fue un territorio libre, pero a la vez nunca perdía su accesibilidad a todos, incluidos los estudiantes que no tenían interés en el activismo.
Después de la huelga eso cambió. Durante estos diez años ha ido pasando de colectivos en colectivos. Han llegado a convivir al mismo tiempo diversos grupos: desde el Okupache, que tiene un proyecto interesante de radio, hasta los anarquistas que tienen una cocina vegetariana… pero hay grupos más oscuros, en los que no queda muy claro cuál es su trabajo político o estudiantil. Y además, el problema de fondo pervivió: muchos colectivos y estudiantes de a pie ya no tuvieron acceso al espacio.
Desde septiembre de 2007, cuando José Narro Robles sustituyó a Juan Ramón de la Fuente como rector de la UNAM, se comenzó a rumorar que “ahora sí” iban a sacar “a los del Ché”.
Estos rumores se convirtieron en algo mucho más fuerte durante 2009. Poco antes de que terminara el semestre de primavera (mayo de 2009) incluso se dijo que durante las vacaciones, el Che sería desalojado.
Pero durante ese verano, el Che cambió de "administración". Un grupo de activistas de Contaduría y Trabajo Social se metió y empezó a aplicar lo que, en la jerga del activismo estudiantil se conoce como el “trabajómetro”. Con ello pretenden acabar con los colectivos más lúmpenes y de este modo presentar ante las autoridades de la UNAM cierta validez para que el Che siga en manos estudiantiles.
Las cosas no les había salido mal, pero tampoco del todo bien, porque el problema de fondo (que es el acceso de todos los estudiantes al Che) no había sido resuelto. Pero entonces, se presentó, primero, el encarcelamiento ilegal de Ramsés Villarreal Gómez. Y el Che se volvió a llenar de gente.
Después, se presentó la embestida del gobierno panista en contra del SME. Y, me dicen, llevan dos asambleas multitudinarias en el Che. Y el Che ahora está lleno de vida.
Más aún, en la primera marcha de apoyo al SME, el pasado jueves 15 de octubre. Vi que salieron de la UNAM contingentes de estudiantes nuevos (no activistas eternos); gente nueva, fresca, estudiantes de verdad. Muchos de ellos están volviendo a acceder al Che. Si la “nueva administración” se pone las pilas y logra integrar a los estudiantes de Teatro para que puedan ocupar al Che, la jugada les puede salir.
Por lo pronto, lo que queda claro es que el movimiento del SME está logrando lo que nadie en los últimos 10 años: reactivó el activismo estudiantil. Yo en lo personal estoy contenta de ver estudiantes movilizados. Pero me pregunto si los asesores de Felipe Calderón evaluaron eso cuando decidieron meterse con el sindicalismo mexicano.
Lydiette Carrión
sábado, 17 de octubre de 2009
miércoles, 14 de octubre de 2009
SME-Sector 9

Escaleta de película de ciencia ficción antropológica basada en el caso del SME
1. Todo comienza con un decreto presidencial que borra de un plumazo una de las empresas más antiguas del México posrevolucionario y a uno de los sindicatos más antiguos del país.
El decreto ocurre en el llamado “sabadazo”: elementos de la Policía Federal “toman” las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro, apenas un par de horas después de un popular partido de futbol en el que gana la selección nacional. Todo México está entre enfutbolado y ensabadado. Minutos después de la toma, se anuncia el decreto que desaparece de forma mágica a la empresa y el sindicato.
2. Al día siguiente, hay marchas y plantones, por parte del SME, mientras que en los medios de comunicación, analistas y periodistas se congratulan de la decisión del Ejecutivo. El propio presidente de la República manda un mensaje a la nación, para explicar que esto era por el propio" bien" del país, y que es precisamente en este momento (la peor crisis desde que existen los parámetros financieros en el país y el peor ìndice de desempleo en 30 años), que decide dejar en la calle a 42 mil 500 agremiados.
Al presidente se le ve, por primera vez en varias semanas, ¡sobrio! Pero y a pesar de la sobriedad biológica, se ve desencajado, furioso, por cadena nacional.
3. Los líderes del SME advierten que, debido a que es muy complejo el manejo de la electricidad y porque Luz y Fuerza del Centro venía trabajando con instalaciones de cien años de antigüedad, se pueden presentar fallas severas en la administración del servicio.
Ante esto, el propio secretario de Gobernación insinúa que los del SME podrían sabotear el suministro de energía. Y entonces, como un fantasma, recorre el país la versión de que bandoleros encapuchados del SME son visto alrededor de las instalaciones. Cada televisora, cada periódico, recoge esta versión.
Por otro lado, también corren versiones de 22 trabajadores muertos, que intentaban operar las instalaciones de más de 100 años de antigüedad. Pero estas versiones jamás son confirmadas.
4.Se presentan cortes de energía en diversas zonas. Entre ellas: el 80 por ciento de la delegación Milpa Alta sufre un apagón de 12 horas; problemas en la Condesa y la colonia Roma Sur; en Ecatepec, Estado de México. Se apagan semáforos de varias partes de la Ciudad. La línea 8 del metro queda inmovilizada durante más de una hora, pero no se llega a comprobar que es por el suministro de energía.
5. ¡¡¡¡El SME manda un comunicado denunciando que elementos de la Policía Federal han llegado a las casas de diversos electricistas para obligarlos a trabajar en las instalaciones de las que los sacaron!!!
6. La policía federal desmiente estas versiones y responsabiliza a los encapuchados esmeítas de las fallas en el suministro de electricidad de la zona más productiva del país.
¿Es mi imaginación o está como para una película de ficción tipo “Sector 9”?
¿qué seguirá?
¿ex sindicalistas encadenados a las máquinas?
* Imagen cortesía de Ricardo Madrazo.
* Debo aclarar que este fue un ejercicio de, llamémosle, ficción periodística. Pero fue a partir de versiones no confirmadas que corrieron y después incluso fueron desmentidas algunas. Traté de hacer un ejercicio de buen humor frente al último desparpajo de la administración foxista.
sábado, 10 de octubre de 2009
AnarKISTas: Víctor y la Acción directa
En los medios de comunicación estaban a la expectativa: después del arresto de Ramsés y la advertencia de “mano dura” de la SSP capitalina: Los anarcopunks, ¿marcharían, se enfrentarían el 2 de octubre?
Los anarcopunks no se amedrentaron y marcharon. El resultado: tres jóvenes en el Reclusorio Sur acusados, entre otras cosas de “robo en pandilla” a un Oxxo.
El viernes 2 de octubre no fui a la marcha. Pero a la semana entrante Toño Cerezo me llamó por teléfono para exponerme el caso de Víctor Herrera Govea, arrestado por el delito de robo en pandilla. Me dijo que el chavo no participó en el saqueo al Oxxo que se registró durante la marcha, pero que sí participó en un “enfrentamiento” contra la policía que ocurrió metros después. Dijo que los granaderos lo golpearon horriblemente y luego, cuando se dieron cuenta que los estaban filmando, lo dejaron ir.
El chavo llegó a la plancha del Zócalo, empapado en sangre y no hizo el menor intento de limpiarse la cara o cambiarse la playera. Cuando se retiraba, a la altura de Bellas Artes, policías judiciales capitalinos vestidos de civil lo arrestaron. Ahora está en el Reclusorio Sur, acusado de ser uno de los saqueadores del Oxxo.
“Lo arrestaron sin orden de aprehensión”, me dijo Toño, y me dio unos teléfonos.
Me quedé con los teléfonos en la mano. Presentar un caso así para publicar una nota siempre es bien difícil. Cuando trabajaba en MILENIO un par de veces me llamaron para denunciar casos de violaciones derechos humanos similares. Y medio hacía un bosquejo de nota y no sabía ni cómo empezar. Luego llegaba el editor y me decía “la guardamos, ¿no?”. Finalmente, decidí no plantear ese tipo de información. Ya llevaba yo el mote de ser “guerrillera” en la redacción, por haber escrito varias notas en defensa de los hermanos Cerezo Contreras. ¿Notas de chavos que se agarran a madrazos en las marchas? Terminaría sin credibilidad.
El problema para defender a un chavo anarquista es que el editor siempre va a preguntar: ¿qué hizo? Y la respuesta va a ser: pues iba con los anarcos.. y pues sí: se agarraron a madrazos con los granaderos… y cómo no evitar la siguiente pregunta: “¿pues entonces qué querían?, ¿qué les aplaudieran?” Y ahí se acabó todo intento de defensa.
Es, toda proporción guardada y sin punto de comparación, como cuando la policía agarra a un pandillero. Los policías también torturan, golpean, interrogan, delincuentes comunes, y las organizaciones de derechos humanos jamás van a defenderlos, porque, aunque los derechos humanos son para todos, defender a culpables baja puntos a las ong “serias” y luego los otros casos se caen.
En el caso de los anarquistas, aunque hay una ideología atrás de sus acciones, está el “detalle” de los que reivindican la acción directa (enfrentamiento directo con la policía). La mayor parte de la izquierda organizada (ya sea en partidos políticos, en colectivos, en cubículos estudiantiles, en ongs) va a deslindarse de ellos, porque defenderlos es aventarse la responsabilidad de respladar algo que, para el resto de la sociedad, desvirtúa todo lo demás.
***
Por la tarde, me llamó un joven llamado Gabriel Bagundo, quien dijo ser el vocero del caso, y me explicó que en you tube había un video del momento en el que los granaderos soltaban a Víctor, bañado en sangre, a la altura de Eje Central y se volvía a incorporar a la marcha. Ésa, me explicaba, era la prueba de que la policía no podía decir que había sido aprehendido infraganti durante el saqueo del Oxxo, como había asegurado en un principio. Por lo tanto la aprehensión era ilegal.
Tragué saliva y le planteé el caso a Fabiola Cancino, editora de República y Ciudad en EL PERIÓDICO. Fabiola es un amor, cree en mí y publicó la nota.
El mismo día que envié la nota, me tocó cubrir la marcha del Sindicato Mexicano de Electricistas rumbo a Los Pinos. Ahí me encontré a El Diablo, miembro del Frente Popular Revolucionario (FPR) y quien fue activista durante la huelga de la UNAM de 1999.
Nos pusimos a platicar de los bombazos que se habían presentado en septiembre en la Ciudad de México, de la aprehensión y luego libertad de Ramsés Villarreal y la marcha del 2 de octubre.
El Diablo me aseguró que él estuvo cerca del contingente anarquista. “Nunca los vi tan tranquilos”, me aseguró. Dijo que habían sido unos cuantos provocadores los que habían participado en el saqueo del Oxxo, y que después, durante el enfrentamiento, la policía los había provocado.
Yo no sé qué pensar. No estuve ahí. Sé que los chavos anarcos no son blancas palomitas. Sé que, para que se haga justicia, se debe buscar la verdad. Pero también sé que los chavos anarcos son el eslabón más frágil de esa gran masa amorfa que es la izquierda mexicana; son los más vulnerables, a pesar de ser los más bravos. Y son los más frágiles por ese factor llamado “acción directa”.
El Diablo siguió platicando. “El problema de los colectivos anarquistas es que están bien desprotegidos porque no tienen redes o lazos con otros colectivos de izquierda”. Entonces, cuando la policía los agarra, no hay nadie que se sume a la exigencia de libertad.
Recordé cómo veía a los anarcopunks cuando iba en el CCH Sur. Cuando no me perdía ni una marcha. A los 16 años, encontraba impresionante cuando los punks se enfrentaban a los granaderos. Pensaba: “es el descontento de las masas”. Pero me decían otros chavos más grandes que yo: “No te acerques, son provocadores”. Y entonces no me acercaba.
Aprendí que los enfrentamientos en las marchas son el pretexto ideal para que la policía agarre parejo, para que saque en los medios de comunicación que los opositores al régimen son “vándalos”.
¿Dónde está la línea entre un provocador en una marcha y los chavos que realmente creen que van a hacer la diferencia agarrándose a golpes con los granaderos?
El anarquista asume como una de sus funciones sociales ser la mecha, la chispa, para la transformación social. Parte de esa chispa es incendiar los ánimos. Demostrar el carácter opresivo del régimen. Me gusta la idea de ser la chispa que prenda. Pero me gustaría que un anarquista me explicara.
***
Días más tarde Gabriel Bagundo me volvió a escribir sobre el caso. Agradeció la nota y escribió un par de reflexiones en el correo. Las transcribo:
“Hemos visto que la solidaridad política y la cobertura mediática sobre el caso de un anarquista preso ha sido realmente escasa hasta de sectores, medios y organizaciones de izquierda que comúnmente dan cobertura.
“Creo que hay un sentimiento generalizado en torno a no responder por un anarquista y, por su misma ideología y actuar, culparlo indirectamente de su situación. En muchas cosas no comparto la plataforma/programa anarquista, pero juzgar a priori a un compañero no puede ser actitud de l@s compañer@s de izquierda pues es el mismo argumento por el cual ayer se le juzgó con ‘suficientes elementos’ para ser procesado.
“Es con lo que estos días más nos hemos enfrentado en todos lados. Y fue una actitud que yo mismo llegué a tener sin darme cuenta. Quizá es un tópico en el que se debería prestar atención por ser lugar común, sobre todo los medios más independientes. No sé cómo lo veas, pero creo que es algo con lo que nos podrías ayudar mucho en tus escritos. Una crítica hacia nosotr@s mismos....
“En este caso Víctor fue agarrado y juzgado por cargos falsos, y se le retira mucha solidaridad por su condición anarquista... Cuando, lo que considero que se debería (hacer es) poner atención es la manera en que la justicia hace sus detenciones y construye los argumentos jurídicos para mantener pres@ a la gente. Hasta donde pude escuchar el artículo por el que se le decidió mantener preso fue porque el código penal considera que no se necesitan muchas pruebas --porque es difícil conseguirlas-- cuando los desastres son aprovechando ‘tumultos sociales’.
***
Éste fue el estado en el que se encontraba Víctor después de la golpiza, según miembros de la Rumoddhh:
“CON CORTADURAS DE APROXIMADAMENTE 7 CMS. EN AMBOS PÓMULOS, CON BASTANTE PRESENCIA DE SANGRE, CARA HINCHADA Y AMORATADA Y ESCUPÍA SANGRE. REFIERE QUE FUE GOLPEADO POR APROXIMADAMENTE DIEZ GRANADEROS AL INTENTAR ROMPER EL CERCO DE POLICIAS QUE RODEARON A UNA PARTE DEL CONTINGENTE, DONDE QUEDARON ESTUDIANTES DEL CCH NAUCALPAN, COLEGIO DE BACHILLERES Y PREPA-UNAM.
“SEÑALA QUE LO TIRARON AL SUELO Y LE PATEARON LA CARA, LO GOLPEARON CON LOS ESCUDOS Y A PUÑETAZOS. AFIRMA QUE A OTROS JÓVENES LOS GOLPEARON Y LOS ARROJARON A LA FUENTE EN EL MISMO HECHO.
“AUNQUE LAS HERIDAS DE LA CARA LE SANGRABAN BASTANTE SE NEGÓ A QUE LO ATENDIERAN LOS SERVICIOS MÉDICOS DE LA CRUZ ROJA, SE RESISTÍA A PROPORCIONAR SU NOMBRE O ALGUN DATO PARA LOCALIZARLO POSTERIORMENTE, SE RESISTÍA A QUE LE TOMARAN FOTOGRAFÍAS. MI PERCEPCION FUE QUE TENÍA GRAN TEMOR A QUE LO PUDIERAN IDENTIFICAR O ENTREGAR SUS DATOS A LA POLICÍA O A SER DETENIDO POR LA POLICÍA EN EL MISMO SITIO DE LA MARCHA”.
***
Es imposible perder de vista que, actualmente, Víctor está en la cárcel con cargos falsos. Por más anarquista que sea.
Los anarcopunks no se amedrentaron y marcharon. El resultado: tres jóvenes en el Reclusorio Sur acusados, entre otras cosas de “robo en pandilla” a un Oxxo.
El viernes 2 de octubre no fui a la marcha. Pero a la semana entrante Toño Cerezo me llamó por teléfono para exponerme el caso de Víctor Herrera Govea, arrestado por el delito de robo en pandilla. Me dijo que el chavo no participó en el saqueo al Oxxo que se registró durante la marcha, pero que sí participó en un “enfrentamiento” contra la policía que ocurrió metros después. Dijo que los granaderos lo golpearon horriblemente y luego, cuando se dieron cuenta que los estaban filmando, lo dejaron ir.
El chavo llegó a la plancha del Zócalo, empapado en sangre y no hizo el menor intento de limpiarse la cara o cambiarse la playera. Cuando se retiraba, a la altura de Bellas Artes, policías judiciales capitalinos vestidos de civil lo arrestaron. Ahora está en el Reclusorio Sur, acusado de ser uno de los saqueadores del Oxxo.
“Lo arrestaron sin orden de aprehensión”, me dijo Toño, y me dio unos teléfonos.
Me quedé con los teléfonos en la mano. Presentar un caso así para publicar una nota siempre es bien difícil. Cuando trabajaba en MILENIO un par de veces me llamaron para denunciar casos de violaciones derechos humanos similares. Y medio hacía un bosquejo de nota y no sabía ni cómo empezar. Luego llegaba el editor y me decía “la guardamos, ¿no?”. Finalmente, decidí no plantear ese tipo de información. Ya llevaba yo el mote de ser “guerrillera” en la redacción, por haber escrito varias notas en defensa de los hermanos Cerezo Contreras. ¿Notas de chavos que se agarran a madrazos en las marchas? Terminaría sin credibilidad.
El problema para defender a un chavo anarquista es que el editor siempre va a preguntar: ¿qué hizo? Y la respuesta va a ser: pues iba con los anarcos.. y pues sí: se agarraron a madrazos con los granaderos… y cómo no evitar la siguiente pregunta: “¿pues entonces qué querían?, ¿qué les aplaudieran?” Y ahí se acabó todo intento de defensa.
Es, toda proporción guardada y sin punto de comparación, como cuando la policía agarra a un pandillero. Los policías también torturan, golpean, interrogan, delincuentes comunes, y las organizaciones de derechos humanos jamás van a defenderlos, porque, aunque los derechos humanos son para todos, defender a culpables baja puntos a las ong “serias” y luego los otros casos se caen.
En el caso de los anarquistas, aunque hay una ideología atrás de sus acciones, está el “detalle” de los que reivindican la acción directa (enfrentamiento directo con la policía). La mayor parte de la izquierda organizada (ya sea en partidos políticos, en colectivos, en cubículos estudiantiles, en ongs) va a deslindarse de ellos, porque defenderlos es aventarse la responsabilidad de respladar algo que, para el resto de la sociedad, desvirtúa todo lo demás.
***
Por la tarde, me llamó un joven llamado Gabriel Bagundo, quien dijo ser el vocero del caso, y me explicó que en you tube había un video del momento en el que los granaderos soltaban a Víctor, bañado en sangre, a la altura de Eje Central y se volvía a incorporar a la marcha. Ésa, me explicaba, era la prueba de que la policía no podía decir que había sido aprehendido infraganti durante el saqueo del Oxxo, como había asegurado en un principio. Por lo tanto la aprehensión era ilegal.
Tragué saliva y le planteé el caso a Fabiola Cancino, editora de República y Ciudad en EL PERIÓDICO. Fabiola es un amor, cree en mí y publicó la nota.
El mismo día que envié la nota, me tocó cubrir la marcha del Sindicato Mexicano de Electricistas rumbo a Los Pinos. Ahí me encontré a El Diablo, miembro del Frente Popular Revolucionario (FPR) y quien fue activista durante la huelga de la UNAM de 1999.
Nos pusimos a platicar de los bombazos que se habían presentado en septiembre en la Ciudad de México, de la aprehensión y luego libertad de Ramsés Villarreal y la marcha del 2 de octubre.
El Diablo me aseguró que él estuvo cerca del contingente anarquista. “Nunca los vi tan tranquilos”, me aseguró. Dijo que habían sido unos cuantos provocadores los que habían participado en el saqueo del Oxxo, y que después, durante el enfrentamiento, la policía los había provocado.
Yo no sé qué pensar. No estuve ahí. Sé que los chavos anarcos no son blancas palomitas. Sé que, para que se haga justicia, se debe buscar la verdad. Pero también sé que los chavos anarcos son el eslabón más frágil de esa gran masa amorfa que es la izquierda mexicana; son los más vulnerables, a pesar de ser los más bravos. Y son los más frágiles por ese factor llamado “acción directa”.
El Diablo siguió platicando. “El problema de los colectivos anarquistas es que están bien desprotegidos porque no tienen redes o lazos con otros colectivos de izquierda”. Entonces, cuando la policía los agarra, no hay nadie que se sume a la exigencia de libertad.
Recordé cómo veía a los anarcopunks cuando iba en el CCH Sur. Cuando no me perdía ni una marcha. A los 16 años, encontraba impresionante cuando los punks se enfrentaban a los granaderos. Pensaba: “es el descontento de las masas”. Pero me decían otros chavos más grandes que yo: “No te acerques, son provocadores”. Y entonces no me acercaba.
Aprendí que los enfrentamientos en las marchas son el pretexto ideal para que la policía agarre parejo, para que saque en los medios de comunicación que los opositores al régimen son “vándalos”.
¿Dónde está la línea entre un provocador en una marcha y los chavos que realmente creen que van a hacer la diferencia agarrándose a golpes con los granaderos?
El anarquista asume como una de sus funciones sociales ser la mecha, la chispa, para la transformación social. Parte de esa chispa es incendiar los ánimos. Demostrar el carácter opresivo del régimen. Me gusta la idea de ser la chispa que prenda. Pero me gustaría que un anarquista me explicara.
***
Días más tarde Gabriel Bagundo me volvió a escribir sobre el caso. Agradeció la nota y escribió un par de reflexiones en el correo. Las transcribo:
“Hemos visto que la solidaridad política y la cobertura mediática sobre el caso de un anarquista preso ha sido realmente escasa hasta de sectores, medios y organizaciones de izquierda que comúnmente dan cobertura.
“Creo que hay un sentimiento generalizado en torno a no responder por un anarquista y, por su misma ideología y actuar, culparlo indirectamente de su situación. En muchas cosas no comparto la plataforma/programa anarquista, pero juzgar a priori a un compañero no puede ser actitud de l@s compañer@s de izquierda pues es el mismo argumento por el cual ayer se le juzgó con ‘suficientes elementos’ para ser procesado.
“Es con lo que estos días más nos hemos enfrentado en todos lados. Y fue una actitud que yo mismo llegué a tener sin darme cuenta. Quizá es un tópico en el que se debería prestar atención por ser lugar común, sobre todo los medios más independientes. No sé cómo lo veas, pero creo que es algo con lo que nos podrías ayudar mucho en tus escritos. Una crítica hacia nosotr@s mismos....
“En este caso Víctor fue agarrado y juzgado por cargos falsos, y se le retira mucha solidaridad por su condición anarquista... Cuando, lo que considero que se debería (hacer es) poner atención es la manera en que la justicia hace sus detenciones y construye los argumentos jurídicos para mantener pres@ a la gente. Hasta donde pude escuchar el artículo por el que se le decidió mantener preso fue porque el código penal considera que no se necesitan muchas pruebas --porque es difícil conseguirlas-- cuando los desastres son aprovechando ‘tumultos sociales’.
***
Éste fue el estado en el que se encontraba Víctor después de la golpiza, según miembros de la Rumoddhh:
“CON CORTADURAS DE APROXIMADAMENTE 7 CMS. EN AMBOS PÓMULOS, CON BASTANTE PRESENCIA DE SANGRE, CARA HINCHADA Y AMORATADA Y ESCUPÍA SANGRE. REFIERE QUE FUE GOLPEADO POR APROXIMADAMENTE DIEZ GRANADEROS AL INTENTAR ROMPER EL CERCO DE POLICIAS QUE RODEARON A UNA PARTE DEL CONTINGENTE, DONDE QUEDARON ESTUDIANTES DEL CCH NAUCALPAN, COLEGIO DE BACHILLERES Y PREPA-UNAM.
“SEÑALA QUE LO TIRARON AL SUELO Y LE PATEARON LA CARA, LO GOLPEARON CON LOS ESCUDOS Y A PUÑETAZOS. AFIRMA QUE A OTROS JÓVENES LOS GOLPEARON Y LOS ARROJARON A LA FUENTE EN EL MISMO HECHO.
“AUNQUE LAS HERIDAS DE LA CARA LE SANGRABAN BASTANTE SE NEGÓ A QUE LO ATENDIERAN LOS SERVICIOS MÉDICOS DE LA CRUZ ROJA, SE RESISTÍA A PROPORCIONAR SU NOMBRE O ALGUN DATO PARA LOCALIZARLO POSTERIORMENTE, SE RESISTÍA A QUE LE TOMARAN FOTOGRAFÍAS. MI PERCEPCION FUE QUE TENÍA GRAN TEMOR A QUE LO PUDIERAN IDENTIFICAR O ENTREGAR SUS DATOS A LA POLICÍA O A SER DETENIDO POR LA POLICÍA EN EL MISMO SITIO DE LA MARCHA”.
***
Es imposible perder de vista que, actualmente, Víctor está en la cárcel con cargos falsos. Por más anarquista que sea.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Dudoso y caro, peritaje canadiense de Brad Will
Lydiette Carrión
Ciudad de México
Los policías canadienses jubilados que realizaron un peritaje para el caso del asesinato de Brad Will cobraron a la Procuraduría General de la República 64 mil 280.24 dólares.
Esto quiere decir que la PGR erogó alrededor de 800 mil pesos para que los canadienses realizaran una investigación que duró 14 días. Este peritaje tampoco se integró en el expediente judicial del asesinato.
Al responder una solicitud de información por medio de la Ley de Transparencia, la PGR también informó que los policías canadienses cubrieron sus propios gastos de transportación, hospedaje, seguro médico, etcétera.
El peritaje realizado por estos policías dio un espaldarazo a la hipótesis de la PGR de que los disparos que dieron muerte a Brad Will fueron realizados de cerca (y no desde una distancia superior de los 35 metros , como concluyó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos). Pero, denunció la CNDH en su momento, no se incluyó dentro del expediente judicial del asesinato. Por lo que no tuvo carácter probatorio dentro de las investigaciones en el asesinato del periodista estadunidense, ocurrido el 27 de octubre de 2006, cuando cubría el conflicto social en Oaxaca.
La presentación de este peritaje ante la opinión pública en meses pasados abrió un nuevo debate entre la PGR y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
La CNDH consideró que “el reporte contratado y difundido por la Procuraduría General de la República relacionado con el homicidio del señor Bradley Roland Will no sustenta sus conclusiones en elementos técnico-científicos; no es un dictamen pericial sino una opinión; carece de valor jurídico alguno, de acuerdo con la legislación mexicana y su jurisprudencia, y no tuvo el propósito de encontrar la verdad histórica y legal, sino de avalar las hipótesis de quien contrató a sus autores.
Y su creación, aseguró la CNDH en su momento, “revela la intención de la institución contratante¨(es decir, la PGR) por validar una hipótesis indemostrable, mediante procedimientos profesionales de las ciencias forenses, de que el victimario se encontraba a una distancia de entre dos y ocho metros de su víctima”.
El peritaje independiente fue elaborado por por James Stephen, patólogo forense; Phil Ziegler, perito en armas de fuego y balística, y Gary Buerk, comandante del equipo de homicidios, jubilados de la Real Policía Montada canadiense. Su reporte concluyó que el homicida “estaba parado entre 12.20 y 0.70 metros (de Brad Will) cuando disparó el primer tiro. El tirador estaba parado frente a Will y hacia la derecha, fuera del ángulo de la cámara. No hubo rebote. El segundo disparo fue hecho poco después de que Will había caído al piso, mientras era cargado y antes de que fuera colocado en un vehículo” para llevarlo a una estación de la Cruz Roja.
Entre las críticas que se realizaron al peritaje de los jubilados está que nunca revisaron físicamente la playera que Brad Will portaba al momento de su homicidio. Sólo se basaron en las fotografías del expediente. La CNDH también denunció que entre los investigadores no había expertos en el análisis del sonido (una de las pruebas que presentó la CNDH fue una pericial sobre el sonido del disparon y el tiempo en que tardó en impactar a Brad Will, y a partir de ese análisis, el peritaje de la CNDH concluyó que había sido un disparo efectuado a la larga distancia), y aún así invalidaron las conclusiones de la CNDH.
Otro aspecto: en el video que Brad Will estaba grabando al momento de su muerte, poco antes del disparo, se escucha una voz que amenazante ordena apagar su cámara. Aunque el expediente judicial ya había determinado que esta amenaza iba dirigida a Karol Iván Ilescas, que entonces era camarógrafo de Televisa, la policía canadiense señaló en su informe que la amenaza iba contra Brad Will, y que éste sabía algo de español.
Por último, destaca en el informe que, en los antecedentes del informe, los jubilados señalan a Brad Will como un periodista que había cubierto temas de guerrilla en centroamérica y que había ingresado de manera ilegal a territorio mexicano.
Publicado en El Periódico, miércoles 7 de octubre de 2009
Ciudad de México
Los policías canadienses jubilados que realizaron un peritaje para el caso del asesinato de Brad Will cobraron a la Procuraduría General de la República 64 mil 280.24 dólares.
Esto quiere decir que la PGR erogó alrededor de 800 mil pesos para que los canadienses realizaran una investigación que duró 14 días. Este peritaje tampoco se integró en el expediente judicial del asesinato.
Al responder una solicitud de información por medio de la Ley de Transparencia, la PGR también informó que los policías canadienses cubrieron sus propios gastos de transportación, hospedaje, seguro médico, etcétera.
El peritaje realizado por estos policías dio un espaldarazo a la hipótesis de la PGR de que los disparos que dieron muerte a Brad Will fueron realizados de cerca (y no desde una distancia superior de los 35 metros , como concluyó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos). Pero, denunció la CNDH en su momento, no se incluyó dentro del expediente judicial del asesinato. Por lo que no tuvo carácter probatorio dentro de las investigaciones en el asesinato del periodista estadunidense, ocurrido el 27 de octubre de 2006, cuando cubría el conflicto social en Oaxaca.
La presentación de este peritaje ante la opinión pública en meses pasados abrió un nuevo debate entre la PGR y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
La CNDH consideró que “el reporte contratado y difundido por la Procuraduría General de la República relacionado con el homicidio del señor Bradley Roland Will no sustenta sus conclusiones en elementos técnico-científicos; no es un dictamen pericial sino una opinión; carece de valor jurídico alguno, de acuerdo con la legislación mexicana y su jurisprudencia, y no tuvo el propósito de encontrar la verdad histórica y legal, sino de avalar las hipótesis de quien contrató a sus autores.
Y su creación, aseguró la CNDH en su momento, “revela la intención de la institución contratante¨(es decir, la PGR) por validar una hipótesis indemostrable, mediante procedimientos profesionales de las ciencias forenses, de que el victimario se encontraba a una distancia de entre dos y ocho metros de su víctima”.
El peritaje independiente fue elaborado por por James Stephen, patólogo forense; Phil Ziegler, perito en armas de fuego y balística, y Gary Buerk, comandante del equipo de homicidios, jubilados de la Real Policía Montada canadiense. Su reporte concluyó que el homicida “estaba parado entre 12.20 y 0.70 metros (de Brad Will) cuando disparó el primer tiro. El tirador estaba parado frente a Will y hacia la derecha, fuera del ángulo de la cámara. No hubo rebote. El segundo disparo fue hecho poco después de que Will había caído al piso, mientras era cargado y antes de que fuera colocado en un vehículo” para llevarlo a una estación de la Cruz Roja.
Entre las críticas que se realizaron al peritaje de los jubilados está que nunca revisaron físicamente la playera que Brad Will portaba al momento de su homicidio. Sólo se basaron en las fotografías del expediente. La CNDH también denunció que entre los investigadores no había expertos en el análisis del sonido (una de las pruebas que presentó la CNDH fue una pericial sobre el sonido del disparon y el tiempo en que tardó en impactar a Brad Will, y a partir de ese análisis, el peritaje de la CNDH concluyó que había sido un disparo efectuado a la larga distancia), y aún así invalidaron las conclusiones de la CNDH.
Otro aspecto: en el video que Brad Will estaba grabando al momento de su muerte, poco antes del disparo, se escucha una voz que amenazante ordena apagar su cámara. Aunque el expediente judicial ya había determinado que esta amenaza iba dirigida a Karol Iván Ilescas, que entonces era camarógrafo de Televisa, la policía canadiense señaló en su informe que la amenaza iba contra Brad Will, y que éste sabía algo de español.
Por último, destaca en el informe que, en los antecedentes del informe, los jubilados señalan a Brad Will como un periodista que había cubierto temas de guerrilla en centroamérica y que había ingresado de manera ilegal a territorio mexicano.
Publicado en El Periódico, miércoles 7 de octubre de 2009
sábado, 3 de octubre de 2009
La libertad de Ramsés
Ramsés Villarreal Gómez, acusado por la Procuraduría General de la República (PGR) de ser probable responsable de la serie de explosiones provocadas en septiembre en el Distrito Federal, fue liberado del Reclusorio Sur luego que un juez federal "no calificó de legal la detención".
La detención del joven de 27 años duró poco más de dos días. Fue detenido el miércoles a la una de la tarde. Y un juez federal le enmendó la plana a la PGR el viernes por la noche.
Desde que Ramsés fue detenido fuera de su casa, sus amigos y miembros de la comunidad de la UNAM se mostraron suspicaces de que existiera una detención por los bombazos un par de días antes de la marcha del 2 de octubre, fecha que había sido señalada por grupos de corte anarquista para mostrar su presencia, de nuevo. Por ejemplo, el bloque negro había acordado marchar.
Sin embargo, y aunque se evidenció la falta de elementos y de legalidad contra Ramsés Villarreal (en especial al asegurar una identificación antropométrica entre un encapuchado delgado y un joven enorme y robusto), la detención sí cumplió su objetivo mediático:
Varias notas periodísticas aseguraron que "fuentes de la PGR" investigaban los "nexos" entre Lucía Morett y Ramsés Villarreal. Aunque oficialmente, la PGR dijo que no había elementos, el "borrego" (versión falsa que correría entre reporteros y periodistas) cumplió su objetivo. Hasta los diputados del PT en la Cámara de Diputados tuvieron que negar estos vínculos. En el imaginario colectivo, entonces, quedó la idea de que Ramsés está vinculado a los grupos eco anarquistas, que a su vez (válgame la aberración ideológica) está vinculado a Lucía Morett y por ende (según el razonamiento) a las FARC.
La mayoría de los analistas de izquierda consideran a la policía estúpida y carente de análisis para entender que hay contradicciones ideológicas entre, por ejemplo, un anarquista clásico, un anarquista vegano, un marxista ortodoxo y lo que sea que sean las FARC. Yo creo que no es así. Creo que en el fondo, no les interesa comprender, pero sobre todo, no les interesa que una sociedad atiborrada de televisión se detenga a entender, a comprender los matices, las profundas diferencias. A reflexionar que detrás de bombazos hay, sobre todo, un accionar ideológico.
En ese sentido, la policía mexicana actúa como el "Ministerio de la Verdad" de 1984 de Orwell: no hay matices entre corrientes de pensamiento entre aquellos que atentan contra el "orden público". Se dedican a eliminar las palabras del diccionario que sobran. Destruyen la capacidad de comprensión de un fenómeno.
***
En honor a los chavos que revindican la "acción directa", a pesar de la amenaza velada (patente en el arresto de Ramsés), y la amenaza explícita de que habría "mano dura" el 2 de octubre, éstos salieron a marchar. Y se enfrentaron a la policía. Hubo, según reportes en los medios, diez detenidos.
Escuché en el radio como un analista político, en el programa de Ezra Shabot, aseguraba que el legado del 68 estaba presente en todos nosotros, pero que ya no eran tiempos de enfrentamiento. Ahora, dijo, había otras opciones y los que seguían intentando cambiar las cosas con enfrentamientos... ésos, por supuesto, no eran herederos del 68.
Me dieron ganas de vomitar. Me cuesta trabajo entender la falta de sensibilidad de algunos analistas y periodistas. Por más pacifista y propulsor de la conciliación que uno sea, uno no puede soslayar el país en el que vive.
Yo no soy partidaria de la violencia. No reivindico la acción directa. Pero desde que tengo uso de razón, he visto en esta ciudad, y en la comarca de la que originaria mi familia, convivir la más alta opulencia, con la miseria más espantosa. Todos los días veo gente pidiendo limosna en la calle. Todos los días veo niños de la calle, niños de todas las edades creciendo en las peores circunstancias. Leo, estudio casos como el de "Casitas del Sur", las muertas de Juárez, del Estado de México, de Baja California", por sólo mencionar algunos.
Luego escucho el cinismo de los gobernantes. Escucho las mentiras y las advertencias de mano dura. Me siento enferma, indignada, humillada y ofendida. ¿Por qué los analistas no pueden ver eso? ¿Por qué si yo, desde mi cómoda capa media me siento ofendida por la clase dominante, los analistas no pueden comprender cómo se deben sentir los más de 50 millones de pobres de este país?
Escribo estas líneas y sé que me debo escuchar cursi, ridícula,"pasada de moda". Pero no puedo entender ningún análisis que no parta de que este país, esta forma de sociedad, encumbrada por gobernantes que desprecian al pueblo mexicano, es un recordatorio intermitente de la miseria en la que viven cada vez más un mayor número de mexicanos. Sería ilusorio pensar que nada ni nadie se va levantar en desacuerdo. Sería contra la naturaleza del hombre. Y qué bueno que así es.
La detención del joven de 27 años duró poco más de dos días. Fue detenido el miércoles a la una de la tarde. Y un juez federal le enmendó la plana a la PGR el viernes por la noche.
Desde que Ramsés fue detenido fuera de su casa, sus amigos y miembros de la comunidad de la UNAM se mostraron suspicaces de que existiera una detención por los bombazos un par de días antes de la marcha del 2 de octubre, fecha que había sido señalada por grupos de corte anarquista para mostrar su presencia, de nuevo. Por ejemplo, el bloque negro había acordado marchar.
Sin embargo, y aunque se evidenció la falta de elementos y de legalidad contra Ramsés Villarreal (en especial al asegurar una identificación antropométrica entre un encapuchado delgado y un joven enorme y robusto), la detención sí cumplió su objetivo mediático:
Varias notas periodísticas aseguraron que "fuentes de la PGR" investigaban los "nexos" entre Lucía Morett y Ramsés Villarreal. Aunque oficialmente, la PGR dijo que no había elementos, el "borrego" (versión falsa que correría entre reporteros y periodistas) cumplió su objetivo. Hasta los diputados del PT en la Cámara de Diputados tuvieron que negar estos vínculos. En el imaginario colectivo, entonces, quedó la idea de que Ramsés está vinculado a los grupos eco anarquistas, que a su vez (válgame la aberración ideológica) está vinculado a Lucía Morett y por ende (según el razonamiento) a las FARC.
La mayoría de los analistas de izquierda consideran a la policía estúpida y carente de análisis para entender que hay contradicciones ideológicas entre, por ejemplo, un anarquista clásico, un anarquista vegano, un marxista ortodoxo y lo que sea que sean las FARC. Yo creo que no es así. Creo que en el fondo, no les interesa comprender, pero sobre todo, no les interesa que una sociedad atiborrada de televisión se detenga a entender, a comprender los matices, las profundas diferencias. A reflexionar que detrás de bombazos hay, sobre todo, un accionar ideológico.
En ese sentido, la policía mexicana actúa como el "Ministerio de la Verdad" de 1984 de Orwell: no hay matices entre corrientes de pensamiento entre aquellos que atentan contra el "orden público". Se dedican a eliminar las palabras del diccionario que sobran. Destruyen la capacidad de comprensión de un fenómeno.
***
En honor a los chavos que revindican la "acción directa", a pesar de la amenaza velada (patente en el arresto de Ramsés), y la amenaza explícita de que habría "mano dura" el 2 de octubre, éstos salieron a marchar. Y se enfrentaron a la policía. Hubo, según reportes en los medios, diez detenidos.
Escuché en el radio como un analista político, en el programa de Ezra Shabot, aseguraba que el legado del 68 estaba presente en todos nosotros, pero que ya no eran tiempos de enfrentamiento. Ahora, dijo, había otras opciones y los que seguían intentando cambiar las cosas con enfrentamientos... ésos, por supuesto, no eran herederos del 68.
Me dieron ganas de vomitar. Me cuesta trabajo entender la falta de sensibilidad de algunos analistas y periodistas. Por más pacifista y propulsor de la conciliación que uno sea, uno no puede soslayar el país en el que vive.
Yo no soy partidaria de la violencia. No reivindico la acción directa. Pero desde que tengo uso de razón, he visto en esta ciudad, y en la comarca de la que originaria mi familia, convivir la más alta opulencia, con la miseria más espantosa. Todos los días veo gente pidiendo limosna en la calle. Todos los días veo niños de la calle, niños de todas las edades creciendo en las peores circunstancias. Leo, estudio casos como el de "Casitas del Sur", las muertas de Juárez, del Estado de México, de Baja California", por sólo mencionar algunos.
Luego escucho el cinismo de los gobernantes. Escucho las mentiras y las advertencias de mano dura. Me siento enferma, indignada, humillada y ofendida. ¿Por qué los analistas no pueden ver eso? ¿Por qué si yo, desde mi cómoda capa media me siento ofendida por la clase dominante, los analistas no pueden comprender cómo se deben sentir los más de 50 millones de pobres de este país?
Escribo estas líneas y sé que me debo escuchar cursi, ridícula,"pasada de moda". Pero no puedo entender ningún análisis que no parta de que este país, esta forma de sociedad, encumbrada por gobernantes que desprecian al pueblo mexicano, es un recordatorio intermitente de la miseria en la que viven cada vez más un mayor número de mexicanos. Sería ilusorio pensar que nada ni nadie se va levantar en desacuerdo. Sería contra la naturaleza del hombre. Y qué bueno que así es.
viernes, 2 de octubre de 2009
Ramsés
Ramsés Villarreal Gómez fue detenido por elementos de la Procuraduría General de la República por la tarde del miércoles 30 de octubre. Lo acusan de ser uno de los responsables de la ola de explosiones que se han realizado en la Ciudad de México en las últimas semanas.
De acuerdo con la información que la PGR ha vertido a la prensa, la identificación se realizó a partir del estudio antropométrico de uno de los videos de los bancos en los que, en semanas anteriores, grupos que se han denominado ecoanarquistas hicieron estallar tanques de gas y cuetes tipo garras de tigre.
La identificación sería similar a la que se hizo en su momento con el subcomandante Marcos: sobreponer una fotografía de Sebastián Guillén sobre el encapuchado. Los amigos y compañeros de la UNAM de Ramsés aseguran que durante las primeras diez horas de interrogatorio, a Ramsés se le presionó para que se pusiera una capucha. También, dijeron, se le ofreció que "entregara" a alguien; y entonces quedaría en calidad de "testigo protegido".
Sus amigos cuestionan cómo, a partir de un nebuloso video, las autoridades federales lograron sobreponer una fotografía del joven de 27 años y realizar una identificación positiva. Más aún, cómo logró coincidir la figura robusta (algunos de sus conocidos dijeron: es grandote y medio gordito) con la de los muchachos delgados que fueron captados por las cámaras de los bancos.
Ramsés Villarreal Gómez es un chavo ultroso de cepa, que reivindica la "acción directa" (es decir, enfrentarse a la policía en las marchas, por ejemplo). Desde la huelga de la UNAM en 1999 estuvo participando en el ala radical. Su ideología concuerda con la de grupos de corte anarquista. Sin embargo, los comunicados que fueron dejados en los lugares de los hechos y los grupos anarquistas que reivindicaron las acciones fueron muy claros en una ideología vegana, de protección a los animales, especista.
Ni Ramsés ni sus compañeros durante la huelga, ni su accionar durante el movimiento de la APPO en 2006 tienen un discurso vegano especista. Por el contrario, no puedo imaginarme a la ultra de la UNAM (algunos los llaman "bunga bunga") comiendo tofu...
Lo cierto es que a Ramsés, durante las marchas, la policía capitalina le ponía "marcaje personal": a él y a otros activistas radicales se les pegaban una línea de granaderos para evitar que hicieran enfrentamientos.
Algunos estudiantes en la UNAM piensan que las autoridades aprehendieron a Ramsés, más que por tener algún elemento en su contra, para cobrarse el 3 de febrero de 2000, en la Prepa 3 de la UNAM; las incontables "acciones directas" en cada marcha...
Habrá que ver. Por lo pronto, también llama la atención que la detención de Ramsés se haya dado dos días antes de la marcha del 2 de octubre, a la que , por cierto, --trascendió en diversos lugares--, el bloque negro (anarquistas) anunció que se participaría.
De acuerdo con la información que la PGR ha vertido a la prensa, la identificación se realizó a partir del estudio antropométrico de uno de los videos de los bancos en los que, en semanas anteriores, grupos que se han denominado ecoanarquistas hicieron estallar tanques de gas y cuetes tipo garras de tigre.
La identificación sería similar a la que se hizo en su momento con el subcomandante Marcos: sobreponer una fotografía de Sebastián Guillén sobre el encapuchado. Los amigos y compañeros de la UNAM de Ramsés aseguran que durante las primeras diez horas de interrogatorio, a Ramsés se le presionó para que se pusiera una capucha. También, dijeron, se le ofreció que "entregara" a alguien; y entonces quedaría en calidad de "testigo protegido".
Sus amigos cuestionan cómo, a partir de un nebuloso video, las autoridades federales lograron sobreponer una fotografía del joven de 27 años y realizar una identificación positiva. Más aún, cómo logró coincidir la figura robusta (algunos de sus conocidos dijeron: es grandote y medio gordito) con la de los muchachos delgados que fueron captados por las cámaras de los bancos.
Ramsés Villarreal Gómez es un chavo ultroso de cepa, que reivindica la "acción directa" (es decir, enfrentarse a la policía en las marchas, por ejemplo). Desde la huelga de la UNAM en 1999 estuvo participando en el ala radical. Su ideología concuerda con la de grupos de corte anarquista. Sin embargo, los comunicados que fueron dejados en los lugares de los hechos y los grupos anarquistas que reivindicaron las acciones fueron muy claros en una ideología vegana, de protección a los animales, especista.
Ni Ramsés ni sus compañeros durante la huelga, ni su accionar durante el movimiento de la APPO en 2006 tienen un discurso vegano especista. Por el contrario, no puedo imaginarme a la ultra de la UNAM (algunos los llaman "bunga bunga") comiendo tofu...
Lo cierto es que a Ramsés, durante las marchas, la policía capitalina le ponía "marcaje personal": a él y a otros activistas radicales se les pegaban una línea de granaderos para evitar que hicieran enfrentamientos.
Algunos estudiantes en la UNAM piensan que las autoridades aprehendieron a Ramsés, más que por tener algún elemento en su contra, para cobrarse el 3 de febrero de 2000, en la Prepa 3 de la UNAM; las incontables "acciones directas" en cada marcha...
Habrá que ver. Por lo pronto, también llama la atención que la detención de Ramsés se haya dado dos días antes de la marcha del 2 de octubre, a la que , por cierto, --trascendió en diversos lugares--, el bloque negro (anarquistas) anunció que se participaría.
jueves, 1 de octubre de 2009
Otro revés para la PGR en el caso Brad Will
La Procuraduría General de la República (PGR) sufrió otro revés en el caso de Brad Will, cuando un juez federal determinó que el llamado “testigo clave” de la PGR no podía identificar al responsable del asesinato. Más aún, determinó que ningún miembro de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) estaba armado cerca del estadunidense al momento del disparo.
La PGR acusó a Juan Manuel Martínez Moreno del homicidio del periodista el 27 de octubre de 2006. Sin embargo, dio a conocer su abogado defensor, Gilberto López, el juez cuarto de lo penal, con sede en Oaxaca, certificó que Karol Iván Llescas, “el testigo de la PGR, no pudo haber visto quién accionó el arma que privó de la vida a Brad Will”.
El martes pasado “a las 11:00 am, se señaló para que tuviera lugar la diligencia de interrogatorio al testigo de la PGR, Karol Ivan Llescas Resendiz, quien el 27 de octubre de 2006 era camarógrafo de Televisa. Y después de 12 horas que duró la diligencia, en donde también se realizó una inspección ocular a los DVDs de Televisa y al video póstumo de Brad Will, se certificó que el testigo de la PGR no pudo haber visto quién accionó el arma que privó de la vida a Brad Will”.
Karol Iván Llescas fue señalado como el testigo clave de la PGR en diversas ocasiones. A pesar de que en interrogatorios anteriores siempre señaló que nunca vio al asesino, esta determinación del juez es contundente.
Lo que es más importante, el juez cuarto de lo penal con sede en Oaxaca, Luis Salvador Cordero, “certificó que ninguno de los que estaban frente a la cámara de Will portaba armas de fuego”.
En semanas anteriores, la PGR sufrió otro revés, cuando una juez desechó una pericial humana de la Procuraduría, debido a que fue presentada de forma extemporánea.
La PGR impugnó la determinación de la juez, por lo que esto habrá de resolverse en los próximos días. A partir de esto, la juez 15 de distrito con sede en Oaxaca, Rosa Iliana Noriega Pérez, resolverá si otorga o no el amparo solicitado por la defensa de Juan Manuel Martínez Moreno.
Publicado en El Periódico el jueves 1 de octubre
La PGR acusó a Juan Manuel Martínez Moreno del homicidio del periodista el 27 de octubre de 2006. Sin embargo, dio a conocer su abogado defensor, Gilberto López, el juez cuarto de lo penal, con sede en Oaxaca, certificó que Karol Iván Llescas, “el testigo de la PGR, no pudo haber visto quién accionó el arma que privó de la vida a Brad Will”.
El martes pasado “a las 11:00 am, se señaló para que tuviera lugar la diligencia de interrogatorio al testigo de la PGR, Karol Ivan Llescas Resendiz, quien el 27 de octubre de 2006 era camarógrafo de Televisa. Y después de 12 horas que duró la diligencia, en donde también se realizó una inspección ocular a los DVDs de Televisa y al video póstumo de Brad Will, se certificó que el testigo de la PGR no pudo haber visto quién accionó el arma que privó de la vida a Brad Will”.
Karol Iván Llescas fue señalado como el testigo clave de la PGR en diversas ocasiones. A pesar de que en interrogatorios anteriores siempre señaló que nunca vio al asesino, esta determinación del juez es contundente.
Lo que es más importante, el juez cuarto de lo penal con sede en Oaxaca, Luis Salvador Cordero, “certificó que ninguno de los que estaban frente a la cámara de Will portaba armas de fuego”.
En semanas anteriores, la PGR sufrió otro revés, cuando una juez desechó una pericial humana de la Procuraduría, debido a que fue presentada de forma extemporánea.
La PGR impugnó la determinación de la juez, por lo que esto habrá de resolverse en los próximos días. A partir de esto, la juez 15 de distrito con sede en Oaxaca, Rosa Iliana Noriega Pérez, resolverá si otorga o no el amparo solicitado por la defensa de Juan Manuel Martínez Moreno.
Publicado en El Periódico el jueves 1 de octubre
lunes, 28 de septiembre de 2009
aNArKIstaS (¿pequeñoburgueses?) de calle y de bombas

Me encontré a unos voceadores de "La revancha del Ahuizote", periódico del Proyecto Anarquista Metropolitano , en la marcha por el 49 Aniversario de la nacionalización de la industria eléctrica, convocada por el SME.
De alrededor de 20 años, no eran punks. Vestían como cualquier joven, tal vez inclinados a colores (o ausencia de) como grises y negro.
La pregunta era ineludible: ¿qué opinan de los ecoanarquistas que andan poniendo petardos? Uno de ellos me respondió, con semblante serio, quizá midiendo sus palabras, y aclarando de antemano que sólo podía hablar a título personal. Dijo que le parecían unos "pequeñoburgueses". Todo movimiento que se concentra en un solo fenómeno, como el feminismo, el ecologismo, etcétera, sólo divide al movimiento de masas.
Bueno, el dije, pero otros que están poniendo bombas son unos llamados "Práxedis Guerrero", y ésos se escuchan más teóricos. El joven respondió, de nuevo serio, "yo, en lo personal, no creo que ésa sea la forma. No ahora, por lo menos".
Más tarde, me los volví a encontrar, descansando, después de haber voceado su publicación entre las huestes del SME. "¿Cómo les fue?", pregunté. Uno de ellos, más sonriente, me dijo: "ya sabes como son los sindicatos".
La verdad, no entendí a ciencia cierta a qué se refería. ¿Cómo son los sindicatos?, ¿difíciles, demasiado metidos en sus propios intereses? Anarquistas de vieja escuela, pensé. Aquellos que, como los internacionalistas, buscan llegar o acercarse a las masas, penetrar las organizaciones, sindicatos, para crear conciencia de clase, educación, propiciar así la emancipación...
Revisé su publicación. Entre los artículos, existía un análisis del golpe de Estado en Honduras titulado: "Honduras: 'golpe de Estado', pero ni un golpe al Estado" (En profunda alusión al objetivo del anarquismo: terminar con el Estado y crear una sociedad de hombres libres y comprometidos). También había una crítica a la forma en que se conmemora la matanza del 2 de octubre casi "divinizándolo". Interesante, pensé. Sobre todo después de que durante la última conmemoración, los sobrevivientes del 2 de octubre decidieron realizar una marcha aparte. Debo confesar que comparto un poco de esa caracterísitca del anarquista, que me hace desapegarme e incluso repudiar todo aquello que huela a encumbramiento de algo o alguien. También venía una crítica a la campaña del voto nulo, el cual, finalmente sirvió a los partidos de derecha.
Me hizo pensar: ¿será que los ecoanarquistas estarán más cerca de los movimientos de protección a los animales y al veganismo que al llamado anarquismo?
***
He recordado lo que me contó con algún miembro de "La revolución de la cuchara", sobre los grupos radicales. Esa plática se realizó en la azotea de la casa que los hare krisna tienen en el centro de la ciudad. En ese entonces los veganos radicales habían reivindicado una serie de amenazas de bomba a unos KFC en el Estado de México. Habrá sido el año de 2008.
Este chico (que poco o nada tiene que ver con el anarquismo, sino quiza más con el new age) me explicaba la importancia del vegetarianismo para acabar con el hambre. Decía que si los campos, destinados a alimentar reces que van a ser sacrificadas por su carne, se utilizaran para cultivar, por ejemplo, soya, el hambre en el mundo se acabaría.
En ese momento le pregunté sobre los radicales: las amenazas de bomba, los que de pronto destruyen una veterinaria o una tienda de pieles. Él me respondió que la comunidad vegetariana (una parte de ella vegana, que es más radical) y de protección a los animales es muy pequeñita en México. Muy, muy, muy pequeñita. Todos se conocen. Hay desdde los hare krisna, los radicales, hasta las señoras fresas de Las Lomas que recogen perros en la calle cuando los ven. Los radicales, dijo, no son muy queridos, y son más bien relegados en las reuniones, porque pueden afectar o poner en peligro a los otros, los que dan la cara.
Pienso, entonces: las células del Frente de Liberación Animal que reivindicaron explosiones en la Ciudad de México las últimas semanas, y las Células Práxedis Guerrero pueden estar en un limbo ideológico. Un punto intermedio entre la protección de animales y el veganismo y el anarquismo clásico. Cerca y lejos de ambos. Pero actúan de forma muy independiente.
Un punto más: las páginas de internet del Frente de Liberación Animal en español explican que cada célula es autónoma. Que la forma de entrar a ese grupo es formar tu propia célula y comenzar a actuar. no hay censo, no hay coordinación. Es una forma extrema de las organizaciones compartimentadas, ya que, por ejemplo, en la guerrilla, hay una persona que sirve de conexión entre una célula y otra. En este caso, parece ser que no...
*La imagen fue tomada de http://liberaciontotal.entodaspartes.net/
miércoles, 23 de septiembre de 2009
aNArKIstaS (crónicas de mi infancia marxista)

Mi acercamiento con el anarquismo en la infancia y adolescencia siempre estuvo sesgado. Para la niña de un padre que estudió en la Universidad Patricio Lumumba, en Moscú durante los años sesenta, hablar del anarquismo era hablar de niñerías. “El anarquismo”, decía mi papá, “es el cuento de hadas del socialismo”. El socialismo, entonces, era paso ineludible para llegar al edén que parecía ser el comunismo, momento en el que, por fin, el Estado ya no sería necesario. En ese comunismo los deseos de marxistas y anarquistas se verían cumplidos.
El anarquismo, decía mi papá, pretendía “saltarse” el paso por el socialismo y llegar a un comunismo sin antes haber construido las bases necesarias para que esa sociedad pudiera sostenerse.
***
Cuando estudiaba para mis exámenes extraordinarios en el Colegio de Ciencias y Humanidades, J. me ayudó a resolver una guía para el examen de historia de México. Leímos sobre Ricardo Flores Magón. Tuvimos una discusión seria porque yo lo ataqué cuando empezó a hablar elogiosamente de Flores Magón. Fue mi culpa. Con soberbia, le dije, jamás sin reflexionar o siquiera estudiar sobre el anarquismo, que éste era el “cuento de hadas” del socialismo.
Pasé mi examen extraordinario gracias a la guía resuelta por J.
***
Fue hasta el segundo año en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, que en una clase sobre la guerra civil española, entendí la importancia y el alma que el pensamiento anarquista tiene en algunos países.
Guadalupe Ferrer, profesora de Historia y, en ese entonces directora de TV UNAM, acostumbraba exhibir películas para reforzar los periodos históricos que estudiábamos. Sobre la guerra civil, vimos una que relataba la manera en que los comunistas o aquellos cercanos a la Unión Soviética abandonaron a los anarquistas. Los dejaron solos por ser anarquistas.
En ese momento sentí un poco de vergüenza de mi herencia familiar, profundamente ortodoxa, pro soviética. Después de todo, los rusos no eran los héroes. Eran responsables, en gran medida, de las décadas en las que España estuvo bajo la dictadura de Franco.
También aprendí que el pueblo español (sobre todo el rural) tiene una natural inclinación hacia el anarquismo, pensamiento que, a diferencia del que promulgaban los marxistas ortodoxos en entonces, ponía énfasis en que la liberación de un pueblo debe hacerse por el pueblo mismo. Y para ello la labor del activista es de educación.
Por ese entonces me enamoré de una frase de Bakunin: "Libertad sin socialismo es privilegio, injusticia; Socialismo sin libertad es esclavitud y brutalidad".
¿Qué pasó con esos anarquistas españoles? Algunos llegaron a México y trajeron sus ideas que encontraron eco en el anarquismo que planteaban personajes como Flores Magón, y que retomaban el comunismo en el que vivían algunos grupos originarios en México antes de la llegada de los españoles. Se conjugó con un anarquismo comunitario, rural, horizontal.
Uno de eso refugiados españoles fundó una biblioteca de estudios anarquistas situada cerca del metro Balderas.
Después de revisar el periodo de la guerra civil español decidí ir a la biblioteca de la que ya me habían hablado mucho. Pero cuando llegué, el exiliado español ya había muerto.
Pero en la biblioteca había cientos de pasquines, folletitos, revistas de todos los países que hablaban sobre anarquismo. Ya no era el anarquismo teórico de Bakunin o el discurso de búsqueda de la educación para la emancipación del pueblo que, por ejemplo, exponía Ricardo Flores Magón (al cual, después de haber superado mi propio cuento de hadas del socialismo, admiro profundamente), sino era este anarquismo que busca su estética en los picos y botas del punk inglés, que escucha el punk desenfrenado de The Clash, hasta llegar al punk español. Era un anarquismo muy joven, muy rabioso, muy adolescente. A veces, la mayoría de las veces, muy drogo, muy atascado, muy iletrado.
Hace unos días pregunté por la biblioteca. Ya no existe. Pero ese anarquismo sigue vivo, ahora mezclado (a veces contaminado) con una sensibilidad muy especial en torno a los problemas ecológicos. A veces, ese anarquismo desaparece y sólo queda un referente. Lo que queda es más cercano a los personajes que se plantean en la película 12 monos.
De nuevo, puedo escuchar a mi padre diciendo que aquí el problema es la falta de educación y formación de las personas. Que si hay una educación marxista sólida, no se deben caer en errores como ése.
Hace unas tres o cuatro semanas, cada martes específicamente (como Fabiola Cancino me hizo notar), hay una explosión en la Ciudad de México. Las acciones no han sido reivindicadas por grupos armados de corte marxista, sino por diferentes células de anarquistas ecologistas. Un grupo en especial (llamado Práxedis Guerrero) parece tener un discurso más estudiado, más cercano a una teoría clásica del anarquismo.
Dice A. Jiménez que se la están jugando. Lofredo dice en su Postada que "esta vertiente insurreccional del anarquismo todavía debe demostrar su carácter revolucionario que con la exclusiva producción de nuevos sabotajes no alcanzará".
Otros dicen por ahí que, en la naturaleza del anarquismo, se encuentra su debilidad.
***
Esta naturaleza estaría definida porque aquellos que la abrazan son muy jóvenes, casi niños. Son, en su mayoría, muy pobres y han sido marginados de las oportunidades desde la infancia. Su reacción contra el sistema es más a flor de piel (por ello esta necesidad de hacer “acciones directas” constantes, como el enfrentamiento a policías). Cuando aseguran que el sistema los oprime, saben de lo que están hablando. No es sólo un discurso.
Tienen, por lo mismo debilidades orgánicas: son menos estudiados, por lo que sus acciones conllevan menos reflexión. Tan cerca de la calle, muchos de ellos estarán más cerca de la droga y del reventón que de la revolución, la creación y la emancipación.
Esta rabia (este amor y rabia) los vuelve sectarios y a la vez, son repudiados por el resto de la sociedad, incluso por muchos que deberían ser sus aliados naturales.
Sin embargo, esa misma cualidad los hace profundamente sensibles a la realidad. Estos martes explosivos parecen ser un recordatorio (como alarma de reloj) de que las cosas en el país no están nada bien.
***
Pasé por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Algunos simpatizantes del anarco veganismo ni siquiera creían que fueran verdaderos anarquistas los que harían atentados. Dicen que los protectores de animales son siempre muy pacíficos. La otra gran debilidad, el grueso de los chavos no lee.
*La biblioteca todavía existe. Pero se encuentra archivada, en búsqueda de capital para rentar un nuevo local...
Bombazos DF y Guadalajara (sobre la fiebre eco anarquista)
En la madrugada del martes se registraron dos explosiones en contra de dos sucursales bancarias en el DF. Una tercera explosión se realizó en Guadalajara, en contra de unos laboratorios. Este último fue reivindicado por el Frente de Liberación Animal (FLA).
Si las explosiones de la ciudad de México son reivindicadas por algún grupo anarquista se trataría de la quinta y sexta acción de este tipo en las últimas semanas en la ciudad.
Por su parte, el FLA dijo en un comunicado que “nuestra célula… se solidarizó con los ataques explosivos del DF”. Decidió reivindicar un ataque en contra de una empresa que utiliza a animales inocentes para torturarlos y esclavizarlos haciendo tratados con HLS! (SIC)”.
En el DF, la primera explosión ocurrió alrededor de las 3:00 horas en la sucursal de Banorte en avenida Cuauhtémoc y Pedro Romero de Terreros, colonia Narvarte. La segunda se registró cerca de las 4:00 horas, en una sucursal de BBVA Bancomer entre Boulevar Puerto Aéreo y Aviación Civil.
En entrevista con Carmen Aristegui, el procurador capitalino Miguel Ángel Mancera dijo que no hay elementos para vincular estos inicdentes con los anteriores.
Anarquismo
No todos los anarquismos son iguales. Hasta ahora, los que han reivindicado las acciones recientes, han demostrado ser cercanos al veganismo y a la protección de los animales.
La comunidad anarka o anarquista, precisamente por ser ecléctica, es difusa. El Hock, un joven que vende pasquines anarquistas en CU, explica que, aunque no sabe quién puede estar detrás de los hechos recientes, este tipo de acciones son simbólicas: se atenta contra símbolos (los bancos, las tiendas, las cadenas de comida en casos anteriores). Esto es muy diferente, por ejemplo, de las explosiones de Pemex, reivindicadas por el EPR, donde el objetivo fue también realizar un boicot a la paraestatal.
En México, de la enorme diversidad de corrientes anarquistas, los más activos son los anarco–comunistas–libertarios: “Los que estuvieron en Cancún, en Guadalajara”, dice El Hock.
– ¿En la comunidad anarquista se ha discutido el tema de las recientes explosiones?
– Se habla, pero no se discute a fondo.
– ¿No temen más represión a los anarquistas, debido a estas acciones?
– Independientemente de eso siempre hay represión. En muchos casos, a los anarquistas que deciden expresarlo con su forma de vestir, no los dejan ni siquiera llegar a las marchas, los encierran primero.
Si las explosiones de la ciudad de México son reivindicadas por algún grupo anarquista se trataría de la quinta y sexta acción de este tipo en las últimas semanas en la ciudad.
Por su parte, el FLA dijo en un comunicado que “nuestra célula… se solidarizó con los ataques explosivos del DF”. Decidió reivindicar un ataque en contra de una empresa que utiliza a animales inocentes para torturarlos y esclavizarlos haciendo tratados con HLS! (SIC)”.
En el DF, la primera explosión ocurrió alrededor de las 3:00 horas en la sucursal de Banorte en avenida Cuauhtémoc y Pedro Romero de Terreros, colonia Narvarte. La segunda se registró cerca de las 4:00 horas, en una sucursal de BBVA Bancomer entre Boulevar Puerto Aéreo y Aviación Civil.
En entrevista con Carmen Aristegui, el procurador capitalino Miguel Ángel Mancera dijo que no hay elementos para vincular estos inicdentes con los anteriores.
Anarquismo
No todos los anarquismos son iguales. Hasta ahora, los que han reivindicado las acciones recientes, han demostrado ser cercanos al veganismo y a la protección de los animales.
La comunidad anarka o anarquista, precisamente por ser ecléctica, es difusa. El Hock, un joven que vende pasquines anarquistas en CU, explica que, aunque no sabe quién puede estar detrás de los hechos recientes, este tipo de acciones son simbólicas: se atenta contra símbolos (los bancos, las tiendas, las cadenas de comida en casos anteriores). Esto es muy diferente, por ejemplo, de las explosiones de Pemex, reivindicadas por el EPR, donde el objetivo fue también realizar un boicot a la paraestatal.
En México, de la enorme diversidad de corrientes anarquistas, los más activos son los anarco–comunistas–libertarios: “Los que estuvieron en Cancún, en Guadalajara”, dice El Hock.
– ¿En la comunidad anarquista se ha discutido el tema de las recientes explosiones?
– Se habla, pero no se discute a fondo.
– ¿No temen más represión a los anarquistas, debido a estas acciones?
– Independientemente de eso siempre hay represión. En muchos casos, a los anarquistas que deciden expresarlo con su forma de vestir, no los dejan ni siquiera llegar a las marchas, los encierran primero.
martes, 15 de septiembre de 2009
Los otros niños de Casitas del Sur
Lydiette Carrión
Ciudad de México
* Una versión resumida de este trabajo fue publicado en El Periódico el lunes 14 de septiembre de 2009.
Entrevistas a varios familiares de niños que estuvieron en Casitas del Sur documentan que muchos menores nunca fueron a la escuela mientras estuvieron en el albergue y desatendieron sus necesidades médicas.
Los testimonios también relatan cómo en las semanas previas al cateo de enero de 2009, trasladaban a los niños de una casa a la otra, de un albergue a otro. La última vez que vieron a los niños Cuadrilla Trejo fue cerca de Six Flags. Los trabajadores los bajaron del camión del albergue y se internaron en las colonias cercanas a la Pichacho Ajusco caminando… de los Cuadrilla Trejo, han explicado familiares en varias ocasiones, la policía no tiene ningún indicio.
LOS NIÑOS BAUTISTA
El señor Bautista tiene tres hijos que estuvieron en Casitas del Sur, desde 2005, hasta el día en que la procuraduría capitalina realizó el cateo. Le cuesta trabajo creer que Casco Majalca estuviera involucrada en la desaparición de 11 niños, ya que era muy amable. Incluso, una vez fue a África por dos meses, para ayudar a los niños de allá.
Pero sus hijos le han relatado cómo en las semanas anteriores al cateo, los niños eran trasladados a diversos lugares: los llevaban “a paseos en la playa”; pasaban varios días en casas de empleados de Casitas del Sur; llegaban personas desconocidas al albergue.
Para el señor Bautista, las cosas se empezaron a descomponer cuando Elvira Casco Majalca dejó de estar a cargo del lugar.
El señor Bautista accede a una entrevista, a condición de que sólo publique sus apellidos, y no mencione el nombre de sus hijos. La entrevista se realiza en un Vips cerca del metro Chilpancingo. Es un hombre todavía joven, con una voz baja, por momentos, casi inaudible.
Cuando se separó de su esposa, el señor Bautista se vio con tres hijos –un bebé de un año y meses, una niña de cinco y un niño de siete años-. Y comenzó el peregrinar en instituciones para que lo apoyaran.
“Levanté el acta de abandono de hogar, y nunca me hicieron caso en la Procuraduría capitalina. En la procuraduría, le dijeron: ‘la señora está dejando a sus hijos con usted, así que eso no es abandono de hogar’. Y así, chequé en otras casas hasta que llegué a la Casita del Sur”.
“Yo los veía cada fin de semana, todos los sábados de cinco a seis”, dice y asegura que sus hijos estuvieron felices ahí.
Por eso, cuando pregunta si es cierto que ahora Casco Majalca está presa por el delito de tráfico de menores, su rostro muestra una mezcla de consternación e incredulidad.
“Yo les preguntaba que cómo se sentían, si no les pegaban”, y ellos, dice, aseguraban que no.
Pero, explica, sí había castigos si se portaban mal. “Los paraban, castigados con un letrero [que decía por qué lo habían castigado. Por ejemplo]: ‘por faltarle el respeto a la maestra’”.
Una vez, recibió un reporte, porque su hijo fue grosero con una maestra. A las maestras en el lugar las llamaban “mamá”, explica. Le preguntó a su hijo por qué había sido grosero, y éste nunca le contestó. “Nunca habló al respecto. Dejó pasar como un mes”, y durante todo ese mes estuvo castigado. Y por eso no tenía visitas. Al final decidió hablar y aceptó que había sido grosero.
INEXISTENCIA ESCOLAR
Hasta hace unos meses recuperó a sus hijos. Pero de la documentación que entregó cuando ingresó a sus hijos a Casitas –actas de nacimiento, comprobantes de estudio, cartilla de vacunación—no volvió a ver nada.
“Fui a la central de la SEP en Iztapalapa, en Xochimilco… nada. Actualmente, en el nuevo albergue en el que se encuentran sus hijos, les harán un examen de colocación. Es como si sus hijos nunca hubieran ido a la escuela los últimos cinco años.
--¿Usted vio alguna vez los comprobantes escolares de los niños mientras estuvieron ahí?
--Daban una explicación de cómo iban los niños. Las niñas pasaban las boletas; las mostraban y las recogían de nuevo-- Dice que no recuerda si las boletas eran de la SEP o de otra institución.
--En la procuraduría, ¿qué les dijeron de los papeles?
--Nada.
El señor Bautista explica que antes de que ocurriera el cateo, alrededor de mediados de 2008, Elvira Casco Majalca se fue de ahí. A la persona que estaba encargada, le preguntaba por la directora y ella me decía que estaba enferma.
El señor Bautista procura ser mesurado en sus comentarios. Pero de pronto exclama. “No sé de qué manera los tenían callados. Si por medio de amenazas o qué”. Casi inmediatamente corrige: “Pero a mí sí me tienen confianza. Pero en la Procuraduría no hablan”.
Los tres hijos del señor Bautista fueron retenidos en el DIF nacional por casi dos meses después del cateo en Casitas del Sur. “Me los entregaron como si fueran pordioseros… mugrositos, sin bañarlos. Todo ese tiempo además, estuvieron separados.
--¿Qué hay de Ilse Michel?
--Mi niña me decía que llegó a conocerla, pero que de repente los separaban, que luego, durante los últimos meses, los andaban escondiendo.
“Derechos humanos, la procuraduría ya andaban tras de ellos. Entonces había ocasiones que se iban a la casa de unos de los que trabajaban ahí, por días. A veces se iban a paseos a la playa, y después los llevaban a la casa de un maestro”.
“Los andaban escondiendo. Eso me decía mi niña. Que [hacían esto] porque había polis. Entonces, pues ya sabían que habían descubierto algo”.
También llegaba gente del Walmart a darles regalos. “Pero eso está bien, ¿no?, que los ayudaran”.
Aunque su hija también le contó que de pronto llegaba “gente que no conocían”. Y que a sus hijos nunca los dejaban ver qué pasaba con esas personas o con qué niños estaban.
Quizá, explica, porque él estaba al tanto de sus hijos; porque la relación era buena. “Quizá yo estuve al pendiente. Y también ayudé económicamente”.
--¿Pero qué hay de los niños desaparecidos?—insiste la reportera.
El rostro del señor Bautista adopta una expresión confidencial. Dice: los tienen los propios empleados de Casitas. Mira, si te llevas a un niño, con todos sus papeles, ni siquiera lo tienes que sacar del país o la ciudad, lo cambias de colonia, ¿quién se va a dar cuenta?
LOS NIÑOS BELLO AZAMAR
Mayte Bello Azamar y su esposo Gabriel Ortiz se quedaron a cargo de tres de hijos de su hermana (dos niñas de ocho y trece), y un niño (de seis) que vivieron por cinco años en Casitas del Sur. Además la abuela (madre de Mayte) está a cargo de una niña más grande, llamada Susana.
En entrevista telefónica, se muestra renuente a hablar. Cuestiona: “¿qué gano al dar una entrevista?”. Ya bastante tiene con cuidar a sus sobrinos, además de sus propios hijos. Y además tiene que llevarlos al sicólogo de la PGJ, y ni siquiera le quieren dar cita por Xochimilco, sino que tiene que ir hasta Balderas y cruzar toda la ciudad.
--Pero, pues hay 11 niños desaparecidos.
--Sí-- admite. --Los niños...
Al final, accede a dar una entrevista telefónica. Y se explaya. Le gana la rabia.
“La más chiquita, de ocho años. Ella viene traumada. Ella llegó [al albergue] de tres años. Y sí las castigaban… Quisiera que me platicara bien, pero nada. Se agacha y se queda callada.
La más grande explica que “si no cantaban lo de su religión tenían que hacer planas [de escritura] de lo que tenían que cantar.
Mayte explica que ella y su esposo no tenían permiso de Casco Majalca para visitar a sus sobrinos, y sólo podían verlos la madre de ellos y su abuelo.
Pero una vez, hubo un problema con la mayor, Susana, ya que se quería escapar. (Mayte hace un paréntesis: “si hubieran estado bien, no se habría querido escapar, ¿no?) Entonces mandaron llamar a la familia para “tranquilizarla”, y como Mayte era la que vivía más cerca, llegó a Casitas del Sur, junto con su cuñado.
En la puerta tuvo un altercado con Casco Majalca, porque ésta calificó de “loca” a Susana. Por lo que Mayte ya no pudo pasar. Pero desde la puerta vio a los niños, que estaban “descalzos, flacos, con unas playeritas”.
La voz de Mayte Belloso cambia: “Mi hermana decía que estaban bien. Pero cada fin de año les decían [en el albergue] que sus hijas reprobaban.
“Elvira decía que sí las mandaban a la escuela. Pero en todos esos años nunca las mandaron a la escuela”. No hay registros ni en la SEP ni en ningún lado del historial escolar de sus sobrinas.
Actualmente la niña de 13 años está en cuarto de primaria. Y la de ocho, tiene el kinder. “Apenas si se sabe los colores”.
El enojo regresa a la señora Bello. Y dice: “Y ahora esto es mi responsabilidad”. Desde el 25 de junio, que está a cargo de sus sobrinas, ha pasado todo el tiempo tratando de buscarles escuela, de conseguir sus cartillas de vacunación, sus documentos. “Apenas si hay actas de nacimiento”.
Ciudad de México
* Una versión resumida de este trabajo fue publicado en El Periódico el lunes 14 de septiembre de 2009.
Entrevistas a varios familiares de niños que estuvieron en Casitas del Sur documentan que muchos menores nunca fueron a la escuela mientras estuvieron en el albergue y desatendieron sus necesidades médicas.
Los testimonios también relatan cómo en las semanas previas al cateo de enero de 2009, trasladaban a los niños de una casa a la otra, de un albergue a otro. La última vez que vieron a los niños Cuadrilla Trejo fue cerca de Six Flags. Los trabajadores los bajaron del camión del albergue y se internaron en las colonias cercanas a la Pichacho Ajusco caminando… de los Cuadrilla Trejo, han explicado familiares en varias ocasiones, la policía no tiene ningún indicio.
LOS NIÑOS BAUTISTA
El señor Bautista tiene tres hijos que estuvieron en Casitas del Sur, desde 2005, hasta el día en que la procuraduría capitalina realizó el cateo. Le cuesta trabajo creer que Casco Majalca estuviera involucrada en la desaparición de 11 niños, ya que era muy amable. Incluso, una vez fue a África por dos meses, para ayudar a los niños de allá.
Pero sus hijos le han relatado cómo en las semanas anteriores al cateo, los niños eran trasladados a diversos lugares: los llevaban “a paseos en la playa”; pasaban varios días en casas de empleados de Casitas del Sur; llegaban personas desconocidas al albergue.
Para el señor Bautista, las cosas se empezaron a descomponer cuando Elvira Casco Majalca dejó de estar a cargo del lugar.
El señor Bautista accede a una entrevista, a condición de que sólo publique sus apellidos, y no mencione el nombre de sus hijos. La entrevista se realiza en un Vips cerca del metro Chilpancingo. Es un hombre todavía joven, con una voz baja, por momentos, casi inaudible.
Cuando se separó de su esposa, el señor Bautista se vio con tres hijos –un bebé de un año y meses, una niña de cinco y un niño de siete años-. Y comenzó el peregrinar en instituciones para que lo apoyaran.
“Levanté el acta de abandono de hogar, y nunca me hicieron caso en la Procuraduría capitalina. En la procuraduría, le dijeron: ‘la señora está dejando a sus hijos con usted, así que eso no es abandono de hogar’. Y así, chequé en otras casas hasta que llegué a la Casita del Sur”.
“Yo los veía cada fin de semana, todos los sábados de cinco a seis”, dice y asegura que sus hijos estuvieron felices ahí.
Por eso, cuando pregunta si es cierto que ahora Casco Majalca está presa por el delito de tráfico de menores, su rostro muestra una mezcla de consternación e incredulidad.
“Yo les preguntaba que cómo se sentían, si no les pegaban”, y ellos, dice, aseguraban que no.
Pero, explica, sí había castigos si se portaban mal. “Los paraban, castigados con un letrero [que decía por qué lo habían castigado. Por ejemplo]: ‘por faltarle el respeto a la maestra’”.
Una vez, recibió un reporte, porque su hijo fue grosero con una maestra. A las maestras en el lugar las llamaban “mamá”, explica. Le preguntó a su hijo por qué había sido grosero, y éste nunca le contestó. “Nunca habló al respecto. Dejó pasar como un mes”, y durante todo ese mes estuvo castigado. Y por eso no tenía visitas. Al final decidió hablar y aceptó que había sido grosero.
INEXISTENCIA ESCOLAR
Hasta hace unos meses recuperó a sus hijos. Pero de la documentación que entregó cuando ingresó a sus hijos a Casitas –actas de nacimiento, comprobantes de estudio, cartilla de vacunación—no volvió a ver nada.
“Fui a la central de la SEP en Iztapalapa, en Xochimilco… nada. Actualmente, en el nuevo albergue en el que se encuentran sus hijos, les harán un examen de colocación. Es como si sus hijos nunca hubieran ido a la escuela los últimos cinco años.
--¿Usted vio alguna vez los comprobantes escolares de los niños mientras estuvieron ahí?
--Daban una explicación de cómo iban los niños. Las niñas pasaban las boletas; las mostraban y las recogían de nuevo-- Dice que no recuerda si las boletas eran de la SEP o de otra institución.
--En la procuraduría, ¿qué les dijeron de los papeles?
--Nada.
El señor Bautista explica que antes de que ocurriera el cateo, alrededor de mediados de 2008, Elvira Casco Majalca se fue de ahí. A la persona que estaba encargada, le preguntaba por la directora y ella me decía que estaba enferma.
El señor Bautista procura ser mesurado en sus comentarios. Pero de pronto exclama. “No sé de qué manera los tenían callados. Si por medio de amenazas o qué”. Casi inmediatamente corrige: “Pero a mí sí me tienen confianza. Pero en la Procuraduría no hablan”.
Los tres hijos del señor Bautista fueron retenidos en el DIF nacional por casi dos meses después del cateo en Casitas del Sur. “Me los entregaron como si fueran pordioseros… mugrositos, sin bañarlos. Todo ese tiempo además, estuvieron separados.
--¿Qué hay de Ilse Michel?
--Mi niña me decía que llegó a conocerla, pero que de repente los separaban, que luego, durante los últimos meses, los andaban escondiendo.
“Derechos humanos, la procuraduría ya andaban tras de ellos. Entonces había ocasiones que se iban a la casa de unos de los que trabajaban ahí, por días. A veces se iban a paseos a la playa, y después los llevaban a la casa de un maestro”.
“Los andaban escondiendo. Eso me decía mi niña. Que [hacían esto] porque había polis. Entonces, pues ya sabían que habían descubierto algo”.
También llegaba gente del Walmart a darles regalos. “Pero eso está bien, ¿no?, que los ayudaran”.
Aunque su hija también le contó que de pronto llegaba “gente que no conocían”. Y que a sus hijos nunca los dejaban ver qué pasaba con esas personas o con qué niños estaban.
Quizá, explica, porque él estaba al tanto de sus hijos; porque la relación era buena. “Quizá yo estuve al pendiente. Y también ayudé económicamente”.
--¿Pero qué hay de los niños desaparecidos?—insiste la reportera.
El rostro del señor Bautista adopta una expresión confidencial. Dice: los tienen los propios empleados de Casitas. Mira, si te llevas a un niño, con todos sus papeles, ni siquiera lo tienes que sacar del país o la ciudad, lo cambias de colonia, ¿quién se va a dar cuenta?
LOS NIÑOS BELLO AZAMAR
Mayte Bello Azamar y su esposo Gabriel Ortiz se quedaron a cargo de tres de hijos de su hermana (dos niñas de ocho y trece), y un niño (de seis) que vivieron por cinco años en Casitas del Sur. Además la abuela (madre de Mayte) está a cargo de una niña más grande, llamada Susana.
En entrevista telefónica, se muestra renuente a hablar. Cuestiona: “¿qué gano al dar una entrevista?”. Ya bastante tiene con cuidar a sus sobrinos, además de sus propios hijos. Y además tiene que llevarlos al sicólogo de la PGJ, y ni siquiera le quieren dar cita por Xochimilco, sino que tiene que ir hasta Balderas y cruzar toda la ciudad.
--Pero, pues hay 11 niños desaparecidos.
--Sí-- admite. --Los niños...
Al final, accede a dar una entrevista telefónica. Y se explaya. Le gana la rabia.
“La más chiquita, de ocho años. Ella viene traumada. Ella llegó [al albergue] de tres años. Y sí las castigaban… Quisiera que me platicara bien, pero nada. Se agacha y se queda callada.
La más grande explica que “si no cantaban lo de su religión tenían que hacer planas [de escritura] de lo que tenían que cantar.
Mayte explica que ella y su esposo no tenían permiso de Casco Majalca para visitar a sus sobrinos, y sólo podían verlos la madre de ellos y su abuelo.
Pero una vez, hubo un problema con la mayor, Susana, ya que se quería escapar. (Mayte hace un paréntesis: “si hubieran estado bien, no se habría querido escapar, ¿no?) Entonces mandaron llamar a la familia para “tranquilizarla”, y como Mayte era la que vivía más cerca, llegó a Casitas del Sur, junto con su cuñado.
En la puerta tuvo un altercado con Casco Majalca, porque ésta calificó de “loca” a Susana. Por lo que Mayte ya no pudo pasar. Pero desde la puerta vio a los niños, que estaban “descalzos, flacos, con unas playeritas”.
La voz de Mayte Belloso cambia: “Mi hermana decía que estaban bien. Pero cada fin de año les decían [en el albergue] que sus hijas reprobaban.
“Elvira decía que sí las mandaban a la escuela. Pero en todos esos años nunca las mandaron a la escuela”. No hay registros ni en la SEP ni en ningún lado del historial escolar de sus sobrinas.
Actualmente la niña de 13 años está en cuarto de primaria. Y la de ocho, tiene el kinder. “Apenas si se sabe los colores”.
El enojo regresa a la señora Bello. Y dice: “Y ahora esto es mi responsabilidad”. Desde el 25 de junio, que está a cargo de sus sobrinas, ha pasado todo el tiempo tratando de buscarles escuela, de conseguir sus cartillas de vacunación, sus documentos. “Apenas si hay actas de nacimiento”.
jueves, 10 de septiembre de 2009
Anarquistas "Práxedis G. Guerrero" reivindican atentado contra Renault
Lydiette Carrión
Las Células Autónomas de Revolución Inmediata: Práxedis G. Guerrero (CARI) reivindicaron el atentado contra una automotora Renault, donde estalló un artefacto con gas butano.
Éste sería el segundo grupo de corte anarquista que reivindica una acción así en las últimas dos semanas en la Ciudad de México.
En un comunicado, enviado a diversos sitios de internet, este grupo aseguró que es autónomo e independiente y se desvinculó de “vanguardias políticas anarquistas y el movimiento anarquista en general; los grupos de cruz negra anarquista y apoyo a presxs (SIC, presos o presas), que existen en México y el mundo; grupos o colectivos de actividad política civil; cualquier espacio cultural o político”.
En el texto, critica al gobierno de Marcelo Ebrard por “gastar mil millones de pesos en la remodelación del reclusorio norte. Con el único fin de albergar cada vez mas presxs producto de la brutal represión y la injusticia social”.
El pasado 1 de septiembre se registró un acto similar en un cajero de Bancomer situado la colonia Jardines del Ajusco, delegación Tlalpan, que ocasionó daños materiales cuantificados en 350 mil pesos. Sin embargo, la Células Autónomas de Revolución Inmediata no reivindicaron este atentado.
Por el contrario, en varios círculos se atribuyó esta acción a otro grupo, también de corte anarquista, llamado Frente Subversivo de Liberación Global, el cual, en su momento reivindicó otras acciones similares en el Distrito Federal.
Por otra parte, el comunicado enviado por las CARI mostró solidaridad con el movimiento anarquista internacional: “Ni un abuso más contra lxs presxs, ni una prisión mas en estén mundo, solidaridad activa y revolucionaria con lxs presxs políticxs y de conciencia (SIC)”.
“Solidaridad activa con : Amadeu casellas de España, Alex Osorio de Chile, Giannis Dimitrakis de Grecia, Daniele Casalini y Francesco Porcu de Italia, Marco Camenisch de Suiza, y con todxs lxs presxs políticxs de México y el mundo”.
“Abajo los muros de las prisiones. Fuego a las cárceles junto a lxs carcelxs también!, son parte de las consignas del grupo.
Publicado en El Periódico el jueves 10 de septiembre de 2009.
Más info en el post: "Los otros rebeldes".
Las Células Autónomas de Revolución Inmediata: Práxedis G. Guerrero (CARI) reivindicaron el atentado contra una automotora Renault, donde estalló un artefacto con gas butano.
Éste sería el segundo grupo de corte anarquista que reivindica una acción así en las últimas dos semanas en la Ciudad de México.
En un comunicado, enviado a diversos sitios de internet, este grupo aseguró que es autónomo e independiente y se desvinculó de “vanguardias políticas anarquistas y el movimiento anarquista en general; los grupos de cruz negra anarquista y apoyo a presxs (SIC, presos o presas), que existen en México y el mundo; grupos o colectivos de actividad política civil; cualquier espacio cultural o político”.
En el texto, critica al gobierno de Marcelo Ebrard por “gastar mil millones de pesos en la remodelación del reclusorio norte. Con el único fin de albergar cada vez mas presxs producto de la brutal represión y la injusticia social”.
El pasado 1 de septiembre se registró un acto similar en un cajero de Bancomer situado la colonia Jardines del Ajusco, delegación Tlalpan, que ocasionó daños materiales cuantificados en 350 mil pesos. Sin embargo, la Células Autónomas de Revolución Inmediata no reivindicaron este atentado.
Por el contrario, en varios círculos se atribuyó esta acción a otro grupo, también de corte anarquista, llamado Frente Subversivo de Liberación Global, el cual, en su momento reivindicó otras acciones similares en el Distrito Federal.
Por otra parte, el comunicado enviado por las CARI mostró solidaridad con el movimiento anarquista internacional: “Ni un abuso más contra lxs presxs, ni una prisión mas en estén mundo, solidaridad activa y revolucionaria con lxs presxs políticxs y de conciencia (SIC)”.
“Solidaridad activa con : Amadeu casellas de España, Alex Osorio de Chile, Giannis Dimitrakis de Grecia, Daniele Casalini y Francesco Porcu de Italia, Marco Camenisch de Suiza, y con todxs lxs presxs políticxs de México y el mundo”.
“Abajo los muros de las prisiones. Fuego a las cárceles junto a lxs carcelxs también!, son parte de las consignas del grupo.
Publicado en El Periódico el jueves 10 de septiembre de 2009.
Más info en el post: "Los otros rebeldes".
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martes, 1 de septiembre de 2009
Un jinete llamado muerte

En “El jinete llamado muerte”, el conflicto moral y religioso de la Rusia que describía Dostoyevsky en Crimen y castigo no termina. Por el contrario persiste en el naciente siglo XX, cuando una ola de atentados terroristas sacudió a esa nación.
La película se centra en la figura de Zhorhz, líder de una célula terrorista u “organización de combate” que está bajo las órdenes del Comité Central.
Su frustración por amar a Helene –una mujer casada—se vuelca en la obsesión por matar al príncipe. Mientras, comparte la vida con Erna, su eterna enamorada, quien le reprocha siempre, dulcemente, que no la ama.
“El jinete llamado muerte” ilustra ese Moscú de las primeras décadas del siglo XX: calles rumorosas y transitadas, donde conviven el ropaje de los mujiks (campesinos rusos), la última moda francesa y los trajes tradicionales rusos. Donde las mujeres nobles o aquellas que aspiran a un mejor lugar en la sociedad se saludan en francés.
La música pasa del Can Cán de los teatros de variedad al ballet del teatro Bolshói. La trama transita desde el amor y el desamor, al conflicto persistente de la Rusia prerrevolucionaria: el socialismo y sus medios; la opulencia y la miseria; el porqué de la rebelión.
Pero al arrastrar ese conflicto permanente y oscuro del alma rusa, la película lo hace con una fotografía colorida, y con una rapidez fílmica cercana de algún modo al género policiaco o thriller estadunidense. Agilidad que se agradece.
Este conflicto se devela cuando Iván, un joven obrero que decide participar en el atentado terrorista contra el príncipe, enfrenta a Zhorhz y le dice: “Si no estás dispuesto a dar tu alma –no sólo tu vida--, entonces no somos diferentes de Smerdiakov” --en alusión al villano de Crimen y Castigo.
Pero para otros, el terror, el ser terrorista no es una cuestión de honor. Valentín, otro terrorista, explica: “El terror es la victoria de la persona contra el Estado”.
El jinete llamado muerte
2004, formato convencional, 106 min.
Director: Karén Shajnazarov
Guión: ALexandr Borodiniasky, Karén Shajnazarov
Publicado en El Periódico, lunes 30 de agosto 2009.
domingo, 30 de agosto de 2009
Ven y mira II, balas de verdad (crónicas de una infancia marxista)

Ven y mira, además de ser una excelente película y un testimonio de cómo percibió la Unión Soviética su papel en la segunda guerra mundial, también es un anecdotario de una forma diferente y descabellada de hacer cine. Diferente, al menos, de cómo la realizamos desde occidente, bajo una tradición hollywoodesca.
La premisa es simple y poderosa: un niño se une a las milicias que combaten la entrada del ejército nazi en una región de Bielorrusia. Su mirada infantil va conociendo todas las atrocidades de los nazis, las traiciones de algunos de sus compañeros, el dolor de la guerra.
Pero, según el kit de prensa que Mosfilm difundió para promocionar la primera semana de cine ruso en México, se usaron municiones reales (además de uniformes reales, por supuesto). “El actor Aleksei Kravchenko ha descrito en entrevistas balas pasando cerca de 10 centímetros por encima de su cabeza”.
Me pregunto qué necesidad tenían de filmar con balas de verdad. ¿Sería acaso convocar la (bienllamada) ruleta rusa?
Gran película, caray. Gran película. Con esta información se confirma que aquello que hace única a la cultura rusa es tener un pie en Oriente, y esa cercanía es interpretada o acercada a Occidente. ¿Si no, de qué otra forma se puede justificar la utilización de municiones reales? Si de acuerdo con los realizadores de cine mexicanos, la bala verdadera se escucha falsa en las películas…
La trivia de "Ven y mira continúa.
Haciendo honor a la experimentación síquica y paranormal que la Unión Soviética realizaba en los años setenta (aunque la película es ochentera), el director tenía previsto que Aleksei Kravchenko, el protagonista (quien en ese momento era menor de edad), fuera hipnotizado por un psicoterapeuta durante los más terribles escenas de violencia, para que no se afectara “su joven mente. Sin embargo Kravchenko resultó no ser susceptibles a la hipnosis y tuvo que fingir todo el camino” (SIC).
Me pregunto si al preocuparse por el bienestar de la joven mente de Kravchenko, a los realizadores no les preocupó su bienestar físico al usar las mentadas balas de verdad.. pero en fin..
Finalmente, el nombre original de la película que suponía tener era “Maten a Hitler”. El nombre tuvo que ser cambiado porque no se consideró “apropiado” en ese momento.
Ver también: Ven y mira
El Centro Histórico, Slim y El Santo

A mí me cuesta trabajo pensar en el Centro Histórico que imagina Carlos Slim, porque conocí sus rincones sombreados. No los más oscuros, pero sí los suficientes para darme cuenta que en México hay realidades fantasmales.
Llegué a entrar a la pirámide oculta en el sótano de la calle de Argentina, abrazada por la humedad del sótano de la enorme casona colonial.
Conocí algún taller de costureras en las calles que están detrás de Catedral. Talleres donde las mujeres sólo hablaban náhuatl u otra lengua extraña para mí, y para acompletar el gasto, servían comidas corridas a los artesanos que ponían sus puestos junto a la pirámide del sol. Ahora, ahí se encuentran antros de moda, o centros culturales.
También entré a los hostales para extranjeros mochileros en la calle de Ururguay. Paraísos para crear paraísos artificiales, en los que puedes pagar por noche y fumar marihuana.
Y también conocí sus burbujas del tiempo.
La primera vez que las descubrí, estaba en la Academia de San Carlos. Era principios de 2002. Había sido casi imposible caminar dos cuadras, desde la cantina El Nivel hasta la puerta de la academia, porque el ambulantaje estaba en su momento más crítico. Ya estaban colocados los vendedores de nuevo, a pesar de que la calle todavía olía a gas pimienta del enfrentamiento con la policía, dos horas antes.
Crucé el patio de San Carlos. Era imposible concebir esa paz, la humedad y frescura del aire, la forma en que la luz iluminaba el sitio a tan sólo una puerta de la calle, la gente, los gritos, el gas pimienta, el olor de alcantarilla.
Cuando llegué al salón, descubrí que ese día no habría clases. Sin nada que hacer, subí a la azotea. Y ahí fue cuando comprendí el filo en que se mueven las dualidades del centro.
Se revelaban, pintadas de oro y sangre por el sol, las azoteas y las cúpulas de los palacios, las casonas, las mansiones heredadas de la época de la plata en la Colonia.
El ruido de la calle apenas llegaba. Pero si uno se asomaba hacia abajo, era alucinante. Como hormigas se veían los cientos de vendedores ambulantes y sus clientes retacando las calles, casi escalándolas para conseguir un poco más de piso. Las calles que se extendían rumbo a La Merced estaban dejadas a su suerte. Las casas del siglo XVIII y XIX, acondicionadas como bodegas, cayéndose a pedazos.
Bajé la escalera y fui a visitar a un amigo que se encontraba en el taller de grabado. Por esas fechas estaba realizando una serie del luchador El Santo peleando contra demonios.
En ese entonces el Santo cobraba fuerza de nuevo entre el radical chic mexicano. Ahora, el Sears ha puesto a la venta una marca de ropa con motivos de El Santo. En la Condesa hay una tienda exclusiva del Santo.
En 2002, Carlos Slim, que entonces figuraba entre los diez más ricos del mundo cabildeó con el gobierno de la Ciudad de México para rescatar el Centro Histórico.
Entre todos crearon una Fundación que pretende convertir el primer cuadro de la Ciudad de México en una zona de alta plusvalía.
En una primera etapa --que en la actualidad ha sido concluida-- el proyecto incluye el espacio comprendido entre las calles de Moneda y Eje Central y desde la Catedral hasta llegar a Izazaga. También incluye la Alameda Central.
Se trataba de limpiar, remodelar el centro histórico; acondicionar los edificios con valor histórico y ofrecerlos como oficinas de lujo o departamentos tipo loft. Actualmente, muchos de estos espacios se rentan o venden en dólares. Obviamente, los indeseables también tendrían que irse: niños de la calle, prostitutas, indigentes.
El GDF, gobernado por la izquierda y Carlos Slim pusieron manos a la obra.
La tarea era colosal. Actualmente, las organizaciones no gubernamentales se quejan de que existe una política de “limpieza social”: la policía hostiga hasta el cansancio a los niños y jóvenes en situación de calle del centro histórico y Garibaldi.
Entonces, las familias pobres, los llamados lúmpenes por Marx (vendedores, albañiles, el caquito del barrio, las familias de seis amontonados en un cuartito) que habían habitado el Centro cuando nadie quería vivir ahí fueron sustituidos por: estudiantes universitarios y extranjeros, parejas de profesionistas sin hijos, artistas plásticos, escritores.
A muchos de ellos les gusta El Santo. Los viernes por la tarde, van a las luchas. Le van a los rudos, y a Los Perros del Mal. Algunos no saben que los Perros del Mal, como toda la Lucha Libre en México, es apadrinada por Televisa.
Los que fueron desplazados también van a las luchas; los que vendieron su casa en ruinas y ahora la ven convertida en un palacio.
Pero no ha resultado tan bien. Dice Ponce, habitante del centro. A los niños bien les gusta el centro un rato. Después se cansan de que no hay estacionamiento, de que, por más que quieran, hay marchas diario. Además, fuera del perímetro que las autoridades han limpiado, las demás vecindades están de miedo.
Ven y mira (crónicas de una infancia marxista)

La primera y única vez que vi “Ven y mira” fue en la televisión. Probablemente el canal 22. Yo tendría aproximadamente 11 años.
Mi papá estaba emocionado y aseguró sin titubear que se trataba de la mejor película que describía el drama de la segunda guerra mundial. Se sentó a verla conmigo y me señaló cada detalle sobre la hechura del filme; insistió en que apreciara la calidad de las actuaciones, provenientes de un país, en el que, para ser actor había que estudiar muchos años, y no ser una chavita con nariz operada de Televisa.
Me señaló la belleza del montaje (proveniente de la cultura que, de hecho, había inventado el lenguaje cinematográfico), los recursos fílmicos; pero sobre todo, recalcó una y otra vez que la Segunda Guerra había terminado gracias al valor del pueblo soviético:
--Cuando yo vivía en la URSS—decía--, no había una sola familia que no hubiera perdido por lo menos a un familiar en la guerra”.
La URSS se desbarrancó hace más de 20 años y evidenció una serie de fallas, vacíos y actos de terror en el régimen soviético.
Hoy no hay guerra fría. Sólo interminables series de televisión y películas sobre la mafia rusa que evidencian la podredumbre que se creó durante el régimen socialista. Algunas, excelentes, otras francamente ridículas.
“Ven y mira” sigue siendo para muchos un recurso fílmico de la propaganda soviética. Mandada a hacer expresamente por el Partido Comunista, para el aniversario XL del fin de la II guerra mundial.
Todos los años voy y miro en el cine una película nueva sobre el Holocausto. Voy y miro en series de televisión o bajo la firma de Steven Spielberg el drama de algún Abraham, de alguna Esther, que padecieron el yugo nazi y fueron liberados por los aliados. (No he hallado ningún filme, es más, ningún cómic que relate cómo los judíos han exterminado al pueblo palestino; porque, el discurso oficial es que los judíos siguen siendo victimizados por los terroristas árabes).
También, algunas otras películas retoman la crueldad de los soviéticos en Polonia (la cual fue verdad y es una cuenta pendiente del pueblo ruso) o hacia los grupos de gitanos en la Europa del este.
Hay pocas películas de Hollywood que expliquen cómo antes de entrar a la guerra, los magnates estadunidenses apoyaban la política de limpieza social de Hitler. O cómo éste fue apoyado por la Iglesia Católica romana.
El pueblo gitano no tiene tanto dinero ni tanta estructura para poder hacer una película anual que recuerde el exterminio al que fueron sujetos.
Sobre los experimentos médicos que los japoneses realizaron contra poblaciones chinas tampoco hay muchas películas. (Sólo recuerdo una, que se exhibió en un ciclo de cine de violencia extrema en la Facultad de Filosofía hace algunos años. La película se jactaba de haber matado a un gato de verdad para filmar una de las escenas.)
Los libros de historia sobre este periodo señalan la traición y la crueldad de Stalin. Mencionan de pasada que 20 millones de soviéticos murieron tratando de detener –sin equipo, sin táctica de guerra, ya que Stalin ya había descabezado a la mayoría de los grandes generales del Ejército rojo—la avanzada nazi.
La historia, como siempre, la escribe el vencedor. Son pocos los textos que retomen la visión de los vencidos.
Me emociona pensar en volver a ver “Ven y mira”. Por razones diversas: porque, no lo puedo negar, vengo de una familia que era profundamente pro soviética. Mis padres fueron a las Olimpiadas en Moscú en el ochenta, y me trajeron un osito Misha de peluche. También me trajeron estuchados de azúcar y cartas que me mandaron unos niños rusos, que nunca conocí ni conoceré.
En ese entonces, la unidad habitacional donde crecí estaba llena de niños chilenos, argentinos, uruguayos; hijos de exiliados políticos de aquellos países.
Ven y mira es recordar que todo eso que vivimos como planeta, la guerra fría, las dictaduras en América Latina, la lucha propagandística, fue verdad. No todo es como ahora. Mis antiguos vecinos ya no son hijos de exiliados, son chicos argenmex, y viven muy bien en México, un país que siempre abre sus puertas a la gente de piel clara. Algunos incluso, votaron por Vicente Fox.
El muro de Berlín ya no existe. Y atribuir alguna cualidad a la ex Unión Soviética es incurrir en un acto atroz de desconocimiento de la historia, o simplemente, estar pasado de moda.
Creo que todavía no hay lejanía suficiente para entender el final de la guerra fría, los errores evidentes del sistema soviético, pero también las cosas que sí hizo bien. No hay perspectiva histórica. No sé si Ven y mira proporcione alguna perspectiva, pero sigo pensando que, si bien no es la película que mejor retrata la II guerra mundial (como decía mi papá), pienso que es una gran película, con un montaje excelente, unas actuaciones de primera y un guión impecable.
Y, sí, 20 millones de soviéticos murieron tratando de detener la invasión, independientemente de que Stalin haya sido un tipejo. Hay que reconocer eso al pueblo ruso.
Ver también: Ven y mira, balas de verdad
miércoles, 26 de agosto de 2009
Brad Will y los cuatro peritos

Hoy miércoles, la juez 15 de distrito con sede en Oaxaca, Rosa Iliana Noriega Pérez, resolverá si otorga o no el amparo a Juan Manuel Martínez Moreno, acusado del asesinato del periodista estadunidense Brad Will.
El amparo interpuesto por la defensa de Martínez Moreno se centra en el hecho de que no existen testigos presenciales ni documentación (fotografías, video) que sitúen al acusado en el lugar de los hechos. Los únicos testigos que existen son de oídas (escucharon en el barrio que a Brad Will lo mataron los de la APPO).
Liliana Ivette, Tejada Romero es esposa de Juan Manuel. La acompaña su hijo, de unos 12 años de edad. Ella sostiene que su esposo estuvo con ella en casa ese día. “Mi esposo no es el culpable de la muerte de Brad Will. Es inocente. Hasta el día de hoy el gobierno federal sigue encaprichado”, aunque no hay pruebas reales que inculpen a su esposo.
--¿Por qué inculpar a su esposo?
--Así como fue Juan Manuel pudo haber sido cualquier otro—, explica. Debido a la presión internacional por esclarecer el caso, se decidió fabricar un culpable. “Incluso los propios familiares de Brad Will insisten en que Juan Manuel no es el asesino. Hemos estado en constante contacto con ellos, y nos han manifestado su repudio” a la investigación de la PGR, “y exigen la libertad de Juan Manuel”.
En los últimos días la resolución del amparo ha traído de nuevo a la discusión el caso, un caso que no se resuelve como en los métodos infalibles de CSI Las Vegas o Miami, en donde la "evidencia" es indiscutible. Aquí, la evidencia arroja conclusiones opuestas, según quiénes o dónde trabajen los peritos.
Y ni siquiera podemos achacar la falta de ese carácter indiscutible al tercer mundo, ya que las evidencias del asesinato de Brad Will han sido revisadas, ahora sí, por peritos de varios países.
A continuación, un resumen de todas las versiones, y la transcricpión del único testigo que, asegura, podría identificar al asesino.
¿CERCANÍA DEL DISPARO O BALA PERDIDA?
El caso de Brad Will inició una pugna entre los peritajes de la PGR y jubilados de la policía canadiense, contra la CNDH, que tiene el apoyo de la organización civil internacional Physicians for Human Rights (PHR).
De acuerdo con la PGR y la policía canadiense, los disparos que quitaron la vida a Brad Will se hicieron de cerca (presumiblemente por un miembro de la APPO). El segundo disparo incluso se realizaría mientras Brad Will ya era cargado para sacarlo del lugar o en la camioneta que los transportó.
El informe de la CNDH y el reporte de Human Rights Physicians sostienen que el primer disparo fue realizado de lejos. HRP sostiene que probablemente rebotó con algo antes de impactarse en el cuerpo de Brad Will. Esta hipótesis se basa en fragmentos de pintura roja hallados en las balas.
La PGR desestima la evidencia de la pintura y asegura que un perito marcó la bala durante el peritaje. Las respuestas que manda la PGR al peritaje de la CNDH aseguran que la pintura de la bala es barniz de uñas, utilizado por las autoridades oaxaqueñas para marcar la evidencia.
La CNDH y PHR advierten que encima de la pintura hay tejido del cuerpo de Brad Will, por lo que no tiene sentido que la bala hubiera sido pintada después de impactarse sobre él.
SIn embargo, la segunda bala no está pintada y la PGR pregunta: ¿cómo llegó al cuerpo de Brad Will? ¿Dos balas perdidas? mucha coincidencia.
Los familiares y abogados sostienen que para el caso de Juan Manuel Martínez la cercanía o lejanía del balazo es irrelevante ya que el acusado ni siquiera estaba ahí. Pero se pronuncian por la versión de la CNDH.
El abogado defensor de Juan Manuel insiste: “nosotros estamos de acuerdo con los peritajes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos”. La hipótesis de un tiro a quemarropa (que sostiene la Procuraduría de Oaxaca, la PGR y la policía canadiense) “se desvirtúa desde el día que se hace la prueba de rodizonato de sodio (para detectar derivados nitrogenados, provocados por disparo de arma de fuego) en el cuerpo y ropas de Brad Will”.
Si el disparo hubiera sido a quemarropa, estos residuos debieron quedar en el cuerpo de Brad Will. Pero la prueba realizada los primeros días resultó negativa.
El abogado continúa: “esa parte ya quedó desvirtuada por sí sola”, ya que desde un principio se realiza esa prueba y resulta negativa. Ni las ropas ni el cuerpo de Brad Will dieron positivo a la prueba.
En el informe presentado por los policías canadienses, se estableció que no fue revisada la playera que vestía el día de su muerte Brad Will (que se encuentra actualmente en el tribunal de Oaxaca), ya que “se había planeado una visita a dicho tribunal para examinar la playera, sin embargo, manifestantes obstruyeron dichas instalaciones por lo que no nos fue posible realizar nuestra visita a los tribunales”.
APAGUEN LAS CÁMARAS
De acuerdo con el informe de los canadienses, “en la grabación de audio se escucha cerca del momento de su muerte a alguien indicando que había algunas restricciones de lo que podía y no podía filmar”.
Pero el informe omite que, de acuerdo con un camarógrafo que entonces trabajaba en Televisa, esas advertencias iban dirigidas a él.
En su declaración del 28 de agosto de 2008, Karol Iván Ilescas Reséndiz (que en 2006 trabajaba como camarógrafo para Televisa) advierte: “…después de media hora aproximadamente de iniciar la balacera una persona se me acerco con un arma de fuego y en tono amenazante me dice “que no, ya te dije güey, que no estuvieras grabando”. Esta persona vestía con pantalón negro, playera negra, zapatos negros, una playera blanca que le tapaba el rostro, de cabello lacio largo, el mismo que podría reconocer sin temor a equivocarme si me lo pusieran a la vista.
“Cuando terminó su amenaza escuché un grito que me hizo voltear hacia mi lado derecho y vi tirado en el suelo a Bradley Roland Will. Cuando le dispararon al camarógrafo extranjero estaban a su alrededor aproximadamente tres personas, una persona estaba cerca de el y otros dos llegaron por el lado de entre la banqueta y la combi para auxiliarlo. Quien estaba cerca del extranjero vestía todo de color negro tapado del rostro de la nariz hacia abajo --sin recordar con qué estaba tapado--. [Vi] que Bradley Roland Will tiro la cámara al suelo abajo del camión de redilas sin percatarme quién levantó la cámara, porque lo que hice fue brincarlo y correr hacia la esquina de Árboles para grabarlo, el tiempo que transcurrió entre el disparo y que salí corriendo fue de aproximadamente entre diez y quince segundos….”.
De acuerdo con Gilberto López, desde 15 días antes de la detención de Juan Manuel, los agentes federales le mostraron al fotógrafo Karol Iván, una fotografía de Juan Manuel, y negó que haya sido él quien se encontraba a un lado de Brad Will. Esto, aseguró el abogado, se encuentra asentado en el expediente, “y esperamos que lo tome en cuenta la juez”.
El informe canadiense advierte que la acción investigativa inmediata de la procuraduría oaxaqueña “fue insatisfactoria. No se realizaron esfuerzos para controlar y asegurar el lugar de los hechos”, pero concede que “estamos consientes del hecho de que la ciudad estaba virtualmente sitiada”.
“La necropsia también fue insatisfactoria. Por la forma en que se llevó a cabo, más que preservar la evidencia probablemente la dañó. Consideramos que de hecho se dañó la bala recuperada de la columna del señor Will (la bala pintada o, como la llama la PGR, la 'bala Problema'). Dicho daño se realizó con un mazo, cincel y pinzas para extraer la bala. No consideramos que esta bala haya golpeado un blanco intermedio antes de impactarse sobre el señor Will”.
“Coincidimos en que la persona que hizo el primer disparo al cuerpo del señor Will se encontraba frente a él y fuera del ángulo de la cámara. Podemos decir que el rango del disparo fue mayor a 70 centímetros .
“Estamos de acuerdo en que la explicación lógica y más fundamentada del segundo disparo sobre el flanco derecho del señor Will ocurrió mientras él era cargado en posición supina”.
RESUMEN DE DATOS
El 27 de octubre de 2006, Brad Will fue asesinado mientras filmaba un enfrentamiento entre policías vestidos de civil y miembros de la APPO en Santa Lucia del Camino, Oaxaca.
El caso de Brad Will no sólo atrajo la presión internacional para resolver el conflicto de Oaxaca en 2006. También se inició una pugna entre los peritajes de la PGR y la CNDH –que tiene el apoyo de la organización civil internacional Physicians for Human Rights (PHR).
Esta pugna revivió hace unas semanas, cuando un peritaje independiente encargado por la PGR a policías canadienses apoyó la hipótesis de tiros a quemarropa.
*Una versión resumida del texto se publicó en El Periódico
lunes, 17 de agosto de 2009
La pesadilla de Casitas del Sur
El domingo por la noche, la PGR anunció en un comunicado que un juez libró órdenes de aprehensión en contra de Alonso Emmanuel Cuevas Castañeda, Leticia Arrieta Estrada y Elvira Casco Majalca," en virtud de haberse acreditado los elementos de su presunta responsabilidad en la comisión de los delitos en delincuencia organizada y tráfico de menores", en el caso de Casitas del Sur.
El comunicado recalcó que "esta es la primera vez que el Juzgador Federal obsequia una orden de aprehensión por tráfico de menores, agravada por delincuencia organizada".
La aprehensión de estas tres personas puede leerse de diferentes maneras:
* La PGR enmendó la plana a la procuraduría capitalina, que protegió a Casco Majalca como testigo protegido mientras llevó el caso;
* Se presenta de forma inédita el reconocimiento del tráfico de menores como una actividad de la delincuencia organizada en el país;
Pero también hay boquetes serios en el actuar de la PGR.
* La PGR dicta formal prisión contra dos personas que ya estaban arraigadas, y contra una tercera, que fue todo el tiempo visible. Me pregunto si se librarán órdenes de aprehensión contra el fundador de la secta, quien además ostenta la patente de la Kola loka; contra los servidores públicos que trabajan en la procuraduría capitalina e hicieron caso omiso de repetidas denuncias de familiares, que señalaban meses atrás que no les permitían ver a sus hijos en Casitas del Sur.
Lo cierto es que los niños llevan seis meses de estar formalmente desaparecidos, desde enero que fue cateado el albergue Casitas del Sur.
El otro dato que me parece increíble es que la PGR haya dejado escapar a los padres de la esposa del presunto miembro de la secta (primo además del secretario del procurador capitalino, Miguel Mancera) que tiene en su poder al niño Jesús Alejandro.
De acuerdo con relatos de los familiares de los niños perdidos, los fueron hallados en Cancún, en compañía de tres niñas que no eran ni sus hijas, ni sobrinas ni nada. Nunca pudieron establecer el parentesco. Estos señores estaban a punto de ser trasladados a la Ciudad de México, cuando el padre dijo sentirse mal, por lo que los dejaron ir. Una semana después (es decir, nadie lo moletó por una semana completa), dejó su trabajo y ahora es prófugo.
Me pregunto si ejercerán por lo menos un arraigo a los policías que participaron en ese operativo para saber por qué dejaron ir a estas personas, que, repito, fueron halladas con tres niñas ajenas.
También me pregunto por qué otros albergues y negocios vinculados a la secta siguen operando; me pregunto si Gobernación ya habrá retirado el permiso legal a la Iglesia Cristiana Restaurada. Me pregunto si los únicos tres responsables serán Casco Majalca, Emmanuel Cuevas Castañeda y Leticia Arrieta Estrada.
Finalmente, me pregunto cuántos niños en México estarán en esta situación. En todo el país no existe un censo de los albergues que operan bajo la modalidad de Asociación Civil (AC) y tratan niños. En otra pregunta, ¿cuántos albergues estarán en situaciones similares? Se me pone la piel de gallina de sólo tratar de imaginarlo. Pero sobre todo, me llena de indignación.
El comunicado recalcó que "esta es la primera vez que el Juzgador Federal obsequia una orden de aprehensión por tráfico de menores, agravada por delincuencia organizada".
La aprehensión de estas tres personas puede leerse de diferentes maneras:
* La PGR enmendó la plana a la procuraduría capitalina, que protegió a Casco Majalca como testigo protegido mientras llevó el caso;
* Se presenta de forma inédita el reconocimiento del tráfico de menores como una actividad de la delincuencia organizada en el país;
Pero también hay boquetes serios en el actuar de la PGR.
* La PGR dicta formal prisión contra dos personas que ya estaban arraigadas, y contra una tercera, que fue todo el tiempo visible. Me pregunto si se librarán órdenes de aprehensión contra el fundador de la secta, quien además ostenta la patente de la Kola loka; contra los servidores públicos que trabajan en la procuraduría capitalina e hicieron caso omiso de repetidas denuncias de familiares, que señalaban meses atrás que no les permitían ver a sus hijos en Casitas del Sur.
Lo cierto es que los niños llevan seis meses de estar formalmente desaparecidos, desde enero que fue cateado el albergue Casitas del Sur.
El otro dato que me parece increíble es que la PGR haya dejado escapar a los padres de la esposa del presunto miembro de la secta (primo además del secretario del procurador capitalino, Miguel Mancera) que tiene en su poder al niño Jesús Alejandro.
De acuerdo con relatos de los familiares de los niños perdidos, los fueron hallados en Cancún, en compañía de tres niñas que no eran ni sus hijas, ni sobrinas ni nada. Nunca pudieron establecer el parentesco. Estos señores estaban a punto de ser trasladados a la Ciudad de México, cuando el padre dijo sentirse mal, por lo que los dejaron ir. Una semana después (es decir, nadie lo moletó por una semana completa), dejó su trabajo y ahora es prófugo.
Me pregunto si ejercerán por lo menos un arraigo a los policías que participaron en ese operativo para saber por qué dejaron ir a estas personas, que, repito, fueron halladas con tres niñas ajenas.
También me pregunto por qué otros albergues y negocios vinculados a la secta siguen operando; me pregunto si Gobernación ya habrá retirado el permiso legal a la Iglesia Cristiana Restaurada. Me pregunto si los únicos tres responsables serán Casco Majalca, Emmanuel Cuevas Castañeda y Leticia Arrieta Estrada.
Finalmente, me pregunto cuántos niños en México estarán en esta situación. En todo el país no existe un censo de los albergues que operan bajo la modalidad de Asociación Civil (AC) y tratan niños. En otra pregunta, ¿cuántos albergues estarán en situaciones similares? Se me pone la piel de gallina de sólo tratar de imaginarlo. Pero sobre todo, me llena de indignación.
domingo, 9 de agosto de 2009
El negocio "altruista" de Casitas del Sur
Han pasado más de siete meses desde que 126 niños fueron rescatados del albergue Casitas del Sur. Pero hasta ahora las autoridades locales y federales no han reparado el daño que sufrieron estos menores de edad. Tampoco existe un padrón confiable y completo de los niños que viven en albergues de asociaciones civiles, como lo era Casitas del Sur.
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, en su recomendación 4/2009, dirigida a la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, y a la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal, señaló que se debe realizar un acompañamiento para que los niños que fueron rescatados de Casitas del sur reciban apoyo sicológico y social. Hasta la fecha no existe un diagnóstico público sobre el estado en el que se encuentran estos niños.
De acuerdo con fuentes del gobierno local, de los 126 niños, sólo 44 infantes ya se encuentran con sus familiares.
Además, dos niños siguen en el DIF, pero tienen averiguación previa en Morelos y Guerrero, y 78 continúan en el DIF nacional. Además dos niñas se escaparon del DIF nacional a los pocos días de haber llegado.
Las niñas que se fugaron, según fuentes del gobierno local, formarían parte de los 11 niños desaparecidos del albergue Casitas del Sur.
Sin embargo, asegura Trinidad, madre de Jesús Alejandro, uno de los pequeños desaparecidos, le han dicho en la Procuraduría Local que no son 11, sino más de 20 los infantes sustraídos en la capital.
Según el Proyecto presentado, Casitas del Sur atendía a 144 menores de edad en 2007: 85 niñas y 59 niños. El costo mensual por cada uno de ellos era de 2 mil 863 pesos; es decir, anualmente cada niño costaba 4 millones 947 mil 276 pesos, de acuerdo con lo que informó la organización.
La “Lista de niños en la Casita del Sur”, entregada a las autoridades ese año incluía a 147 menores de edad. Entre ellos, una niña de cuatro años llamada Andrea Casco Majalca, con los mismo apellidos de la directora del centro, Elvira Casco Majalca y quien ahora es testigo protegida por la Procuraduría General de la República.
Para el periodo del 1 de abril al 31 de julio, la organización entregó un nuevo padrón de beneficiarios con 148 menores de edad.
Entre ellos, Jesús Alejandro Espinoza Sánchez (uno de los niños sustraídos). De acuerdo con el padrón, en lactante tenía dos años, pesaba 9.5 kilos y medía 75.5 centímetros en ese entonces.
Aparece de nuevo una Andrea Casco Majalca, de seis años, Ilse M. Curiel Martínez, de nueve años (pero de forma inexplicable aparece enlistada junto a los de 11 años), con un peso de 28.5 kilogramos y un metro 30 centímetros, y los hermanos Juárez Ojeda Hefziba Magdalena, de 11 años, 36 kilos y un metros 38 cm de estatura;
Natanel Isaí, de 11, 37 kilos y 1.42 de altura; y Azael Israel, de 14 años, 36.4 kilos de peso y un metro 51 de estatura. A pesar de que los hermanitos Juárez Ojeda pasaron varios años en Casitas del Sur, jamás pudieron alcanzar un peso y talla correspondiente a su edad.
Los hermanitos Cuadrilla Trejo también están en el padrón: Brayan, de siete años y 24 kilos; Jorge, de 10 años y 26 kilos; y Sergio Iván, de 11 años.
En el padrón también apareceenseis mujeres jóvenes de 18 y 19 años, a pesar de que el refugio no estaba contemplado para mayores de edad.
La semana pasada, los familiares de Ilse Michel, Jesús Alejandro y los hermanitos Ojeda Juárez revelaron que las investigaciones han dado indicios que por lo menos Ilse Michel fue sacada del país. La PGR no ha desmentido las afirmaciones.
El escándalo de Casitas del Sur se destapó a inicios de este año, cuando padres de infantes en el albergue denunciaron que no los dejaban ver a sus hijos. Entonces, se reveló que por lo menos nueve habían sido sustraídos de la casa hogar a la cual la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal estaba canalizando menores. Actualmente hay 11 menores desaparecidos.
EL NEGOCIO DE LA ASISTENCIA PRIVADA
De acuerdo con el Proyecto de Trabajo presentado por Reinsac, Reintegración Social AC, a la cual pertenecía Casitas del Sur, a las autoridades capitalinas para solicitar fondos, esta organización creó una importante red de apoyos y ayudas tanto en la iniciativa privada como estatales.
Entre sus “coinversionistas” en 2008, reportó en el documento (del cual EL PERIÓDICO tiene una copia) estaban: Walmart de México, Muebles Troncoso SA de CV, la Fundación Licio y Gloria Lagos Terán AC, Fundación Sólo por Ayudar IAP (constituida en 1985 por Lolita Ayala), Industrias de Maíz Puebla SA de CV, Desarrollo Integral del Individuo AC, Gráficos Western SA de CV, Alimento para Todos IAP.
Según el programa de Financiamiento para la Asistencia e Integración Social en el Distrito Federal 2008, entregado a las autoridades locales para solicitar apoyo económico, las Casita del Sur recibiría apoyo en materia de asesoría y educación del Instituto Nacional de Educación para los Adultos. Además, dentro de las organizaciones que “colaborarán y participarán en la comunidad”, incluyen a la Comunidad Tocani Montessori, “en la supervisión y asesoría del grupo de preescolar”; con la delegación Tlalpan; y con alumnos de la preparatoria del Colegio de México, entre otros.
Pero Reinsac ya había recibido donativos de otras instancias en años anteriores. Incluso en 1998, durante sus trabajos de ayuda por las inundaciones en Chiapas, recibió aportaciones de Pemex y Grupo CFC, entre otros.
Reinsac fue constituido en 1994, ante notario público, por Antonio Domingo Paniagua Escandón (quien, de acuerdo a los registros de la Secretaría de Gobernación, está registrado como líder religioso de la Iglesia Cristiana Restaurada), César Octavio Mascareñas de los Santos (también miembro de la Iglesia Cristiana Restaurada), actualmente prófugo.
El 7 de mayo de 2003, Reinsac renovó su mesa directiva, y quedó a cargo Evira Casco Majalca, Georgina Delgado Medina, Guillermo Olguím Sacristán. En el documento que da cuenta de ello, los representantes de Reinsac asentaron que “la gran mayoría de nuestros colaboradores se suscriben a las creencias básicas del cristianismo y es nuestro deber informarlo así”.
De acuerdo con documentos oficiales, Elvira Casco Majalca es enfermera jubilada del Hospital de México y egresada de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la UNAM. A sus 61 años, nunca se casó, según su expediente. Actualmente, a pesar de haber sido señalada como responsable de la desaparición de 11 niños, Casco Majalca es testigo protegido.
UN PADRÓN DE NIÑOS, INEXISTENTE
Ninguna instancia gubernamental tiene un padrón definido de las asociaciones civiles que tienen a su cargo niños, como lo fue Casita del Sur. Tampoco existe un padrón definido de los niños que se encuentran hospedados en estos lugares.
Sólo existe, en la Dirección General de Igualdad y Diversidad Social un padrón de organizaciones sociales. Pero en éste no sólo se encuentran los albergues de asistencia privada, sino cualquier otra asociación civil.
Éste problema es uno de los puntos de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal señaló en su recomendación 4/2009, dirigida a la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, y a la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal. Hasta la fecha ese padrón no existe. En México no existe un censo de los niños que viven en albergues privados, ni en qué condiciones se encuentran.
Nota: Una versión de este trabajo fue publicado en tres notas en "El Periódico", del 3 al 6 de agosto de 2009. Aunque el tema de Casitas del Sur ha sido tratado hasta el cansancio en casi todos los medios periodísticos, sigue impune en los hechos.
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, en su recomendación 4/2009, dirigida a la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, y a la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal, señaló que se debe realizar un acompañamiento para que los niños que fueron rescatados de Casitas del sur reciban apoyo sicológico y social. Hasta la fecha no existe un diagnóstico público sobre el estado en el que se encuentran estos niños.
De acuerdo con fuentes del gobierno local, de los 126 niños, sólo 44 infantes ya se encuentran con sus familiares.
Además, dos niños siguen en el DIF, pero tienen averiguación previa en Morelos y Guerrero, y 78 continúan en el DIF nacional. Además dos niñas se escaparon del DIF nacional a los pocos días de haber llegado.
Las niñas que se fugaron, según fuentes del gobierno local, formarían parte de los 11 niños desaparecidos del albergue Casitas del Sur.
Sin embargo, asegura Trinidad, madre de Jesús Alejandro, uno de los pequeños desaparecidos, le han dicho en la Procuraduría Local que no son 11, sino más de 20 los infantes sustraídos en la capital.
Según el Proyecto presentado, Casitas del Sur atendía a 144 menores de edad en 2007: 85 niñas y 59 niños. El costo mensual por cada uno de ellos era de 2 mil 863 pesos; es decir, anualmente cada niño costaba 4 millones 947 mil 276 pesos, de acuerdo con lo que informó la organización.
La “Lista de niños en la Casita del Sur”, entregada a las autoridades ese año incluía a 147 menores de edad. Entre ellos, una niña de cuatro años llamada Andrea Casco Majalca, con los mismo apellidos de la directora del centro, Elvira Casco Majalca y quien ahora es testigo protegida por la Procuraduría General de la República.
Para el periodo del 1 de abril al 31 de julio, la organización entregó un nuevo padrón de beneficiarios con 148 menores de edad.
Entre ellos, Jesús Alejandro Espinoza Sánchez (uno de los niños sustraídos). De acuerdo con el padrón, en lactante tenía dos años, pesaba 9.5 kilos y medía 75.5 centímetros en ese entonces.
Aparece de nuevo una Andrea Casco Majalca, de seis años, Ilse M. Curiel Martínez, de nueve años (pero de forma inexplicable aparece enlistada junto a los de 11 años), con un peso de 28.5 kilogramos y un metro 30 centímetros, y los hermanos Juárez Ojeda Hefziba Magdalena, de 11 años, 36 kilos y un metros 38 cm de estatura;
Natanel Isaí, de 11, 37 kilos y 1.42 de altura; y Azael Israel, de 14 años, 36.4 kilos de peso y un metro 51 de estatura. A pesar de que los hermanitos Juárez Ojeda pasaron varios años en Casitas del Sur, jamás pudieron alcanzar un peso y talla correspondiente a su edad.
Los hermanitos Cuadrilla Trejo también están en el padrón: Brayan, de siete años y 24 kilos; Jorge, de 10 años y 26 kilos; y Sergio Iván, de 11 años.
En el padrón también apareceenseis mujeres jóvenes de 18 y 19 años, a pesar de que el refugio no estaba contemplado para mayores de edad.
La semana pasada, los familiares de Ilse Michel, Jesús Alejandro y los hermanitos Ojeda Juárez revelaron que las investigaciones han dado indicios que por lo menos Ilse Michel fue sacada del país. La PGR no ha desmentido las afirmaciones.
El escándalo de Casitas del Sur se destapó a inicios de este año, cuando padres de infantes en el albergue denunciaron que no los dejaban ver a sus hijos. Entonces, se reveló que por lo menos nueve habían sido sustraídos de la casa hogar a la cual la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal estaba canalizando menores. Actualmente hay 11 menores desaparecidos.
EL NEGOCIO DE LA ASISTENCIA PRIVADA
De acuerdo con el Proyecto de Trabajo presentado por Reinsac, Reintegración Social AC, a la cual pertenecía Casitas del Sur, a las autoridades capitalinas para solicitar fondos, esta organización creó una importante red de apoyos y ayudas tanto en la iniciativa privada como estatales.
Entre sus “coinversionistas” en 2008, reportó en el documento (del cual EL PERIÓDICO tiene una copia) estaban: Walmart de México, Muebles Troncoso SA de CV, la Fundación Licio y Gloria Lagos Terán AC, Fundación Sólo por Ayudar IAP (constituida en 1985 por Lolita Ayala), Industrias de Maíz Puebla SA de CV, Desarrollo Integral del Individuo AC, Gráficos Western SA de CV, Alimento para Todos IAP.
Según el programa de Financiamiento para la Asistencia e Integración Social en el Distrito Federal 2008, entregado a las autoridades locales para solicitar apoyo económico, las Casita del Sur recibiría apoyo en materia de asesoría y educación del Instituto Nacional de Educación para los Adultos. Además, dentro de las organizaciones que “colaborarán y participarán en la comunidad”, incluyen a la Comunidad Tocani Montessori, “en la supervisión y asesoría del grupo de preescolar”; con la delegación Tlalpan; y con alumnos de la preparatoria del Colegio de México, entre otros.
Pero Reinsac ya había recibido donativos de otras instancias en años anteriores. Incluso en 1998, durante sus trabajos de ayuda por las inundaciones en Chiapas, recibió aportaciones de Pemex y Grupo CFC, entre otros.
Reinsac fue constituido en 1994, ante notario público, por Antonio Domingo Paniagua Escandón (quien, de acuerdo a los registros de la Secretaría de Gobernación, está registrado como líder religioso de la Iglesia Cristiana Restaurada), César Octavio Mascareñas de los Santos (también miembro de la Iglesia Cristiana Restaurada), actualmente prófugo.
El 7 de mayo de 2003, Reinsac renovó su mesa directiva, y quedó a cargo Evira Casco Majalca, Georgina Delgado Medina, Guillermo Olguím Sacristán. En el documento que da cuenta de ello, los representantes de Reinsac asentaron que “la gran mayoría de nuestros colaboradores se suscriben a las creencias básicas del cristianismo y es nuestro deber informarlo así”.
De acuerdo con documentos oficiales, Elvira Casco Majalca es enfermera jubilada del Hospital de México y egresada de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la UNAM. A sus 61 años, nunca se casó, según su expediente. Actualmente, a pesar de haber sido señalada como responsable de la desaparición de 11 niños, Casco Majalca es testigo protegido.
UN PADRÓN DE NIÑOS, INEXISTENTE
Ninguna instancia gubernamental tiene un padrón definido de las asociaciones civiles que tienen a su cargo niños, como lo fue Casita del Sur. Tampoco existe un padrón definido de los niños que se encuentran hospedados en estos lugares.
Sólo existe, en la Dirección General de Igualdad y Diversidad Social un padrón de organizaciones sociales. Pero en éste no sólo se encuentran los albergues de asistencia privada, sino cualquier otra asociación civil.
Éste problema es uno de los puntos de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal señaló en su recomendación 4/2009, dirigida a la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, y a la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal. Hasta la fecha ese padrón no existe. En México no existe un censo de los niños que viven en albergues privados, ni en qué condiciones se encuentran.
Nota: Una versión de este trabajo fue publicado en tres notas en "El Periódico", del 3 al 6 de agosto de 2009. Aunque el tema de Casitas del Sur ha sido tratado hasta el cansancio en casi todos los medios periodísticos, sigue impune en los hechos.
jueves, 6 de agosto de 2009
Para AMLO: "En estos países, es mejor sentirse Presidente, que serlo”
En el Teatro de la Ciudad, el presidente depuesto Manuel Zelaya fue cercano a todos: a Jesucristo “sentado a la derecha del padre”, a Felipe Calderón; a Andrés Manuel López Obrador; al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra; al Movimiento Proletario Independiente; a Sindicato Mexicano de Electricistas; y por supuesto a Obama, a los liberales estadunidenses, a las empresas socialmente responsables.
El día anterior, Zelaya fue recibido por el presidente Felipe Calderón, quien le prometió que México jugaría un papel fundamental para revertir el golpe de Estado en Honduras. El miércoles, fue su primer encuentro con las múltiples izquierdas mexicanas, en el Teatro de la Ciudad.
Ahí, Zelaya manejó con elegancia y equilibrio su discurso, frente a un público eminentemente pejista, que tronaba en rechiflas y abucheos, cada vez que el hondureño mencionaba sus acercamientos con Calderón Hinojosa.
Quizá por eso dijo, mientras relataba la promesa de Felipe Calderón de jugar un papel fundamental con Obama en los próximos días, “En estos países, es mejor sentirse Presidente que serlo. Y eso se lo digo a López Obrador”. El público aplaudió y rió, con esa frase que podía ser interpretada de cualquier manera.
Su discurso estaba salpicado de alusiones religiosas; pero fue recibido con ovaciones por una izquierda mexicana, de tradición supuesta mente juarista, que reveló su alma guadalupana.
Todos estaban ahí. Antes del discurso de Zelaya, pasaban papelitos para que el moderador, Jesús Escamilla (miembro del Movimiento mexicano de Solidaridad con Cuba) los nombrara: Miembros de Atenco, el Movimiento Proletario Independiente; la Unión de Juristas de México; las comunidades eclesiales de base Martín Carrera; los resabios del Partido Popular Socialista; y, por supuesto los organizadores: representantes de la embajada de Cuba en México, el Movimiento Mexicano de solidaridad con Venezuela, el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, el flamante Movimiento de Solidaridad con el pueblo Hondureño.
También eran mencionados: Rosario Ibarra de Piedra, Alejandro Encinas, el ahora diputado por el PT, Fernández Noroña; el senador Alberto Anaya, el diputado Alejandro Almazán; Margarita Zapata, nieta del revolucionario Emiliano Zapata. En la mesa, a lado de Zelaya, la senadora Yeidckol Polevsky.
Por supuesto, en los primeros asientos se encontraba el anfitrión, el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard.
Retacado, festivo, el Teatro de la Ciudad exhibía miles de banderitas de papel de México y Honduras, hubo una mujer que gritó vivas a López Obrador, otros se aventaron unas Goyas.
Zelaya llegó, con un sombrero mexicano. Inició su discurso con la frase: Sólo los pueblos salvan a los pueblos, emulando (sin saberlo o no) la frase del guerrillero mexicano Lucio Cabañas (“sólo el pueblo salva al pueblo”.
Pero los guiños a la historia mexicana no terminaron ahí: Explicó, frente a un auditorio atento, crispado e inmóvil: “Como cuando le dijo (Emiliano) Zapata al que quedó como presidente en ese entonces… no recuerdo…”
--¡Madero! Le gritaban desde el público.
--“General Zapata, es necesario que tenga paciencia. Y éste le contestó: Los frijoles, el maíz, no se siembran con paciencia, se siembran con tierra”. La anécdota fue recibida con aplausos. Zelaya continuó: Estamos dispuestos a una lucha pacífica, pero se nos está acabando la paciencia.
Publicado en "El Periódico", el jueves 6 de agosto de 2009
El día anterior, Zelaya fue recibido por el presidente Felipe Calderón, quien le prometió que México jugaría un papel fundamental para revertir el golpe de Estado en Honduras. El miércoles, fue su primer encuentro con las múltiples izquierdas mexicanas, en el Teatro de la Ciudad.
Ahí, Zelaya manejó con elegancia y equilibrio su discurso, frente a un público eminentemente pejista, que tronaba en rechiflas y abucheos, cada vez que el hondureño mencionaba sus acercamientos con Calderón Hinojosa.
Quizá por eso dijo, mientras relataba la promesa de Felipe Calderón de jugar un papel fundamental con Obama en los próximos días, “En estos países, es mejor sentirse Presidente que serlo. Y eso se lo digo a López Obrador”. El público aplaudió y rió, con esa frase que podía ser interpretada de cualquier manera.
Su discurso estaba salpicado de alusiones religiosas; pero fue recibido con ovaciones por una izquierda mexicana, de tradición supuesta mente juarista, que reveló su alma guadalupana.
Todos estaban ahí. Antes del discurso de Zelaya, pasaban papelitos para que el moderador, Jesús Escamilla (miembro del Movimiento mexicano de Solidaridad con Cuba) los nombrara: Miembros de Atenco, el Movimiento Proletario Independiente; la Unión de Juristas de México; las comunidades eclesiales de base Martín Carrera; los resabios del Partido Popular Socialista; y, por supuesto los organizadores: representantes de la embajada de Cuba en México, el Movimiento Mexicano de solidaridad con Venezuela, el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, el flamante Movimiento de Solidaridad con el pueblo Hondureño.
También eran mencionados: Rosario Ibarra de Piedra, Alejandro Encinas, el ahora diputado por el PT, Fernández Noroña; el senador Alberto Anaya, el diputado Alejandro Almazán; Margarita Zapata, nieta del revolucionario Emiliano Zapata. En la mesa, a lado de Zelaya, la senadora Yeidckol Polevsky.
Por supuesto, en los primeros asientos se encontraba el anfitrión, el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard.
Retacado, festivo, el Teatro de la Ciudad exhibía miles de banderitas de papel de México y Honduras, hubo una mujer que gritó vivas a López Obrador, otros se aventaron unas Goyas.
Zelaya llegó, con un sombrero mexicano. Inició su discurso con la frase: Sólo los pueblos salvan a los pueblos, emulando (sin saberlo o no) la frase del guerrillero mexicano Lucio Cabañas (“sólo el pueblo salva al pueblo”.
Pero los guiños a la historia mexicana no terminaron ahí: Explicó, frente a un auditorio atento, crispado e inmóvil: “Como cuando le dijo (Emiliano) Zapata al que quedó como presidente en ese entonces… no recuerdo…”
--¡Madero! Le gritaban desde el público.
--“General Zapata, es necesario que tenga paciencia. Y éste le contestó: Los frijoles, el maíz, no se siembran con paciencia, se siembran con tierra”. La anécdota fue recibida con aplausos. Zelaya continuó: Estamos dispuestos a una lucha pacífica, pero se nos está acabando la paciencia.
Publicado en "El Periódico", el jueves 6 de agosto de 2009
lunes, 3 de agosto de 2009
Por qué no hay James Ellroys en México
Decía Eliseo Alberto que la caricatura no política en México nunca había prosperado; ya que el circo político era tan avasallante, que un cartón de otro género(como podría ser Snoopy) jamás tendría la fuerza necesaria para conmover a un público acostumbrado a la estridencia de los desfiguros en la administración pública y los partidos políticos. Tenía razón.
Esa reflexión la leí en los ochenta, un día que esculcaba los polvosos libreros en casa de mis papás. Servía como introducción a un libro de cartones cómicos bastante divertidos (no políticos, por cierto). Recuerdo que uno de los capítulos se titulaba: "Del inagotable acervo de la estupidez humana". Esa frase viene seguido a mi mente.
Ahora, después de una breve aventura por la novela policiaca estadunidense, una interrogante constante es el porqué no existe mayor auge de la novela negra en México. Es decir, sí existen grandes escritores de novela negra, lo que no hay son muchos lectores.
¿Será que la información contenida en El Gráfico, El Metro y el Alarma es suficiente, y la novela negra sale sobrando?, ¿será simplemente que el pueblo mexicano no lee y ya, y no hay otra explicación?
Pienso en la lectura diaria de microbuseros, taxistas, vendedores ambulantes y sus infaltables Gráficos y La Prensa a un lado. Siempre enrollados junto al asiento, probablemente cerca de la botella de plástico cocacola. Listos para ser hojeados en cualquier oportunidad. Primero, por supuesto, repasan las páginas centrales, con fotografías porno soft. Después la nota roja...
¿Qué escritor puede competir con la crudeza de la nota roja mexicana y sus cabezas periodísticas?:
"Pozole rojo", en referencia a un cadáver disuelto ácido dentro de un tambo; o "Parecía que arreglaban carros; nomás los desmantelaban"; "Ataca con machetes y lo calman a tablazos"; "¡Jolines!, español lideraba banda de hampones"...
¡Carajo!, qué James Ellroy ni qué ocho cuartos... ¡cómo alguien va a competir con algo así!
***
Pero de pronto... sólo de pronto se cuelan cosas al cine... Por ejemplo, están los primeros cinco minutos de "Al límite del terror", película estadunidense basada en el caso de los narcosatánicos. Aunque fuera de esa maravillosa entrada (inicio con gancho poderoso y perturbador, como dirían los que se dedican a hacer guiones) la película se vuelve francamente mala. Cae en una trama hollywoodense y se pierde la crudeza ñera que cautiva al principio.
Esa reflexión la leí en los ochenta, un día que esculcaba los polvosos libreros en casa de mis papás. Servía como introducción a un libro de cartones cómicos bastante divertidos (no políticos, por cierto). Recuerdo que uno de los capítulos se titulaba: "Del inagotable acervo de la estupidez humana". Esa frase viene seguido a mi mente.
Ahora, después de una breve aventura por la novela policiaca estadunidense, una interrogante constante es el porqué no existe mayor auge de la novela negra en México. Es decir, sí existen grandes escritores de novela negra, lo que no hay son muchos lectores.
¿Será que la información contenida en El Gráfico, El Metro y el Alarma es suficiente, y la novela negra sale sobrando?, ¿será simplemente que el pueblo mexicano no lee y ya, y no hay otra explicación?
Pienso en la lectura diaria de microbuseros, taxistas, vendedores ambulantes y sus infaltables Gráficos y La Prensa a un lado. Siempre enrollados junto al asiento, probablemente cerca de la botella de plástico cocacola. Listos para ser hojeados en cualquier oportunidad. Primero, por supuesto, repasan las páginas centrales, con fotografías porno soft. Después la nota roja...
¿Qué escritor puede competir con la crudeza de la nota roja mexicana y sus cabezas periodísticas?:
"Pozole rojo", en referencia a un cadáver disuelto ácido dentro de un tambo; o "Parecía que arreglaban carros; nomás los desmantelaban"; "Ataca con machetes y lo calman a tablazos"; "¡Jolines!, español lideraba banda de hampones"...
¡Carajo!, qué James Ellroy ni qué ocho cuartos... ¡cómo alguien va a competir con algo así!
***
Pero de pronto... sólo de pronto se cuelan cosas al cine... Por ejemplo, están los primeros cinco minutos de "Al límite del terror", película estadunidense basada en el caso de los narcosatánicos. Aunque fuera de esa maravillosa entrada (inicio con gancho poderoso y perturbador, como dirían los que se dedican a hacer guiones) la película se vuelve francamente mala. Cae en una trama hollywoodense y se pierde la crudeza ñera que cautiva al principio.
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